Calviño abre la puerta a aprobar la reforma laboral sin los empresarios

Afirma que un “no” de la CEOE a rubricar el acuerdo en la mesa de diálogo social “no condicionaría” la llegada de los fondos europeos. Los sindicatos solo ven un “50%” de posibilidades de llegar a un consenso

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño
La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia CalviñoAlberto Ortega Europa Press

“No llegar a un acuerdo con la patronal, un no de la CEOE, no es condicionante en sí mismo para la llegada de los fondos europeos”. De esta manera, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha reconocido públicamente por vez primera que el Gobierno está abierto a aprobar la reforma laboral sin una de las partes, la de los empresarios, que ya han advertido en varias ocasiones que tienen varias líneas rojas para dar su visto bueno: flexibilidad en la contratación y en la temporalidad, margen para la subcontratación y cambios en los nuevos ERTE.

“Yo confío en llegar a un acuerdo tripartito, no porque nos lo exija nadie, sino porque es lo deseable”, afirmó la vicepresidenta en una entrevista en RNE, en la que ha insistido en su “determinación” para lograr el objetivo de que la reforma laboral cuente con el aval de sindicatos y empresarios, un objetivo que, según ha dicho, comparte “absolutamente” con la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, con la que parece que ha decidido limar asperezas de cara a la opinión pública y mantener un camino común.

Calviño ha vuelto a llamar a la responsabilidad y al sentido de Estado de los empresarios para que decidan sumarse al acuerdo, porque “saben” que España “se juega mucho” y ha alabado su compromiso para seguir trabajando en ese nuevo marco laboral, que “europeizará” el mercado de trabajo español, y donde lo importante, de cara a Bruselas, es que aborde problemas estructurales como la temporalidad y el paro juvenil.

Pero los empresarios reconocen que, “ahora mismo, las posturas están muy alejadas. Si no se replantean algunas cuestiones, como la referida a la temporalidad, no vamos a llegar a un acuerdo de ninguna manera”, han vuelto a reiterar a LA RAZÓN fuentes de la patronal. Y es que ven insuficiente que el límite máximo de temporalidad en las plantillas se haya rebajado del 15% al 8% en las pymes y del 4% en las gran empresas. Además, entienden como una provocación los “inasumibles” recargos impuestos a la contratación eventual –sobre todo durante los fines de semana–, que afecta de forma especial a sectores como la hostelería o la agricultura.

Además, reclaman medidas que den mayor flexibilidad para contratar, “en vez de lo contrario, que es lo que propone el Gobierno”. También se quejan de que firmar un acuerdo “es solo una posibilidad cada vez más remota” porque “cada vez que nos presentan un nuevo borrador, las condiciones peores que las anteriores, en vez de mejorar. Creemos que eso no es negociar».

El vicepresidente de CEOE y presidente de ATA, ha manifestado que “si el ‘no’ de la patronal no es un impedimento para que vengan los fondos europeos, bienvenido sea, podemos dormir en CEOE mucho más tranquilos; porque en estos momentos estamos más cercanos a un ‘no’ sobre lo que nos están proponiendo que a un ‘sí’”.

Pero Calviño insiste en mostrarse optimista y ve “deseable” que el acuerdo se selle con los empresarios y con los sindicatos para dar “estabilidad” y para que la reforma “perdure en el tiempo”, además de poner de relieve que se han “intensificado” las reuniones, con dos previstas para esta semana, como ya sucedió en la pasada. “Ya tenemos todo el paquete de elementos en la mesa y se trata de ir afinando” para llegar a un “equilibrio”, concluyó.

Por su parte, las organizaciones sindicales sí que se muestran cercanas a plasmar su firma en el documento final. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha señalado que hay “un 50 %” de posibilidades de cerrarla con acuerdo de todas las partes y ha reconocido que las principales dificultades pasan por el tema de la contratación, que se aborda precisamente en la reunión de este miércoles. También ha pedido “no dar por hecho” el acuerdo de los sindicatos con el Gobierno.

Por su parte, el secretario general de CC OO, Unai Sordo, ha insistido en que la condición para llegar a un acuerdo es que se recuperen los “equilibrios rotos” en la negociación colectiva en reformas anteriores. Asimismo, ha subrayado la importancia de “poner trabas al despido” en el marco de las medidas que se quieren poner en marcha para atajar la elevada temporalidad y reducir la precariedad laboral mientras se apuesta por la flexibilidad interna. Que ante las crisis, ha subrayado, el despido sea el “último recurso” y la adaptación de jornada “el más usado”.