Pontegadea, el imperio inversor de Amancio Ortega que alimenta Inditex

La compañía, que acaba de adquirir un rascacielos en Canadá por 800 millones, es la mayor inmobiliaria española y tiene participaciones en firmas energéticas y de telecomunicaciones. La firma se nutre en buena medida del dividendo que el empresario recibe de la firma textil que fundó

Rascacielos que Pontegadea adquirió en Toronto el pasado día 13 por 800 millones de euros
Rascacielos que Pontegadea adquirió en Toronto el pasado día 13 por 800 millones de euros FOTO: Mark Blinch REUTERS

Una maquinaria perfectamente engrasada, eficiente y líder mundial en su sector como Inditex alimenta a otra no menos eficaz, Pontegadea. Esta firma, el vehículo inversor del fundador y máximo accionista de la compañía textil, Amancio Ortega; acaba de firmar la mayor operación de su historia con la compra de un rascacielos en Toronto por 800 millones de euros, consolidando así un crecimiento que alimentan los dividendos del gigante de la moda que, en el caso del empresario gallego, no son pocos. El pasado ejercicio, Ortega recibió 1.293,6 millones de euros en concepto de dividendos de Inditex, de la que controla un 59,294%, equivalente a un paquete de 1.848 millones de acciones.

Con lo que le aporta la compañía de Arteixo, Ortega ha ido poco a poco engordando la cartera de inversiones de Pontegadea, especialmente en el sector inmobiliario, hasta el punto de convertirla en la líder del sector del país, por delante de firmas como Colonial o Merlin Properties. En 2020, y aunque sus activos inmobiliarios sufrieron una depreciación del 7%, seguían valorados en 14.075 millones de euros, frente al récord que alcanzaron en 2019, cuando su tasación se situó en 15.163 millones de euros. Según los datos de la compañía, en ese ejercicio, los ingresos procedentes de su negocio inmobiliario ascendieron a 613 millones de euros frente a los 621 contabilizados en 2019, lo que representa un ligero descenso de apenas el 1,2% en un año tan complicado como el que supuso el de la irrupción de la pandemia.

Si la cartera inmobiliaria de Pontegadea resistió el complicado año de la eclosión del coronavirus con una modesta depreciación de su tasación lo hizo en gran medida porque es muy selecta. Ortega sólo compra edificios de oficinas, no residenciales, situados en el centro de grandes ciudades en España, Reino Unido, Estados Unidos y Asia. Su última adquisición, por ejemplo, se encuentra ubicada en el corazón de la zona financiera de Toronto (Canadá). Además, sus inquilinos suelen ser grandes corporaciones que garantizan el pago de las rentas. En el Royal Bank Plaza de Toronto tiene su sede el Royal Bank, la principal entidad financiera del país. En otra operación que acometió en julio en Londres, adquirió un edificio ubicado en la plaza de St. James por cerca de 190 millones de libras (220 millones de euros) que tiene como inquilinos a la firma de capital riesgo Cinven y al fondo especializado en inversiones en atención médica GHO Capital. En España, Pontegadea es dueña de edificios tan emblemáticos como, por ejemplo, la Torre Picasso de Madrid, en la que cuenta con inquilinos como Google, Paypal, Intel, Deloitte, Impact Hub; o la Torre Foster, donde tienen sus oficinas Cepsa, Amazon Prime, HomeAway y Pérez-Llorca. Entre sus inquilinos alrededor del mundo se cuentan conocidas firmas como Facebook, Spotify o Apple.

Diversificación

En total, los ingresos del Grupo Pontegadea ascendieron en 2020 a 1.282 millones, un 43% menos que en 2019, cuando su resultado había crecido un 14%. Porque Pontegadea no es sólo ladrillo. Las inversiones de Ortega abarcan también a otros sectores como el energético o las telecomunicaciones. El pasado mes de noviembre, la compañía anunció la inversión de 245 millones de euros para tomar una participación del 49% en el parque eólico Delta (Zaragoza), de Repsol, en lo que fue su primera operación en el sector renovable. No se trató, sin embargo, de su primera apuesta por el sector energético. Sus primeras inversiones en este campo se remontan a diciembre de 2019. Entonces adquirió el 5% de Enagás por 281,64 millones de euros. Ortega es el máximo accionista de la firma junto al Estado, que controla a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) otro 5% de la compañía encargada de la gestiona de las infraestructuras de gas en España. El pasado verano, el fundador de Inditex siguió ampliando su cartera en el sector energético con la compra de otro 5% de Red Eléctrica Española (REE) y un 12% de Redes Energéticas Nacionais (REN), ambas encargadas de la gestión del transporte y distribución de la electricidad en España y Portugal. Mientras que su participación en REE está valorada en unos 456 millones de euros, la de REN alcanza los 188 millones, aproximadamente. En el caso de la compañía española, su 5% convierte a Pontegadea en el segundo máximo accionista sólo por detrás de la SEPI, que tiene otra participación del 20%.

Tanto Enagás como Red Eléctrica y REN tienen en común que se trata de “utilities”, compañías que ofrecen un servicio básico -la distribución del gas y la electricidad- que, además, está muy regulado, lo que les garantiza unos buenos ingresos que luego suelen distribuir entre sus accionistas.

Además de al sector inmobiliario y energético, Pontegadea también ha lanzado sus redes a otro pujante que, a día de hoy, podría considerarse también básico: el de las telecomunicaciones. Ortega no se ha centrado, sin embargo, en las operadoras sino, como en el caso de la energía y el gas, lo ha hecho en una compañía encargada de gestionar infraestructuras: Telxius. Pontegadea adquirió un 10% de esta empresa en 2018 por 378,8 millones de euros. Telxius es la corporación de infraestructuras de telecomunicaciones de Telefónica que gestiona las torres o los cables submarinos que permiten las comunicaciones digitales, otro sector crucial en una sociedad tan hiperdigitalizada como la actual.