Banca

La guerra de Ucrania y la inflación marcarán el rumbo del nuevo plan estratégico de CaixaBank

Gortázar reclama un pacto de rentas para lograr un “equilibrio entre márgenes empresariales, sueldos y retribuciones”

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, en la presentación de los resultados del primer trimestre de 2022
El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, en la presentación de los resultados del primer trimestre de 2022ROBER SOLSONAROBER SOLSONA

La guerra de Ucrania y la inflación marcan cualquier previsión, incluidas las proyecciones que preparan los bancos. Así lo ha entendido el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, que en la rueda de prensa en la que ha presentado los resultados del primer trimestre de la entidad -que lo ha cerrado con un beneficio atribuido de 707 millones de euros, un 37,6% superior sin tener en cuenta los impactos generados por la integración con Bankia- ha considerado “importantísimo” atajar la inflación con un pacto de rentas para lograr un “equilibrio entre márgenes empresariales, sueldos y retribuciones”.

Gortázar ha reconocido que la actual situación de incertidumbre marcada por el conflicto ucraniano y el alza de los precios afectará el plan estratégico de la entidad porque “no podemos infravalorar la repercusión” que tiene y que marcará “cambios profundos en la estrategia geopolítica, económica y empresarial de Occidente”, ya que la guerra ha acelerado la tasa de inflación y eso generará la reacción del Banco Central Europeo y, por tanto, una subida de los tipos de interés” -que Gortázar consideró que podrían ser hasta tres en este año-, que “nos afectará directamente y, por tanto, en el plan estratégico”. El banco calcula que una subida de 100 puntos de los tipos se traduciría en una mejora del margen de intereses entre un 20% y un 25% después de 12 meses, por el tiempo que tarda en plasmarse. Del mismo modo, apuntó que la expectativa de rentabilidad en el marco del nuevo plan estratégico es de “mejora” y que “lo último que haría sería recomendar reducción pay-out”.

En este sentido, ya han comunicado a la CNMV la provisión de 214 millones de euros por el impacto derivado de la guerra para preservarse del impacto económico en familias y empresas, aunque de momento “estamos viendo comportamientos bastante normales entre nuestros clientes. Este análisis lo tenemos hecho tanto desde nuestros modelos macro como en modelos mucho más detallados micro del impacto en nuestras empresas. En este momento y con estas hipótesis seguimos valorando ese grado de impacto. La guerra puede ir peor o alargarse más, por lo que cualquier previsión en este entorno tiene un componente de riesgo o volatilidad mayor”.

CaixaBank presentará el próximo 17 de mayo su plan estratégico, que deberá definir el rumbo y la velocidad de la entidad para los próximos tres años. En él, tendrá muy en cuenta la escalada de la inflación. En este sentido, Gortázar suscribe completamente la “muy adecuada” propuesta del gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, que aseguró esta semana que un pacto de rentas minimizaría la persistencia y los costes del actual ‘shock’ inflacionista. “Es muy necesario atajar la inflación. Que no se pierda la confianza porque los bancos centrales van a ser disciplinados en ese aspecto, y esa es una parte inevitable, pero sin duda atacando la raíz es evitar los efectos de segundo grado, y para eso el pacto de rentas es absolutamente clave”.

Por otro lado, CaixaBank prevé destinar este año 50 millones de euros a la puesta en marcha de una decena de medidas, entre ellas la incorporación de nuevos consejeros sénior, destinadas a luchar contra la exclusión financiera de los más mayores. El banco cuenta actualmente con unos 1.300 empleados especializados en la atención a las personas de más edad -tiene más de 4 millones de clientes de este colectivo-, aunque el objetivo es llegar a los 2.000 profesionales en 2023. “Hemos hecho un esfuerzo muy importante” en adaptar los cajeros automáticos para que sean de uso más fácil para los más mayores, y la previsión es que todos “ofrezcan a sus usuarios la posibilidad de operar con la libreta, que es el medio elegido mayoritariamente por los clientes sénior”, ha explicado el consejero delegado del banco, Gonzalo Gortázar..

El directivo ha añadido que las sucursales también se han reforzado con 1.450 contratados temporales para ayudar tanto a los clientes sénior como a los procedentes de Bankia a familiarizarse con los servicios de CaixaBank durante el periodo de integración de oficinas derivado de la fusión, y que la entidad mantiene su apuesta por la capilaridad. Asimismo, se ha ampliado el horario de caja en oficinas y se han reforzado todos los canales de comunicación con los clientes de más de 65 años.

Por tanto, la entidad descarta nuevos recortes de personal ni de oficinas este año, más allá de lo previsto por el proceso de integración, que en ambos casos se encuentran en el 90% de ejecución, tras las 6.452 salidas voluntarias de la entidad. “No hemos acabado la integración: falta el 10%. Habiendo recorrido tanta parte del camino podemos decir que estamos muy satisfechos y consideramos que ha sido un gran éxito, tanto en su vertiente de sinergias como en la velocidad que las estamos consiguiendo”, ha dicho.