Repsol refuerza su negocio gasista en EE UU con la compra de una compañía por 200 millones

La firma Rockdale Marcellus cuenta con una producción actual de 110 millones de pies cúbicos diarios de gas

Repsol construye en Ciudad Real su primer parque fotovoltaico, de 126 MW y con una inversión de 100 millones
Sede de Repsol en Madrid FOTO: REPSOL

Repsol aumenta su apuesta por el mercado del gas en un mercado estratégico como EE UU. La energética española ha adquirido en una subasta la compañía Rockdale Marcellus, con la que incorpora más activos de gas en producción a los que ya tiene en Pensilvania, por 222 millones de dólares (unos 196 millones de euros).

Fuentes de la compañía, que han confirmado la información que publicó ayer «El Economista», han explicado que Rockdale Marcellus entró en suspensión de pagos y se organizó una subasta, en la que Repsol resultó adjudicataria.

Repsol pagará 220 millones de dólares (194,5 millones de euros) en efectivo y asumirá una deuda de 2 millones de dólares (1,8 millones de euros).

Rockdale Marcellus, que nació de las propiedades que Shell tenía en los condados de Tioga, Lycoming y Bradford en Pensilvania en 2017, posee y opera pozos productores en un total de 42.897 acres netos, cuenta con una producción actual de 110 millones de pies cúbicos diarios (mmcfpd) de gas y tiene más de 100 ubicaciones de posibles perforaciones futuras identificadas en esta formación de esquisto de gas seco.

Repsol cuenta en Estados Unidos con activos de «upstream» -exploración y producción- en Marcellus Shale en Pensilvania -uno de los mayores yacimientos de gas natural no convencional del mundo-, en Eagle Ford Shale, en el sur de Texas; en el Golfo de México y en North Slope en Alaska, donde la compañía anunció el descubrimiento de Horseshoe en 2017, el mayor hallazgo de hidrocarburos convencionales en suelo estadounidense en los últimos treinta años.

La compañía energética española, a pesar de haber reducido en su plan estratégico 2021-2025 sus inversiones en el área de exploración y producción de hidrocarburos en general, ha venido defendiendo que el gas tiene que jugar un papel importante en la transición energética, pues la sustitución de la generación con carbón por gas en el mundo disminuiría de forma considerable las emisiones. En línea con este planteamiento, la firma española alcanzó en agosto otro acuerdo para hacerse con el 25% restante del capital de la regasificadora de Canaport.