Los sindicatos piden una subida salarial del 5% por la inflación

Los agentes sociales inician mañana la negociación colectiva. CEOE pide «apretarse el cinturón» y los sindicatos recuperar la cláusula de revisión salarial

Los secretarios generales de UGT y de CCOO, Pepe Álvarez (c-i) y Unai Sordo (c-d
Los secretarios generales de UGT y de CCOO, Pepe Álvarez (c-i) y Unai Sordo (c-d FOTO: ROMÁN G. AGUILERA EFE

La patronal y los sindicatos retoman dos años después la renovación del acuerdo bilateral que marca el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) y, por tanto, los incrementos salariales para 2022. Tras haber caducado el último en 2020, la CEOE pretende convertirlo ahora en la piedra angular de las relaciones laborales, tras firmar a regañadientes una reforma laboral que logró minimizar la primera andanada de Yolanda Díaz sobre la presunta derogación de la reforma de Mariano Rajoy de 2012. Los empresarios lograron mantener el grueso de aquella legislación, pero la falta de flexibilidad laboral añadida en la nueva legislación les obliga a lograr una salida más beneficiosa en el AENC. Su objetivo es lograr un gran pacto con los sindicatos y una firma rápida que le dé oxígeno en un contexto internacional que ha empeorado todas las previsiones económicas.

Los sindicatos también parecen estar dispuestos a otorgar una solución rápida, pero si se atienden algunas de sus líneas rojas. La principal de ellas: una subida de los salarios en consonancia con el despegue de la inflación. Esa va a ser la gran batalla. CC OO y UGT también quieren cerrar «cuanto antes» las negociaciones, porque quieren blindar un nuevo acuerdo para que sirva de guía a la negociación colectiva de los diferentes convenios sectoriales. Máxime con la inflación desbocada, que cerró febrero en el 7,4% , según los datos publicados esta misma semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Lo que tienen claro ambas formaciones es que el incremento de salarios debe ir en consonancia con el IPC. Por ello, el planteamiento inicial que pondrán sobre la mesa será elevarlos al menos un 5%, aunque «es una cifra que sigue teniendo riesgos para los trabajadores, porque ya estamos viendo que no tiene techo y la tendencia es que siga al alza», reconocieron fuentes sindicales. Sobre todo, por la guerra en Ucrania, que «añade más presión» a la negociación por el efecto que puede tener sobre la propia inflación o sobre el impacto en los resultados de las empresas que puede tener el conflicto.

En este sentido, fuentes empresariales advierten de que la incertidumbre de lo que está pasando en Ucrania y su implicación en el crecimiento de las empresas, unido a los sobrecostes que se van a generar por los problemas de suministro y los incrementos de la factura energética son factores que «nos llevan hacia un camino de contención salarial, de apretarse el cinturón, no de grandes subidas». Por tanto, el rechazo de salida a ese incremento ya está sobre la mesa. «En ningún caso, las empresas podrían asumirlo, porque el SMI ya ha tirado las tablas hacia arriba y el coste salarial sería inasumible y, como consecuencia, el sostenimiento de todo empleo sería prácticamente imposible de mantener», por lo que en CEOE avisan de que se abriría la puerta a despidos.

No obstante, los sindicatos creen que en la medida en que se introduzcan cláusulas de revisión salarial en función del IPC, su exigencia de ese 5% «podrá flexibilizarse en gran parte».

Desde UGT informan de que su intención es buscar un acuerdo que «debería ser rápido» porque los números «no mienten». Por culpa de la inflación, los trabajadores «han perdido durante el último año cinco puntos de poder adquisitivo», por lo que han defendido que se necesita un «acuerdo sobre rentas rápido, para que pueda trasladarse a la negociación de los diferentes convenios».

En CC OO se mostraron cautos antes de sentarse a la mesa y pese a que «preferimos no proponer a priori una cifra concreta de subida salarial», ésta debería estar «en consonancia con la subida de los precios» y, por tanto, estar en el nivel de ese 5%, aunque saben que la negociación será «muy compleja» porque dependerá de si la CEOE «accede a que los convenios recuperen la cláusula de revisión salarial, para asegurar el poder adquisitivo. Esa será la clave».

Desde Cepyme pidieron «prudencia» en las negociaciones porque «no tenemos que alimentar esa espiral inflacionista porque las empresas también lo están pasando muy mal».