El alquiler cambia de rumbo: el precio cayó un 3,6% en 2021

Los precios cayeron un 3,6%, según datos de Fotocasa. La Ley de Vivienda afrontará su primera votación en la Cámara Baja el jueves

Una mujer pasa por delante de una inmobiliaria
Una mujer pasa por delante de una inmobiliaria FOTO: Cristina Bejarano La Razón

La vivienda en alquiler rompió el año pasado la tendencia al alza que había mostrado en los años anteriores. Según datos del portal inmobiliario Fotocasa, su precio cayó un 3,6%, el retroceso más acusado que tiene registrado el portal desde el año 2013. La estadística confirma lo que el sector inmobiliario venía vaticinando desde hace tiempo: que a pesar de las intensas subidas que habían registrado los arrendamientos en los últimos años, ahora habían tomado el camino inverso. Tomando como referencia los propios registros de Fotocasa, el pico de crecimiento de los alquileres se alcanzó en 2017, cuando se dispararon un 18,6%. Desde entonces sus avances han sido más moderados, hasta darse la vuelta el pasado ejercicio.

El sector inmobiliario siempre ha defendido que, a pesar de la gran subida que ha registrado el alquiler en los últimos años -37% en el último lustro, según Fotocasa- ya antes de la pandemia se percibía una tendencia en la ralentización de los precios debido a, entre otros motivos, la imposibilidad de que pudieran seguir creciendo a un ritmo tan desenfrenado que las subidas de los salarios no pudieran absorber. Pese a todo, el Gobierno, empujado por el ala de Podemos, decidió que era necesario impulsar una Ley de Vivienda para intervenir los precios de los grandes tenedores -las empresas que tengan más de diez viviendas- en las zonas tensionadas. Algo que choca con el comportamiento del mercado por cuanto las dos ciudades en las que más problemas de alquiler hay, Madrid y Barcelona, han contenido los precios en los últimos ejercicios. En la capital, han subido un 12% en cinco años -algo más de un 2% anual- y en la Ciudad Condal han retrocedido un 0,5%.

La tendencia que prevé Fotocasa es, además, que “el precio del alquiler irá fluctuando durante 2022, con pequeñas bajadas y es posible que volvamos a ver algún pequeño incremento de precios a nivel generalizado, pero sin volver a las grandes subidas de años atrás”, según explica su directora de Estudios, María Matos.

A pesar de esta evidencia y de la oposición tanto del sector inmobiliario, que pide medidas de estímulo para incrementar la oferta; como del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que ha puesto en tela de juicio una norma a la que considera inconstitucional, la ley ya está en el Congreso, donde el jueves afrontará su primera revalida en medio también de una fuerte contestación. Casi toda la oposición ha pedido su retirada, lo que anticipa una nueva votación ajustada, como ya ocurrió con la reforma laboral, a otro de los proyectos “estrella” del Gobierno. El PP (88 votos), Ciudadanos (9), el PNV (6), el PDeCAT (4) y Junts (4) han registrado sendas enmiendas de totalidad pidiendo la devolución de la iniciativa, y es previsible que a ellos se les sumen Vox (52), Foro Asturias (1), los dos exdiputados de UPN y el exdiputado de Cs Pablo Cambronero, lo que sumaría 164 votos. ERC, además, ha presentado un texto alternativo, que al ser votado aparte hará que previsiblemente cada bloque enmendante vote a favor de su propia enmienda y en contra de la del contrario por lo que es muy probable que decaigan todos los vetos, según asegura Efe.