La cadena de alimentación y gran consumo pide que el alta por covid sea automática ante el aluvión de bajas por Ómicron

Los problemas de gestión provocan 20.000 bajas sólo en los supermercados. Uno de cada siete trabajadores no se incorpora a su puesto de trabajo al no conseguir el alta médica

Una empleada de un supermercado trabajando en la sección de frutería
Una empleada de un supermercado trabajando en la sección de frutería FOTO: Cristina Bejarano La Razón

La gestión del ingente número de bajas laborales que está provocando la variante Ómicron del coronavirus está poniendo contra las cuerdas a muchas compañías, que están teniendo serios problemas para reunir las plantillas necesarias para mantener su operativa. Uno de los sectores que más lo está acusando es el de la cadena de alimentación y el gran consumo. Las organizaciones que la representan -Aces, Aecoc, Anged, Asedas, Cooperativas Agroalimentarias, Fiab, Hostelería de España y Marcas de Restauración-, se han dirigido a los ministerios de Sanidad, Trabajo, Comercio, Industria y Turismo, Agricultura y Seguridad Social para reclamar medidas que eviten que la falta de personal afecte al correcto funcionamiento del sistema productivo. El incremento de las bajas de trabajadores registradas en las empresas del sector “supone un gran problema administrativo ante las dificultades que estos encuentran para obtener el alta médica, debido a la congestión que sufre la atención primaria”, según han advertido en una nota de prensa conjunta difundida hoy por estas organizaciones.

El sector calcula que uno de cada siete de los trabajadores que está de baja en este momento podría reincorporarse de inmediato. “Pero no lo hacen al no conseguir la autorización médica. Además, la decisión tomada por algunas comunidades autónomas en relación a conceder bajas telefónicas en base a auto-test de antígenos está suponiendo un problema añadido de gestión de las altas, que sí deben obtenerse de manera presencial en los centros de salud”, explican. Según sus datos, sólo el comercio alimentario supera en este momento las 20.000 bajas laborales, una cifra que, aseguran, aumenta a diario y que “complica enormemente la gestión de las empresas”.

Ante esta situación, las empresas del sector de la alimentación y el gran consumo, solicitan que se facilite el alta laboral automática asociada a todas las bajas por Covid una vez superados los siete días que establece actualmente el periodo de cuarentena -u otros que las autoridades puedan indicar- sin necesidad de acudir a los centros de atención primaria para obtener la misma, lógicamente, en ausencia de sintomatología. Como ya se hizo en el caso de la vacunación de los trabajadores, las empresas están dispuestas a poner a disposición del sistema público de salud sus mutuas de accidentes de trabajo para colaborar en esta tarea “en condiciones de plenas garantías sanitarias y jurídicas, pudiendo así contribuir de forma muy significativa a evitar consultas innecesarias en atención primaria y a descongestionar la misma”.

Cuarentenas más cortas

El sector también solicita que se reduzcan los periodos de cuarentena “a los mínimos indispensables para garantizar la correcta gestión de la pandemia en base a la información científica disponible y a la experiencia acumulada durante los últimos dos años de pandemia”. En este sentido, solicitan que, desde un criterio sanitario, se estudie la posibilidad de “acortar los plazos o limitar aquellos en que se aplican dichas cuarentenas -en coherencia con las decisiones que se anuncian en el ámbito escolar- porque la actual reducción de diez a siete días está resultando insuficiente para garantizar la adecuada cobertura de las vacantes”.

La alimentación y el gran consumo aseguran que desde el inicio de la crisis sanitaria provocada por el covid, han dado “un ejemplo de servicio a los ciudadanos y han permitido que, en los momentos más duros del confinamiento, no se produjera ningún problema de abastecimiento a la población”. Para garantizar este servicio esencial a la ciudadanía, la mayoría de los trabajadores tiene que desempeñar su actividad “presencialmente”, no pudiendo teletrabajar ni ser sustituidos por otros medios. Por ello, aseguran, en las circunstancias actuales, “el funcionamiento de las operaciones en los centros de trabajo -especialmente en los establecimientos abiertos al público y en las plataformas logísticas- se están complicando extraordinariamente y consideramos que se deberían adoptar medidas a la mayor brevedad posible que permitan que los trabajadores afectados se reincorporen con la máxima agilidad posible a sus centros de trabajo, y a las empresas poder planificar mejor la gestión de las plantillas, en estricto cumplimiento del criterio que determinen las autoridades sanitarias”.