La imparable subida de la cesta de la compra y la energía disparan el gasto familiar en un 30%

La electricidad cerró abril un 35% más cara que hace un año, el gasóleo un 32%, el gas un 20%, el aceite de oliva un 42,5% y los huevos un 21,6%

IPC
IPC FOTO: Teresa Gallardo

No da tregua la inflación, solo un mínimo respiro. Tras 13 meses al alza -salvo el respiro de cuatro décimas del mes de enero de este año-, el IPC cayó en abril en una décima, para situarse en el 8,3%, gracias a la bajada de los precios de la electricidad y de los carburantes por las últimas bonificaciones y variaciones de impuestos. Sin estos descuentos la inflación interanual seguiría en el 9,3%. Si a esto le sumamos la cesta de la compra, que continúa su ascenso imparable, este alivio momentáneo apenas lo notarán los bolsillos de los hogares. La inflación subyacente -la que no incluye ni alimentos frescos ni energía- sigue creciendo y ya está un punto por encima de hace un año, en el 4,4%, la más alta desde diciembre de 1995 y que sitúa su diferencia con la del IPC general en casi cuatro puntos, informó el INE.

IPC mayo 2022
IPC mayo 2022 FOTO: Teresa Gallardo

Pese al abaratamiento de electricidad y combustibles con respecto a marzo, la energía sigue en cifras récord durante el último año. La electricidad está un 35% más cara -un incremento más suave que el 108% interanual registrado en marzo-; el gasóleo se encareció un 32% -46% interanual en marzo- y la gasolina lo hizo un 16% -un 34% si se compara con 30 días antes-. En lo que va de año, la electricidad ha disminuido su precio en un 9,9%, mientras que el gasóleo se ha encarecido en un 16,8% y la gasolina un 4,7%. Otros elementos energéticos incluidos en el IPC tampoco tienen techo. El gas se encareció un 6,5% en abril respecto a marzo -en lo que va de año fue un 13% y respecto a hace un año casi un 20%-. El butano y el propano, energía utilizada mayoritariamente por los hogares, ha elevado su precio un 33% y un 10% respectivamente.

En cuanto a la cesta de la compra, sigue sin tener techo y ha tenido subidas generalizadas de la mayoría de sus componentes, entre los que destacan los incrementos de los precios de la carne, el pan y cereales, las legumbres y hortalizas, la leche, queso y huevos, todos mayores este mes que en abril del año anterior y que suman de media un incremento anual récord. Es decir, que los hogares deben gastar un 30% más para llevar alimento a la mesa, llenar el depósito del coche y pagar las facturas de luz, calefacción y agua.

Así, en el último año, lo que más ha subido de precio entre los productos de primera necesidad han sido el aceite de oliva (+42,5%); los aceites y grasas (+48,4%), los huevos (+21,6%), los cereales y derivados (+13,7%) y el transporte personal (+13,2%). También registran alzas de dos dígitos las legumbres y hortalizas (+12,8%), la carne de ave (+12,7%), la carne de vacuno (+11,4%), la carne de ovino (+10,7%), el café, el cacao y las infusiones (+10,2%) y el pan (+10,1%).

También tuvieron repercusión en el repunte de la inflación interanual hoteles, cafés y restaurantes, con una tasa que subió el 5,8%, casi un punto y medio más que en marzo, debido a que los precios de los servicios de alojamiento y la restauración aumentan este mes más de lo que lo hicieron en 2021, más de un 50% en el último año.

Castilla-La Mancha ha sido la región más castigada por la inflación en abril y la única con un valor superior a los dos dígitos (+10,4%). En el extremo contrario, con las menores tasas de inflación, se situaron Canarias (+7,1%) y Madrid (+7,7%). También, seis provincias españolas presentaban un IPC interanual superior al 10%: Toledo (+11,5%), León (+11%), Ávila (+10,9%) y Ciudad Real, Huesca y Cuenca, todas ellas con tasas del 10,3%.

Con los datos de inflación ofrecidos por el INE, la patronal CEOE ha insistido en que resulta “especialmente relevante” evitar un escenario en el que los aumentos de los precios y salarios se retroalimenten entre sí, para no producir efectos de segunda ronda que lleven a una espiral inflacionista. Durante los próximos meses, la CEOE ha advertido a través de un comunicado de que la inflación se verá muy condicionada por la evolución y duración del conflicto entre Rusia y Ucrania y las sanciones económicas impuestas por la Unión Europea a Rusia, que pueden tener repercusiones significativas sobre el precio de algunas materias primas, entre otras, gas, petróleo, cereales o aceites. A esto se unen otros factores que ya estaban impulsando la inflación, como los efectos base provocados por la pandemia, las dificultades de aprovisionamiento o el intenso crecimiento de los precios de algunos bienes intermedios. “Todo ello, mantendrá elevada la inflación en el corto plazo, si bien ya comienza a observarse una moderación en sus tasas de crecimiento”.

Por contra, aunque los sindicatos UGT y CC OO calificaron también de “preocupantes” los datos del IPC, volvieron a amenazar con movilizaciones y conflictividad si no se suben los salarios y se despliegan “medidas excepcionales” que promuevan un reparto justo del coste de la inflación.