Pablo Isla, el “consejero de la década” que deja paso al futuro del Ibex 35

El todavía presidente de Inditex ha acelerado el proceso de transformación de la compañía que le ha permitido multiplicar por cuatro sus ventas

MADRID, 10/03/2021.- El presidente de Inditex, Pablo Isla, durante el encuentro informativo virtual este miércoles, en el que el grupo españaol ha presentado unos beneficios de 1.106 millones de euros en 2020, un 69,6 % menos que en 2019, la menor ganancia desde la crisis de 2009 (año ya con 8 marcas) por el cierre temporal de tiendas y las restricciones por la covid-19, con un despegue del 77 % en la venta en línea. La pandemia de la covid-19 ha hecho retroceder tanto las magnitudes más relevantes como los beneficios del grupo textil, éstos últimos hasta cifras cercanas a 2006 (1.002 millones sin la marca Uterqüe). Las ventas disminuyeron hasta 20.402 millones, un 28 % menos en tasa interanual, y el beneficio bruto de explotación (ebitda) alcanzó 4.552 millones, un 40 % menos que en el ejercicio precedente. EFE/INDITEX/SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRA LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
Pablo Isla, durante la presentación de los últimos resultados de Inditex FOTO: EFE/INDITEX EFE/ Inditex

Diez años, ocho meses y doce días después, Inditex comenzará el próximo 1 de abril una nueva etapa con la salida como presidente ejecutivo de Pablo Isla, el abogado del Estado con alma de empresario que ha consolidado al gigante textil como un referente de la distribución de moda a escala mundial.

Recientemente elegido “consejero de la década” por la revista Forbes España, Isla (Madrid, 1964) comenzó su carrera en Inditex en la primavera de 2005, con 41 años, para liderar al grupo en su intento de rejuvenecer su gestión y hacer frente a sus ambiciosos planes de crecimiento.

Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y abogado del Estado, su primer destino conocido, entre 1989 y 1991, fueron los servicios jurídicos del Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones, entonces con el socialista José Barrionuevo al frente.

Ya a comienzos de la década de los 90 se incorporó a la Dirección General del Servicio Jurídico del Estado y fue delegado español ante la Comisión de las Naciones Unidas para la Unificación del Derecho Mercantil Internacional, una experiencia que contribuyó a su perspectiva global. Poco después, en 1992, inició su andadura en el ámbito financiero una vez conseguida su excedencia como funcionario.

Su aterrizaje en el Banco Popular le curtió en el mundo de la empresa, no en vano durante su paso por la entidad fue consejero de diversas instituciones como Banco de Castilla, Banco Popular Comercial, Popular Rabobank, Eurovida, Eurocorredores, Europensiones y Banco Popular Hipotecario.

Tras volver durante dos años a la Administración Pública, donde fue nombrado director general de Patrimonio del Estado en el Ministerio de Economía y Hacienda, en 1998 Isla se reincorporó al histórico banco español, esta vez como secretario general, según informe Efe.

Altadis e Inditex

Su currículum y experiencia profesional, unido a la frescura de su juventud, llevó al madrileño a Altadis, sociedad resultante de la fusión entre Tabacalera y Seita de la que fue nombrado presidente del consejo de administración y copresidente en sustitución de César Alierta, que iniciaba su periplo en Telefónica. Ese mismo día, 31 de julio de 2000, también asumió la presidencia de Logista, la filial de distribución de la tabaquera.

Su apellido ya resonaba en los mercados cuando en 2005 un cazatalentos le incluyó en una terna de candidatos para convertirse en el primer ejecutivo de Inditex. Fue el propio fundador de Zara, Amancio Ortega, quien apostó por Isla, que comenzó una nueva vida con su familia en Galicia. Entre sus cualidades, explicó Inditex al proponerlo como consejero delegado, se encontraba no sólo su trayectoria sino también “sus demostradas capacidades de gestión en un entorno empresarial internacional”. La inmersión de Isla en la atmósfera de Arteixo le hizo ganar la confianza del patriarca del grupo textil, que le nombró presidente en 2011.

Mejor consejero de la década

A pesar de los éxitos cosechados como patrón de la principal cotizada del Ibex 35 a efectos de capitalización bursátil, Isla huye del personalismo, de los méritos, y atribuye los hitos de la empresa a la fortaleza del equipo humano que compone Inditex. Esta honestidad le ha valido el reconocimiento de medios y organismos especializados, que en todos estos años lo han situado como un ejemplo de consejero y ejecutivo a seguir.

“Creo que el trabajo que hemos hecho entre todos es fantástico”, ha celebrado Isla tras hacerse pública su partida, un cambio de gestores -pero no de gestión- que llevaba tiempo fraguándose “con discreción, como todo en Inditex”.

Bajo su dirección, el crecimiento de la compañía ha sido imparable. Cuando llegó, el grupo facturaba 5.670 millones de euros anuales. En 2020, un año marcado por el impacto del coronavirus, la cifra de negocio alcanzó los 20.402 millones de euros. Un año antes, sin coronavirus mediante, habían alcanzado los 28.286 millones. Los beneficios también subieron de forma exponencial. De los 628 millones en 2004 a los 1.104 millones el pasado ejercicio a pesar del coronavirus.

Isla ha sido, además, el gran impulsor del viraje digital que ha dado la compañía. Desde que aterrizó en Arteixo, supo leer muy bien el futuro y pronto entendió que la empresa “tenía que ser plenamente integrada (online/offline) y plenamente sostenible». En total, la transformación y la apuesta digital permitieron a Inditex disparar sus ventas totales por este canal un 77% en su año fiscal 2020, hasta sumar 6.600 millones de euros, un 32% del total de la facturación que registró el grupo en su último ejercicio fiscal –del 1 de febrero de 2020 al 31 de enero de 2021– y que ascendió a 20.402 millones de euros.