España tiene la gasolina más cara que Francia o Alemania

El precio de la gasolina registró en 2021 un aumento del 22%, superando el precio medio de la zona euro. Llenar un depósito cuesta 15 euros más que hace un año

FOTO: La Razón (Custom Credit)

No hay freno para la carrera alcista de los precios de los carburantes, que prosigue su escalada y encadena subida tras subida desde hace meses. Los combustibles prosiguen con la tendencia alcista con la que han arrancado 2022 y se consolidan en niveles máximos desde finales de noviembre, una situación que se arrastra con más intensidad desde la segunda mitad del año pasado. Esta realidad ha llevado a que España se haya convertido en el país de la Unión Europea en el que más subió el precio de la gasolina en 2021, con un aumento interanual del 22%, superando el precio medio de la zona euro (140 céntimos).

Así lo ha constatado la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas (Aesae) en un estudio europeo de precios finales en gasolineras del continente y que concluye que “la diferencia que marcaban los precios a principio del año pasado comparados con los números de diciembre de 2021 es de 26 céntimos el litro”, según los datos de la patronal basados en el Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica. Este incremento ha provocado que España cierre el año pasado como el cuarto país con la gasolina más cara de la Unión Europea, tan sólo por detrás de Holanda (166 céntimos), Finlandia (151,6 céntimos) y Dinamarca (148,3 céntimos). Por el contrario, Italia o Portugal han experimentado una disminución del precio al registrar un descenso del 1% y 4%, respectivamente, con respecto al mes de enero.

Según Aesae, el incremento de precios no ha sido un caso aislado de España sino una tendencia generalizada en la Unión Europa durante 2021, pero nuestro país ha sido el más perjudicado. En sus cálculos cifran que el precio más bajo se registró en enero, con 121 céntimos por litro de media; mientras que el más alto llegó en noviembre, cuando superó los 151 céntimos por litro, una cifra que no se alcanzaba desde 2012. En el caso del diésel, la tarifa media en 2021 en España fue de 134,7 céntimos de euro, cuando en Europa apenas superó los 126 céntimos de euro. Al igual que la gasolina, el precio más elevado llegó en noviembre, cuando superó los 138 céntimos por litro; y el precio más bajo al cierre de enero, cuando apenas alcanzaba los 110 céntimos por litro.

La situación ha sido especialmente dolosa para los consumidores españoles a partir del mes de diciembre pasado. España se desmarcó del resto de países europeos como Italia, Portugal, Grecia, Francia o Alemania. Mientras en las gasolineras nacionales los precios siguieron en niveles máximos -apenas hubo una caída de tres céntimos respecto al récord de noviembre, de 151 céntimos a los 147-, en el resto de países de nuestro entorno se registraron bajadas de hasta 34 céntimos por litro.

Aunque los precios elevados son achacables al incremento del precio del barril de crudo Brent durante todo el año; al recorte de producción de los países productores; a las tensiones en Oriente Medio y el este de Europa; y a la incertidumbre creada por la pandemia, la patronal pone en duda las causas por las que en España el precio tiene un menor recorte que en el resto. Su conclusión es que existen otros condicionantes para determinar el precio final, como la competencia interna de cada país y los impuestos que tengan estos productos. Por eso, Manuel Jiménez Perona, presidente de la patronal de gasolineras, advierte de que, aunque “el precio no depende de las decisiones de un gobierno en concreto, sí que se pueden optar por medidas que mejoren la eficiencia del mercado”. A este respecto apunta que “si contásemos con un mercado más liberalizado, podríamos contener más la subida de precios que estamos experimentando desde hace meses”.

El informe avisa de que estos datos reflejan que España es “uno de los países de la Unión Europea en los que el ‘efecto cohete’ -la aplicación inmediata de la subida de costes- y el ‘efecto pluma’ -la lenta aplicación de la bajada en los costes- son más evidentes”. También apunta que la diferencia de precio que ofrecen las gasolineras automáticas frente a las tradicionales ha aumentado un 8% durante los últimos meses, lo que en algunas comunidades autónomas puede suponer una diferencia de hasta 20 céntimos menos por litro en el precio final, por lo que piden a las administraciones que “no aprueban normativas que interfieran su expansión, ya que estos establecimientos son los únicos que pueden luchar contra el citado ‘efecto cohete’”.

Este aumento del precio durante 2021 se traduce en que, para un depósito de 55 litros, los españoles tuvieron que pagar una media de 15 euros más que en enero del pasado ejercicio. Este incremento se produjo en un mes donde se registraron casi 20 millones de desplazamientos por carretera en fechas navideñas, lo que ha supuesto un gasto extra de unos 300 millones de euros comparado con diciembre de 2020.