La UE desmonta el optimismo del Gobierno: cree que España crecerá un 5,6% este año; Moncloa, un 7%

Los precios se desbocan con un alza del 3,6% para el conjunto del año y el crecimiento se ralentizará en 2023 hasta el 4,4%, frente al 7,3% que calcula el Ejecutivo

Bruselas y Madrid siguen teniendo vaticinios muy diferentes sobre el futuro de la economía española. Aunque el Ejecutivo comunitario ha mejorado levemente sus proyecciones para la economía española este año y considera que ésta llegará a crecer un 5,6% , la cifra sigue quedando muy lejos del 7% del Gobierno. En cuanto al año que viene, esta brecha aumenta considerablemente ya que el PIB español experimentará un repunte tan sólo del 4,4% según Bruselas frente al 7,3% previsto por Moncloa.

En sus anteriores previsiones económicas presentadas en noviembre, Bruselas había rebajado sus vaticinios de crecimiento para 2022 al 5,5 % y estimó un avance del 4,4 % para 2023. Aunque el documento presentado esta mañana por parte de la Comisión Europea desmonta el optimismo del gobierno, nuestro país se situará como el segundo que más crecerá esta año tan sólo por detrás de Malta y se espera que recupere toda la riqueza perdida durante la pandemia en el último trimestre de este año, por detrás de la media de la zona euro en su conjunto, que ya alcanzó los niveles precrisis desde el tercer trimestre del año pasado.

Previsiones de crecimiento del Gobierno y la Comisión Europea, para España
Previsiones de crecimiento del Gobierno y la Comisión Europea, para España FOTO: Teresa Gallardo

A pesar de que estas proyecciones resultan ligeramente más positivas que las realizadas por los técnicos comunitarios hace tres meses, el documento presentado hoy también constata una nueva amenaza para las economías de hogares y empresas: la inflación. Una de las palabras más repetidas durante la rueda de prensa, ya que en los últimos días el Banco Central Europeo ha abierto la puerta a una subida de tipos este año, lo que podría dañar a las economías más endeudadas como la española y la vuelta de una vieja conocida de los peores momentos de la crisis de deuda: la prima de riesgo. Todo ello también contribuirá a inclinar la balanza hacia un lugar u otro en el debate sobre las normas fiscales europeas, después de que el Pacto de Estabilidad y Crecimiento haya estado en barbecho estos años pandémicos y se prevea su activación en 2023.

Previsiones de crecimiento del Gobierno y la Comisión Europea, para España
Previsiones de crecimiento del Gobierno y la Comisión Europea, para España FOTO: Teresa Gallardo

En su análisis de la economía española, Bruselas culpa al avance de la variante ómicron del leve crecimiento registrado durante los primeros compases del año, debido a al explosión de contagios y la oleada de bajas laborales. Sin embargo, los técnicos comunitarios esperan un nuevo impulso de la economía española a partir del segundo trimestre hasta el principio de 2023. La Comisión Europea confía entonces en que los ahorros atesorados durante los peores momentos de cierres generalizados, unidos al alza de las pensiones contribuya al aumento del consumo, lo que se unirá a los efectos beneficiosos de los fondos europeos y a una “normalización gradual del turismo internacional”. Aunque todo ello redundará en la recuperación de la economía española, el mismo texto subraya que la inflación continuará alta durante la primera mitad del año debido al repunte de los precios de la energía , lo que repercutirá en los precios que pagarán los consumidores. Aunque Bruselas espera que el alza de los precios empiece a moderarse en la segunda mitad del año y decrecer en 2023, los técnicos comunitarios prevén un incremento anual desde el 3% en 2021 al 3,6% en 2022 para bajar hasta el 1,1% en 2023.

En términos generales, Bruselas espera que la UE crezca este año un 4% y se modere hasta el 2,7% en 2023, pero reconoce que la incertidumbre sigue siendo la nota dominante, con muchas preguntas y pocas respuestas firmes, tras un invierno marcado por la explosión de ómicron, los atascos en las cadenas de suministro mundiales y la inflación disparada. “La presión en los precios permanecerá fuerte hasta el verano, después se espera que la inflación entre en declive mientras el crecimiento y los precios de la energía se moderan y los cuellos de botella en el suministro se alivian. Sin embargo, la incertidumbre sigue siendo alta”, ha asegurado el comisario económico Paolo Gentiloni.