La hoja de ruta de iryo a medio plazo: a Galicia en 2026 y pujará por las Cercanías cuando se liberalicen

La compañía iniciará sus operaciones sobre el mes de noviembre conectando Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga, Córdoba, Valencia, Alicante y Zaragoza

Uno de los trenes de iryo en la estación de Santa Justa, en Sevilla
Uno de los trenes de iryo en la estación de Santa Justa, en Sevilla FOTO: Jose Manuel Vidal EFE

iryo tiene perfectamente definida su hoja de ruta en España no sólo a corto, sino también a medio plazo. La operadoras ferroviaria controlada por los accionistas de Air Nostrum y la pública italiana Trenitalia comenzará sobre el mes de noviembre a operar en los tres corredores en los que tiene asignada capacidad, el del noreste (Cataluña), el Mediterráneo (Valencia y Alicante) y el sur, aunque la conexión con Sevilla podría retrasarse hasta principios del año próximo. A partir de 2026, iryo también contempla que sus trenes empiecen a circular hasta Galicia, como explicó ayer en el Congreso de los Diputados su director general, Víctor Bañares. Aunque no lo hará previsiblemente con la flota de veinte Frecciarossa 1000 que tiene preparada para los tres corredores que operará desde finales de año.

Como explicó Bañares, en España hay dos tipos de ancho de vía: el estándar internacional y el ancho ibérico. Y como en todo el norte, incluida Galicia, va a haber tramos en los que va a ser necesario el ancho ibérico, la compañía tendría que invertir otros 250-350 millones de euros adicionales a los 800 millones que ya ha gastado para adquirir trenes que puedan circular por ambas vías ya que los Frecciarossa sólo pueden hacerlo por el estándar internacional. Para dar continuidad a circulaciones en dos tipos de ancho de vía, son necesarios trenes de ancho variable como el Avril de Talgo que Renfe pondrá en servicio en verano en el corredor gallego para que realmente haya alta velocidad en toda esta comunidad autónoma y no sólo hasta Orense.

Los planes de iryo en el norte del país no se limitarán a Galicia, pues Bañares también esbozó el interés de la compañía por llegar hasta el País Vasco, una conexión que, aunque todavía no está terminada, despierta ya gran interés no sólo entre los tres operadores que tienen capacidad asignada -Renfe, Ouigo e iryo-, sino también entre otras compañías que se quedaron fuera de las vías en la primera fase de la liberalización ferroviaria.

OSP

El directivo de iryo también aseguró que la compañía está interesada también en operar los servicios OSP (obligaciones de servicio público), cuando se liberalicen, pero será un tercer capítulo y se lo planteará cuando tenga dos años y esté consolidada, según apuntó. En España, se licitará un primer contrato de OSP en 2026 (un 3% de los ingresos del volumen total de OSP, es decir, algún núcleo de cercanías o algunos trenes regionales) y el operador que gane esa licitación tendría que operar con los trenes y el personal que son de Renfe, la compañía que los explota en la actualidad, según explicó Bañares.

Tras una inversión inicial de 1.000 millones de euros en su flota y en el inicio de su actividad, una vez en operación, iryo generará alrededor de 2.600 empleos directos e indirectos y prevé atraer a 50 millones de pasajeros en 10 años