Estos son los grandes caseros de España y todas las viviendas que acumulan

La Ley de Vivienda permitirá limitar el precio de los alquileres en las zonas tensionadas a las empresas propietarias de más de 10 inmuebles

Vista de una inmobiliaria de Madrid
Vista de una inmobiliaria de Madrid FOTO: Fernando Alvarado EFE

La Ley de Vivienda, aprobada en Consejo de Ministros el pasado 1 de febrero, pone en el foco en los grandes propietarios. La normativa permitirá limitar el precio de los alquileres en las zonas tensionadas a las empresas propietarias de más de 10 viviendas. Una vez que un área sea declarada de precios tensionados, las rentas de los alquileres quedarán intervenidas. En el caso de las compañías propietarias de más de 10 viviendas o una superficie construida de más de 1.500 metros cuadrados, los precios se congelarán si prorrogan los contratos. Pero si firman otros nuevos, deberán ajustar sus precios al valor medio del área que establecerá el futuro índice de referencia que elaborará el Mitma y para el que se ha dado un plazo de 18 meses desde la aprobación de la norma, es decir, hasta 2024. Pero, ¿quiénes son esos grandes propietarios en España y cuántas viviendas tienen? El portal inmobiliario Idealista despeja esta duda a raíz de los datos revelados por un informe de la consultora Atlas Real Estate.

Según el análisis de Atlas Real Estate, CaixaBank lidera el listado, con 25.000 viviendas, seguidas de las 20.000 unidades que tiene Testa Home, una sociedad de Blackstone, y de Sareb, con otros 14.583 activos, incluyendo el parque de viviendas asequibles comprometido con la Administración. En concreto, el fondo de inversión norteamericano Blackstone y la sociedad semipública que se quedó con los activos de las extintas cajas de ahorro, Sareb, incrementaron su cuota de mercado el año pasado, al pasar a controlar el 4,4% de todas las casas y pisos en alquiler que hay en España.

El top 10 de los mayores propietarios de viviendas de alquiler en España por orden es el siguiente: CaixaBank, con 25.000 viviendas; Testa Home, con 20.000; Sareb (14.583 viviendas); Lazora, con 9.000 viviendas; Ares, con 7.000; AXA IM (3.744 viviendas); Vivenio, con 3.500 viviendas en alquiler; Témpore, con 2.550; Cevasa (2.228 viviendas en propiedad) y Stay, con 2.200.

El informe detecta que en España existen 16 sociedades con una cartera superior a las 1.000 viviendas, principalmente extranjeras, aunque también tiene una fuerte presencia la gestora española Azora, controlada por Concha Osácar y Fernando Gumuzio, las catalanas Compañía Española de Viviendas en Alquiler (Cevasa) y Renta Corporación, la firma de Barcelona B Capital o la madrileña Castella.

En cuanto al capital extranjero, se encuentran las gestoras estadounidense Ares Management, TPG (Témpore) y Cerberus Capital, la francesa AXA, la marca de vivienda en alquiler de Kronos y Nuveen Real Estate (Stay), Vivenio (del fondo holandés APG junto con Renta Corporación) o Anticipa, también de Blackstone.

Con 1.721 unidades, también está presente Goldman Sachs junto con Azora a través de Encasa Cibeles, una sociedad a la que la Comunidad de Madrid vendió en 2013 casi 3.000 viviendas sociales y que el año pasado tuvo que devolver la mitad a raíz de una sentencia del Tribunal Supremo.

La tendencia apunta a que estos grandes propietarios irán engordando sus carteras en detrimento de los pequeños caseros, puesto que pueden aprovechar las economías de escala, que es la capacidad que posee una empresa de producir más a un menor coste. Según los creadores del informe, al tener edificios completos, los costes de mantenimiento son menores que los que tiene un pequeño propietario, por lo que lo más probable es que los grandes expulsen a los caseros individuales, que están más atomizados y tienen menos influencia, sobre todo en las grandes ciudades. Además, el mercado del alquiler español tiene un amplio margen de crecimiento, ya que, según el estudio, solo el 18% de la población vive de alquiler real y estima que hacen falta 1,8 millones de viviendas en alquiler en el país para cubrir la demanda potencial.