Iryo aspira a transportar a uno de cada tres pasajeros que viajen en trenes de alta velocidad en España

La compañía ultima acuerdos con otras firmas de movilidad para realizar trayectos “puerta a puerta” desde su app. Comenzará a vender billetes en septiembre

Uno de los trenes de iryo en la estación sevillana de Santa Justa
Uno de los trenes de iryo en la estación sevillana de Santa Justa FOTO: Jose Manuel Vidal EFE

Iryo descuenta ya los pocos meses que quedan para que sus flechas rojas empiecen a volar por las vías españolas de alta velocidad. Si nada se tuerce, la compañía ferroviaria controlada por Air Nostrum, Trenitalia y Globalvía tendrá en marcha todos sus servicios y frecuencias a finales del primer trimestre de 2023 para competir con Renfe y las “low cost” Ouigo y Avlo -filial de la operadora española-. La compañía comenzará a vender sus billetes en septiembre y lanzará sus servicios entre noviembre y diciembre. Primero, en el corredor con más tráfico, el que enlaza Madrid con Barcelona. Después, en Valencia. Y a comienzos del año próximo empezará a viajar entre la capital y Sevilla, Málaga y Alicante, según explican desde la compañía.

El objetivo que se ha marcado la firma es ambicioso: que uno de cada tres usuarios de alta velocidad en España viajen en uno de los veinte trenes de última generación Frecciarossa 1000 que componen la flota con la que lanzará sus operaciones en España y en la que ha invertido 1.000 millones de euros. iryo operará el 30% de las frecuencias de alta velocidad -sólo la superará Renfe-, incluidas 32 diarias entre Madrid y Barcelona. Y desde la compañía consideran que lograr un 30% de cuota de mercado es un objetivo realista. “En transporte, al final tienes siempre la misma cuota que representa el número de frecuencias que operas. Y a eso aspiramos”, aseguran desde la compañía. Eso significará que, si se cumplen las previsiones de crecimiento de la demanda de los 22 millones anuales de usuarios que se lograron en 2019 hasta los 50 millones que se esperan conseguir con la liberalización el sector, iryo transportaría anualmente 16,6 millones de pasajeros.

Precios

Para montar a los usuarios del coche en los trenes, que es uno de los objetivos de la llegada de la competencia a España y de iryo, la compañía no apostará por un modelo de negocio “low cost” puro y duro como el de Ouigo o Avlo. Sin dejar de lado la necesidad de ofrecer precios competitivos para dar la réplica al resto de operadores, iryo aspira a lograr un liderazgo “de calidad” para todo tipo de clientes, incluidos también los que quieren precios asequibles, explican. Por ello, ofrecerán un rango de precios “muy amplio” marcado por la flexibilidad, añaden sin entrar en detalles más concretos.

iryo también tiene vocación de ser una compañía integral de movilidad. Para ello, está cerrando alianzas estratégicas con otras compañías de transporte como aerolíneas, navieras o empresas de servicios VTC que permitan a los viajeros realizar viajes completos sin complicaciones. Su idea es que, a través de su app, puedan contratar los servicios necesarios de otros medios de transporte para hacer desplazamientos “puerta a puerta”. Que, por ejemplo, alguien que venga desde Alemania, una vez que aterrice en el aeropuerto de Madrid-Barajas, tenga ya preparado un servicio de transporte VTC que le lleve hasta la estación de Atocha y desde allí pueda coger el tren hasta Sevilla. O que, de la misma manera, llegue hasta Alicante y desde allí tome un barco hasta algún puerto de Islas Baleares.

iryo tiene perfectamente definida su hoja de ruta en España no sólo a corto, sino también a medio plazo. Una vez que consolide los lanzamientos de los próximos meses, que deberían permitirle entrar en beneficios a partir de 2026, lanzaría una segunda fase prevista precisamente a partir de este año en la que contempla que sus trenes empiecen a circular hasta Galicia. Aunque ello le supondrá una inversión adicional. En España hay dos tipos de ancho de vía: el estándar internacional y el ancho ibérico. Y como en todo el norte, incluida Galicia, va a haber tramos en los que va a ser necesario el ancho ibérico, la compañía tendría que invertir otros 250-350 millones de euros adicionales a los 800 millones que ya ha gastado para adquirir trenes que puedan circular por ambas vías ya que los Frecciarossa sólo pueden hacerlo por el estándar internacional. Para dar continuidad a circulaciones en dos tipos de ancho de vía, son necesarios trenes de ancho variable como el Avril de Talgo que Renfe pondrá en servicio en verano en el corredor gallego para que realmente haya alta velocidad en toda esta comunidad autónoma y no sólo hasta Orense.