La escalada de precios en Reino Unido como nunca en 40 años castiga a España

Las llegadas de turistas británicos pueden resentirse este verano frente a los planes de recuperación del sector

Una pareja de turistas británicos caminan por el centro de Barcelona
Una pareja de turistas británicos caminan por el centro de Barcelona FOTO: Enric Fontcuberta EFE

Los precios se han disparado en abril un 9% en Reino Unido frente al 7% del mes anterior, lo supone la tasa más elevada desde 1982, según datos difundidos este miércoles por la Oficina Nacional de Estadísticas. El alza de la inflación respondió al incremento de los precios de bienes de uso diario y de los servicios durante el mes de abril, impulsados por la guerra de Ucrania, y mayoritariamente al aumento sin precedentes del 54% en los precios de productos energéticos. El nuevo tope energético ha provocando subidas promedio anuales en los hogares por gas y electricidad que rondan los 2.000 euros.

Para contener el incremento de la inflación, el Banco de Inglaterra elevó recientemente los tipos de interés en Reino Unido del 0,75% hasta el 1%, su nivel más alto en 13 años. Esa fue la cuarta subida consecutiva de la entidad en un intento del banco emisor inglés por contrarrestar el alza en el coste de la vida en el Reino Unido.

Reino Unido registra la mayor subida de los precios de entre las cinco grandes economías europeas aunque lo peor está aún por llegar tras un rally del coste de la vida nunca visto desde los años 50 del pasado siglo. Los precios de los alimentos, por ejemplo, han crecido de media un 7% en un año. Un sondeo publicado ayer muestra que dos de cada tres británicos han restringido el uso de la calefacción los meses pasados, han utilizado menos el automóvil y cambiado sus hábitos de compra en los supermercados. Una cuarta parte del país ha reducido sus comidas.

El Banco de Inglaterra pronostica que se alcance una inflación de dos dígitos al final del año, lo que marcaría más subidas de tipos. Tras los datos de abril, la libra esterlina está perdiendo fuelle y cae un 0,6% frente al dólar.

Ante este panorama, muchos británicos comienzan a apretarse el cinturón en sus gastos vacacionales, valorando la posibilidad de reducir los días de estancia en el extranjero, en el caso de que opten por salir fuera. Por fortuna, la tasa de desempleo en el Reino Unido se situó en un 3,7 % entre enero y marzo, su nivel más bajo desde 1974, mientras que por primera vez desde que empezaron los registros se contabilizan más vacantes que desempleados.

Además, mercados como el griego o el italiano están lanzando campañas agresivas para “robar” cuota a España. Así, el índice de ocupación de alojamientos turísticos italianos supera en 10 puntos al de España, algo que no sucedía “desde hace años”, según avanzó esta semana el ministro italiano de Turismo, Massimo Garavaglia, que se mostró muy optimista ante el futuro tras las dificultades atravesadas por el sector durante la pandemia. “De los primeros datos observamos que en abril, mayo y junio, Italia tiene un índice de ocupación de instalaciones de alojamiento 10 puntos superior al de España, nuestro tradicional competidor”, dijo Garavaglia. “Esto no se veía desde hace años, hay un repunte pero hay que hacerlo estructural”, añadió.