El Gobierno destopa las bases máximas de cotización por un “error” del PSOE en la votación

El grupo socialista pidió repetir la votación pero Podemos, que coló varias enmiendas, se ha negado. También se ha aprobado la eliminación de las deducciones empresariales y ha dejado en la mitad las rebajas fiscales en el IRPF por las aportaciones al plan

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá FOTO: Joaquin Corchero Europa Press

Caos, confusión, desconcierto, confusión. En definitiva, esperpento y anarquía política. Este sería el resumen más acertado para lo vivido ayer en el Congreso durante la tramitación en comisión parlamentaria del proyecto de ley de promoción de planes de pensiones, que salió adelante gracias al apoyo del PNV y la abstención de EH Bildu y Vox.

El PSOE alargó hasta el último segundo la negociación con los grupos, que terminó con una inesperada y confusa votación de enmiendas, que culminó con los socialistas votando por error el paquete de enmiendas presentado por Podemos, en el que se incluía el destope de las bases máximas de cotización, la eliminación de las deducciones empresariales de la Seguridad Social al hacer aportaciones al plan de pensiones de empleo y, para remate, dejar en la mitad las rebajas fiscales en el IRPF para las aportaciones de los trabajadores al plan, que pasan de los 8.500 euros actuales hasta 4.250 euros. Además, las rentas superiores a 49.000 euros anuales se verán obligadas a elevar su cotización sin que se vea mejorada su futura pensión.

Sobre estas enmiendas, el propio ministro José Luis Escrivá se había mostrado contrario, con lo que nadie entendió que salieran adelante, lo que provocó que partidos que, a priori iban a dar su apoyo a este proyecto de ley, al final cambiaron el sentido de su voto hacia el no. Fue el caso de Ciudadanos, que criticó con dureza «un incomprensible cambio de postura» y amenazó con votar en contra en el Pleno si no se retiran de inmediato esas enmiendas, pese a que fuentes socialistas reconocieron que había sido un error en la votación.

Pero la realidad es que el dictamen del proyecto de ley se ha aprobado con los apoyos de PSOE, Podemos, PNV y Grupo Mixto, y la abstención de Vox y EH Bildu, mientras que en contra se posicionaron PP, Ciudadanos y ERC. Tras la votación y al darse cuenta de la presencia de esas enmiendas, los diputados socialistas reclamaron la repetición de la votación, pero el presidente de la Comisión, el podemita Antón Gómez-Reino, rechazó esta posibilidad tras consultar con el letrado y solo permitió plantear un voto particular durante la votación.

Ahora, tras esta accidentada e inexplicable votación, se ha concedido el pasaporte directo para que el decreto ley de los planes de pensiones pase al Pleno del Congreso, que debe rubricarlo dentro de una semana. Pero, en este caso, su aprobación pende de un hilo tras la marcha atrás de Ciudadanos y el replanteamiento que pudiera hacer Vox. «El Gobierno tiene una semana para arreglar este desaguisado», sentenciaron desde el PP.