Medio ambiente

ARQUIMEA, la tecnología como medio para proteger nuestro medioambiente

La compañía invierte en favor de un planeta verde a través del desarrollo de proyectos disruptores

A través de ARQUIMEA Research Center ejecutan proyectos para proteger el Medioambiente
A través de ARQUIMEA Research Center ejecutan proyectos para proteger el Medioambiente FOTO: ARQUIMEA ARQUIMEA

ARQUIMEA es una compañía tecnológica española con más de 18 años de experiencia que opera a nivel global en sectores de alta exigencia. Está formada por más de 600 profesionales y desarrolla operaciones en más de 25 países. Su meta no es otra que crear soluciones y productos innovadores basados en tecnologías propias que resuelvan problemas de la sociedad.

La huella medioambiental que producimos los seres humanos es un problema de nuestra sociedad actual, por eso desde ARQUIMEA tienen la sostenibilidad como eje principal de varios de sus proyectos más relevantes, poniendo la tecnología al servicio del medioambiente. En 2021, la compañía llevó a cabo seis proyectos propios e impulsó más de veinte destinados al cuidado y protección del medioambiente. Estos proyectos se enfocan en áreas como la economía circular, el uso sostenible de los recursos o en la lucha contra el cambio climático.

Este año y desde su centro tecnológico ubicado en las Islas Canarias, ARQUIMEA Research Center, que cuenta con más de 60 investigadores, la compañía está involucrada en cinco proyectos directamente relacionados con la protección de la biodiversidad.

Las Islas Canarias tienen el privilegio de ser una de las tres zonas de todo el mundo consideradas como santuario de cetáceos, y la única en toda Europa. Sin embargo, se da la casualidad de que en aquellas zonas donde hay una alta población de cetáceos, existe un significativo flujo marítimo de rutas comerciales o ferris rápidos que conectan las islas entre sí. Esto lo que provoca es una tasa elevada de mortalidad de estos ejemplares todos los años. Por eso, ARQUIMEA investiga distintas vías para la protección de estas especies como son el estudio de las rutas marítimas y definición de rutas alternativas, sistemas de detección de cetáceos mediante acústica avanzada, triangulando el menor número posible de detectores y un sistema de cámaras infrarrojas con algoritmos de identificación anticipada mediante inteligencia artificial para su uso en ferris rápidos.

El segundo proyecto consiste en investigar las plantas halófitas, unas plantas capaces de absorber contaminantes del agua y que además son comestibles, creando así una economía circular de alto valor. La compañía desarrolla proyectos con el objetivo de proteger la biodiversidad. En solo un año, se ha conseguido adaptar una especie de gran valor en alta cocina y con alto potencial de absorción de contaminantes. El objetivo final es el de implantar microislas en litorales que sean capaces de absorber contaminantes, CO2 y mejorar la biodiversidad marina, que hay que recordar, constituye la principal vía de absorción de CO2 del planeta. Además, al ser un cultivo empleado en alta cocina, es capaz de generar una actividad circular de alto valor añadido.

Otro de estos proyectos de investigación que está desarrollando el centro tecnológico está dedicado a las barreras marinas que impiden la erosión de la costa fabricadas con materiales biocompatibles sustituyendo así al hormigón. Este material no es otro que ceniza volcánica recogida de la Isla de la Palma junto con restos de moluscos, el cual permite crear barreras de arrecife que además promueven la regeneración de la biodiversidad marina y por tanto aumentan la capacidad de absorción de CO2. La compañía también está investigando la fotovoltaica a través de la microbiología. Estos novedosos paneles solares son capaces de generar electricidad a partir de un ecosistema cerrado de microalgas, las cuales capturan la luz solar y el CO2, lo que genera nutrientes y oxígeno que alimenta un consorcio bacteriano que produce corriente eléctrica.

La falta de agua en muchas partes del planeta es otro problema muy grave que hasta ahora se intenta resolver llevando allí agua a través de distintos métodos, que si bien intentan paliar este problema, generan muchos residuos y provocan problemas futuros como es la desalinización, entre otros. Para solucionar este problema, ARQUIMEA ha creado una máquina capaz de generar agua a partir de la humedad del aire y que se estima será capaz de generar un litro de agua por segundo, además de ser diez veces más eficiente que otros métodos. Este proyecto persigue el objetivo de contribuir a alcanzar un modelo de consumo eficiente, especialmente en zonas costeras, y en zonas cálidas y húmedas.

Por último, cabe destacar que ARQUIMEA, a través de su centro de investigación, está promoviendo la construcción de un centro de excelencia internacional en Tenerife, orientado a la solución de problemas de sostenibilidad mediante la cuántica a través del sensado cuántico, computación cuántica, comunicaciones cuánticas, entre otros. Este proyecto se encuentra en fase final de evaluación por parte de la Unión Europea.