El Gobierno se desentiende de gran parte de la responsabilidad de la huelga de los camioneros

Raquel Sánchez asegura que muchas de sus reivindicaciones exceden las competencias del ministerio y tienen que ver con “relaciones privadas”. El sector ha convocado los paros por el “abandono del Gobierno”

Una huelga del transporte por carretera como la convocada ayer por el departamento de Mercancías del Comité Nacional del Transportes por Carretera (CNTC), entidad que reúne con el Gobierno a las principales organizaciones empresariales del sector del transporte, entre las que se encuentran la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), la Asociación de Transporte Internacional por Carretera (Astic) o la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer), entre otras; puede tener consecuencias muy serias para la economía española teniendo en cuenta que más del 90% de las mercancías que se mueven en España viajan por carretera. Y, si como la anunciado ayer, es en vísperas de Navidad, entre los días 20 y 22 de diciembre, los efectos pueden ser todavía más profundos. Pero el Gobierno considera que todavía queda tiempo para evitarla, aunque también que no es el principal responsable de las movilizaciones. A pesar de que la CETM advirtió ayer de que solo “un cambio radical y urgente” por parte de Gobierno y clientes podría evitar este conflicto, la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), Raquel Sánchez, ha asegurado hoy que “tenemos margen para hablar como hemos hecho hasta ahora” y que muchas de las reivindicaciones de la patronal del transporte exceden sus competencias.

Sánchez, durante una intervención en Nueva Economía Forum, ha asegurado que las dificultades de un sector que ha calificado como “fundamental” para la economía española, como se demostró durante los meses de confinamiento, cuando su actividad fue declarada esencial. De problemas, ha dicho, como el incremento de los precios de los combustibles, que supone “una carga más” para los transportistas, según ha dicho la ministra. Y también de los que tienen con los cargadores. A este respecto, la ministra ha asegurado que hace unas semanas mantuvieron una reunión con el sector para interesarse por sus problemas. Pero también ha advertido de que, en lo que respecta al conflicto con los cargadores, “excede las competencias del ministerio” porque se enmarcan en las relaciones privadas.

Motivos para las movilizaciones

Las palabras de Sánchez chocan con la visión que tiene de la situación el departamento de Mercancía del CNTC. El comunicado de convocatoria de las movilizaciones arrancaba literalmente diciendo que la convocatoria de las movilizaciones es “en atención al estado de abandono por parte del Gobierno de España” y concluía asegurando que “solo un cambio radical y urgente por parte de Gobierno y clientes podría evitar este conflicto”.

En una dura nota de prensa, el sector del transporte de mercancías por carretera aseguró que tras varios años de negociación alrededor del paquete reivindicativo del 20 de febrero de 2020, con temas como la prohibición de que los conductores realicen la carga y descarga de los camiones, la no implantación de la euroviñeta, la aplicación obligatoria de la cláusula de revisión del coste del combustible o la construcción de áreas de descanso seguras para los profesionales, entre otras; ha decidido emprender movilizaciones tras «agotarse la paciencia del sector y los canales razonables de negociación, a lo que se une la absoluta falta de sensibilidad por parte de nuestros clientes» en la presente coyuntura económica. Los transportistas denuncian que estos últimos «se aprovechan de la posición de dominio que le concede la vigente regulación del contrato de transporte de mercancías por carretera, que está provocando incluso un enorme problema de falta de conductores profesionales, ante el trato degradante e inhumano en las condiciones en las que realizan su trabajo», según denunció el sector.