La invasión de Ucrania lleva a Europa a las puertas de la recesión

El FMI cree que las grandes economías del continente, salvo España, ya no crecen y avisa: si Rusia corta el gas, el crecimiento caerá tres puntos

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en una foto de archivo
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en una foto de archivo FOTO: FMI FMI

Rusia no sólo ha provocado una devastación casi total de buena parte del territorio ucraniano al invadir este país sino que está llevando también a Europa de cabeza a la recesión cuando el continente apenas había logrado sortear la derivada por la pandemia del coronavirus. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido hoy de que las grandes economías europeas, a excepción de España, ya no están creciendo en este momento, y ha admitido que algunas pueden entrar en recesión técnica aunque sea “suave”. De estos países, el que más riesgo corre es la primera economía de la región, Alemania, tanto por su dependencia energética como por los problemas que está teniendo en las cadenas de suministro en el contexto actual marcado por la invasión rusa de Ucrania, según ha apuntado en rueda de prensa el director del Fondo para Europa, Alfred Krammer.

En su comparecencia para explicar el informe de la situación de Europa, publicado este viernes en el marco de las reuniones de primavera del Fondo y el Banco Mundial, Krammer ha advertido de que “todas las grandes economías europeas, excepto España, están en el entorno del crecimiento cero, algunas por encima y otras por debajo”. Y ha añadido que hay riesgo de que algunas entren este mismo año en una recesión técnica -situación que se produce cuando hay al menos dos trimestres de caída de la actividad- “suave”, aunque también ha reconocido que hay “mucha incertidumbre” en todas estas previsiones y los números son en este momento “muy volátiles”.

Krammer ha explicado que de las grandes economías, Alemania parece ser el país “más afectado” por la actual coyuntura y el que más riesgo tiene de entrar en recesión. El diagnóstico del FMI sobre Alemania coincide con el realizado por los principales centros de investigación de este país, que calculan un crecimiento menor de lo esperado, de un 2,7% menos, o incluso una recesión si se llega a cortar el suministro de gas ruso antes de encontrar alternativas. Aunque Berlín ha iniciado un cambio estructural en relación a la dependencia de los recursos energéticos rusos, le llevará tiempo teniendo en cuenta que el 40% del gas que consume proviene de Rusia.

Alternativas energéticas

La necesidad de aumentar la seguridad energética ha sido, precisamente, uno de los asuntos tratados en el informe presentado por el FMI y recordado por Krammer, quien ha insistido en que Europa debe acelerar la transición a energías renovables para no depender tanto de Rusia.

Hay en este informe una simulación del FMI en caso de que se produjese un corte total del suministro de gas por parte de Rusia. El documento entiende que la región soportaría un corte de seis meses pero no de un año, y en este segundo caso la caída del PIB para el conjunto de la Unión Europea podría llegar al 3% en el escenario más adverso. Por países, los efectos de este hipotético corte serían desiguales, con caídas del 1% de la actividad económica en las naciones menos afectadas y hasta de un 6% en el caso de Alemania por su gran dependencia de Rusia.