Un ‘plan Sánchez’ con más créditos que ayudas directas

10.000 de los 16.000 millones es dinero avalado por el ICO. Los empresarios se quejan: «Queremos que nos ayuden, no endeudarnos más»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se dirige a intervenir en el encuentro del foro 'Generación de Oportunidades'
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se dirige a intervenir en el encuentro del foro 'Generación de Oportunidades' FOTO: Jesús Hellín Europa Press

El plan del Gobierno ha sido acogido por esperanza por pymes y autónomos, que esperan sirva para aguantar la nueva crisis que azota la economía por culpa de la guerra de Ucrania. Pero algunos recelos han empezado a surgir ya entre el empresariado. Ayer, el vicepresidente de CEOE y presidente de ATA, Lorenzo Amor, espetó a la ministra Nadia Calviño que habría que «esperar a la letra pequeña» para saber si el plan estaba bien diseñado o se iba a quedar a medias, como el anterior de ayudas directas, en el que las regiones devolvieron en torno a 3.000 millones de euros. Ahora, el presidente Pedro Sánchez ha puesto sobre la mesa 16.000 millones para su Plan de Respuesta, que aprobará hoy el Consejo de Ministros y que incluirá dos paquetes económicos: uno de 6.000 millones en ayudas directas y otro de 10.000 millones en avales crediticios del ICO.

El primero incorpora cinco ejes fundamentales de actuación, que abarcan ayudas a familias, trabajadores, desplazados, transportes, ciberseguridad y energía, que dispondrán de los citados 6.000 millones de fondos directos. El segundo va dirigido al tejido empresarial y la ayuda llegará en forma de 10.000 millones en créditos avalados por el Estado, con 12 meses de carencia. Es decir, dos terceras partes del plan no serán ayudas directas, sino préstamos.

Fuentes empresariales manifestaron a LA RAZÓN su «mediana» decepción porque «el grueso de plan vuelve a ser dinero en forma de crédito en vez de en ayudas directas. Queremos que nos ayuden no que el endeudamiento empresarial siga creciendo». Apuntaron también que el Ejecutivo no «parece darse cuenta de la situación que viven las empresas, que ni siquiera agotaron la anterior línea de avales habilitada para la pandemia».

Y así es. Según datos oficiales publicados por el Ministerio de Asuntos Económicos, estos 10.000 millones se sumarán a los 140.000 que se habilitaron durante pandemia –un primer paquete de 100.000 millones y un segundo de 40.000–. Del montante total, Economía reconoce que no se ha agotado todo el crédito disponible, ya que hasta la fecha se autorizaron casi 103.800 millones de euros. Por tanto, aún quedarían en caja otros 36.000 millones que no se concedieron –28.900 millones de la línea de inversión y 7.300 millones del apartado de liquidez–, ya que la demanda se redujo considerablemente desde mediados del año pasado. «Aún así, bienvenidos sean», celebraron las mismas fuentes.

El Plan Nacional de Respuesta al Impacto de la Guerra recoge un conjunto de medidas «que van a servir para proteger a los sectores y ciudadanos más afectados, para repartir de forma justa los efectos de la guerra y para preservar al máximo la senda de crecimiento y de creación de empleo», explicó Sánchez ante los empresarios más importantes del país. La principales medidas se agrupan en cinco bloques principales.

Medidas sociales

Habrá una bonificación mínima de 20 céntimos para todos los ciudadanos por litro en los carburantes. Se aplicará una rebaja de 15 céntimos, mientras que las petroleras establecerán un mínimo de 5 céntimos. El Ejecutivo prohibirá que se realice el despido procedente indemnizado a una persona con 20 días por año trabajado y, además, se establecerá un mandato de mantenimiento del empleo para las empresas que acudan a los ERTE. Habrá un límite máximo del 2% de subida de alquiler , el Ingreso Mínimo aumentará un 15% durante los próximos tres meses y el bono social eléctrico se extiende a 600.000 familias. Además, se prórroga la rebaja impositiva en la factura de la luz, del 10% del IVA para los pequeños consumidores, al 0,5% el impuesto especial a la electricidad y la suspensión del impuesto a la generación eléctrica.

Medidas para empresas

Se habilitará la citada línea de avales de créditos ICO por 10.000 millones y se alargará durante tres meses el plazo de vencimiento de estos préstamos avalados por el Estado, así como el plazo de carencia para los sectores más afectados. También habrá ayudas de 430 millones a la agricultura, ganadería y pesca y 500 millones para la industria electrointensiva. Se dispondrá de ayudas adicionales para el sector industrial, el exportador y el de la cultura, pero no se han concretado.

Medidas al transporte

Habrá una inyección de más de 1.000 millones en ayudas directas; rebaja mínima de 20 céntimos por litro de combustible; 450 millones de euros para ayudas directas a las empresas de transporte de mercancías y de pasajeros, que se elevará a los 1.250 euros a camiones, si es un autobús serán 900, 500 euros por furgoneta y 300 euros por taxi, VTC o ambulancia. Se reducirá el plazo de devolución del impuesto sobre hidrocarburos. En vez de tres meses se hará en un plazo de un mes.

Medidas energéticas

Se aprobarán medidas excepcionales y temporales para fijar el precio del gas, cuya cuantía por el momento no se ha detallado, y se actualizará el régimen retributivo, que será específico de la producción de energía eléctrica a partir de fuentes de energía renovables, cogeneración y residuos, por 1.800 millones. Habrá extensión del mecanismo para reducir exceso de beneficios del mercado eléctrico.

Medidas en ciberseguridad

Se activará un plan nacional de ciberseguridad, que contará con más de 150 actuaciones esenciales y estará dotado con más de 1.000 millones, se constituirá un centro de operaciones de ciberseguridad de la Administración General del Estado y de sus organismos públicos y se fortalecerá la seguridad de las nuevas redes de comunicaciones electrónicas 5G.