Transportes apuesta por carriles dinámicos en los accesos a las ciudades para eliminar coches con un ocupante

El Mitma considera que la tecnología permite gestionar ya el tráfico de forma dinámica para dar prioridad a autobuses y vehículos con alta ocupación en vías ya existentes en función de la densidad de la circulación

La carretera de circunvalación M30 de Madrid a primera hora de la mañana en un día laborable de septiembre
La carretera de circunvalación M30 de Madrid a primera hora de la mañana en un día laborable de septiembre FOTO: Alberto R. Roldán La Razón

Quedar atrapado en un atasco a primera hora de la mañana en una jornada laboral constituye la rutina de miles de conductores que pretenden acceder a grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Y reducir estas congestiones constituye uno de los objetivos que se ha marcado el Gobierno. La vía a través de la que pretender hacerlo es reducir el número de vehículos en circulación en las urbes. Para ello, el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, en sus «Directrices para la creación de zonas de bajas emisiones», propone a los ayuntamientos impulsar peajes de acceso a las ciudades y también incrementar el precio de los aparcamientos de los servicios de estacionamiento regulado de tal manera que a los conductores les resulte más atractivo viajar en transporte público que en su vehículo particular. En esta línea de tratar de desincentivar a los conductores de usar su coche el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) considera también que una buena solución es la implantación de carriles dinámicos que, en función de la densidad del tráfico, se reserven a autobuses y vehículos particulares con alta ocupación.

La Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030, que guiará las actuaciones del Mitma en materia de movilidad, infraestructuras y transportes en los próximos diez años y que fue aprobada por el Consejo de Ministros el 10 de diciembre de 2021, incluye entre sus propuestas para una gestión inteligente de infraestructuras, terminales y estaciones, el impulso de este tipo de carriles. El Mitma considera que el uso de la tecnología permite, sin actuaciones de gran envergadura -y, por tanto, con un importante ahorro económico-, regular el uso de determinados carriles en los entornos de grandes ciudades para un uso más eficiente y sostenible de la movilidad. Así, prosigue el ministerio, “mediante el uso de sistemas inteligentes de transporte (ITS) por parte de los organismos competentes y con mínimas inversiones en infraestructura, es posible gestionar los carriles ya existentes de forma dinámica y variable, de manera que se puedan adaptar a las situaciones del tráfico en cada momento”. Por ejemplo, explica el documento, “dando prioridad o reservando los carriles para uso de vehículos de transporte público o vehículos de alta ocupación”.

Según la estrategia del Mitma, uno de los principales beneficios de estos carriles inteligentes es “el ahorro de tiempo de viaje para sus usuarios, especialmente para los usuarios del transporte público”. Esto, añade, “puede generar un cambio en los patrones de movilidad gracias a un posible trasvase del coche al transporte público”. Otros beneficios a considerar según este análisis son la reducción del consumo energético, disminución de las emisiones contaminantes y reducción del número de accidentes.

El ejemplo de Madrid

El Mitma considera que, aunque no sea de su entera competencia la implantación de estos carriles, “puede coordinar el impulso de este tipo de carriles dinámicos en el entorno de las grandes ciudades”. A modo de ejemplo, explica lo que se está haciendo en la autovía A-2 donde el Mitma, junto a la Dirección General de Tráfico, al Consorcio Regional de Transportes de Madrid y al Ayuntamiento de Madrid, está coordinando una actuación para la mejora de la movilidad y promoción de la intermodalidad de los medios de transporte, consistente en implantar un sistema de balizamiento y de señalización que facilite la gestión de los flujos de tráfico en esa vía. Un proyecto que, según explica el ministerio, será “escalable y replicable en otras infraestructuras viarias de acceso a Madrid y otras ciudades españolas”. La actuación consiste en instalar un sistema de balizas embebidas en el pavimento de los carriles centrales, de manera que el uso que se haga de estos carriles pueda modificarse de forma dinámica a través de la señalización de estas balizas. Para la gestión del sistema, se establecerán una serie de sensores y cámaras que recojan la información, un sistemática inteligente que gestione esos datos, y un sistema de comunicación con los usuarios por medio de señales de mensaje variable y de conexión a la nube. El proyecto prevé además que, de forma paulatina, se vayan incorporando las mejoras que vayan surgiendo tanto en el campo de la comunicación de la infraestructura-vehículo como de vehículo-nube o 5G.

Para su funcionamiento diario, a los conductores se les informará de las posibilidades de acceso a los carriles reservados y de las condiciones de uso. Por ejemplo, a través de esta señalización variable el Mitma asegura que se pueden reservar a determinadas horas el carril a autobuses o vehículos de alta ocupación, incrementando así la eficacia de estos vehículos y reduciendo la afección ambiental. Con esta medida “se buscaría evitar la prevalencia de vehículos con un solo ocupante, dado el gasto energético y las emisiones que implica”, explica el ministerio engarzando con la idea del Gobierno de desincentivar el uso del coche privado en las ciudades. La medida, añade, también redundará en la mejora de la eficiencia del transporte, pues contribuye a reducir la congestión. Será el órgano competente el que decida cuándo y a quiénes se otorgarán permisos para circular por esos carriles. La toma de decisiones se hará conforme a la información que se vaya recibiendo a través de sensores y cámaras. Además, se contará con modelos que paulatinamente se irán calibrando para poder tomar decisiones de la forma más eficaz. La implantación se hará por fases, de tal forma que los resultados de las primeras fases irán aportando información para continuar la implementación.