Casi 1.200 millones de horas menos trabajadas en 2021 que antes de la pandemia

Según los datos de la EPA, el año pasado la población activa sumó 30.266 millones, por los 31.443 de 2019. La cantidad equivale a la jornada laboral anual de 644.000 trabajadores

Nº de horas efectivas semanales de todos los trabajadores
Nº de horas efectivas semanales de todos los trabajadores FOTO: T. Nieto

Sí, España cerró 2021 con casi 20,2 millones de ocupados, el mayor nivel en trece años, tras generar 840.700 puestos de trabajo, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados la semana pasada por el INE. Y sí, el desempleo también se redujo en 615.900 personas, el mayor recorte desde mediados de 2017 y su mayor reducción anual desde 2015, hasta cerrar en los 3,1 millones de parados y recortar la tasa de paro hasta el 13,33%, la más baja desde 2008, pero igualmente la más alta de todos los estados comunitarios. Pero tras estos dos grandes titulares esgrimidos por el Gobierno para sacar pecho de su gestión en lo que al mercado laboral respecta, está la letra pequeña de la EPA con algunos datos que inquietan a los expertos. En especial, el de las horas efectivas trabajadas, que no han recuperado los niveles previos a la pandemia.

Según cálculos a partir de los datos de la EPA, el pasado ejercicio los trabajadores españoles sumaron 30.266,4 millones de horas de trabajo, frente a los 31.443,4 millones de 2019. Es decir, 1.177 millones menos. En el último trimestre del año, por ejemplo, el número de horas trabajadas por el conjunto de la población española ocupada ascendió a 616 millones, por los casi 640 millones de 2019, tras moderarse el avance interanual hasta el 2,5%, frente al 5,1% en el tercer trimestre. Esta evolución amplió la brecha respecto al total de horas trabajadas en el mismo trimestre de 2019 hasta el -3,8% frente al -2,5% del tercer trimestre. En el sector privado, el número de horas semanas trabajas entre octubre y diciembre fue de 35,4, frente a las 36,8 del mismo periodo de 2019.

Trabajo semanal
Trabajo semanal FOTO: T. Nieto

Para poner en perspectiva los 1.177 millones de horas de menos trabajadas, si se tiene en cuenta que, de acuerdo a la ley vigente, la jornada laboral máxima en España es de 40 horas semanales como promedio en cómputo anual (lo que equivale a 1.826 horas y 27 minutos al año), el número de puestos de trabajo que habrían generado las horas de menos trabajadas en 2021 respecto a 2019 equivalen a las jornadas anuales de unos 640.000 trabajadores.

Productividad

Que el número de ocupados haya subido pero el de las horas trabajadas se encuentre rezagado es para los economistas un mal síntoma porque apunta problemas de productividad. “Contratamos a más gente y hay más población empleada, pero se ha producido menos -el PIB ha crecido menos que el empleo- y, por ello, la economía crece menos”, explica Francisco Coll Morales, economista e investigador de la Fundación Civismo. “Al final, el crecimiento económico depende de una evolución positiva del PIB. Y, pese a que tenemos más población empleada, este dato nos dice que esta población produce menos y nos ha impedido crecer”, concluye.

Desde Infojobs, en una nota de análisis sobre la EPA, también apuntan en la misma dirección al asegurar que “el desequilibrio entre el moderado crecimiento del PIB y el fuerte impulso del empleo indica una creciente pérdida de productividad. Un aviso sobre los problemas que precisan corrección para lograr una sólida salida de la crisis, un mejor mercado laboral y una economía más dinámica y productiva”. Infojobs también asegura que el hecho de que la población ocupada haya trabajado 24 millones de horas menos a la semana en el cuarto trimestre de 2021 significa que el empleo “está más repartido, y los ERTE y las bajas médicas por covid tienen mucho que ver en esta situación”. Aunque, compartiendo el diagnóstico de que el trabajo está más repartido, desde el sindicato USO apuntan a que esta dinámica “nos alerta de que el empleo es cada vez más parcial, temporal y precario. Si crecen los ocupados, pero bajan las horas trabajadas, estamos ante un aumento de las jornadas parciales, de los trabajos por semanas y días. En la USO siempre hemos dicho que el empleo está troceado, pero ahora mismo está atomizado”, destacó el secretario de general de USO, Joaquín Pérez.

El economista jefe de Tressis, Daniel Lacalle, asegura que la divergencia entre la evolución de ocupados y horas trabajadas es preocupante también porque es una muestra de que no hay mejora con el empleo. “Si yo contrato a alguien por 30 horas semanales y te despido y luego te vuelvo a contratar por 20 horas, en realidad el empleo no ha mejorado”, explica.

A pesar de la falta de sincronía entre empleo y horas trabajadas y la preocupación mostrada por los economistas y también por la propia CEOE, al Gobierno el desajuste parece preocuparle lo justo. El pasado viernes, preguntado por la cuestión, el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, aseguró que ese dato es “muy volátil y tiene mucha incertidumbre” y que, por ello, es mejor fijarse en datos “que indirectamente reflejan las horas trabajadas”, como la recaudación del IRPF y de la Seguridad Social. En este sentido, destacó que la Seguridad Social terminó 2021 con una recaudación un 10% superior a la de 2020 y un 4% mejor que la de 2019, lo que “refleja muchos más afiliados, bases imponibles más altas resultados de salarios que han aguantado, y muchas horas trabajadas”.