El BCE anuncia su primera subida de tipos en 11 años: un 0,25% en julio

Los tipos estaban en el 0% desde 2016 y no habían vivido ningún alza desde 2011. Avisa de más subidas a partir de septiembre y pone además fin a la barra libre de liquidez para frenar la inflación desbocada

El Banco Central Europeo (BCE) decidió este jueves comenzar a subir los tipos de interés en 25 puntos básicos (un 0,25%) en su reunión de julio para frenar el fuerte aumento de la inflación por la guerra en Ucrania. Se trata de la primera subida de los tipos de los últimos 11 años. La anterior tuvo lugar el 13 de julio de 2011, cuando subieron un cuarto de punto, desde el 1,25% al 1,5%. A partir de ese momento, la eurozona sólo había experimentado sucesivas bajadas de los tipos, que los llevaron hasta el 0% en 2016, nivel en el que permanecía desde entonces.

Senda gradual de subidas

Además, el BCE ha avanzado otra subida de tipos para el próximo mes de septiembre, si bien no ha aclarado de forma explícita que esta segunda subida sea también de 25 puntos básicos. En este sentido sí ha subrayado que “la calibración de esta subida de tipos será dependiente de las perspectivas de inflación a medio plazo”, por lo que si estas previsiones “persisten o se deterioran, un mayor incremento será apropiado”. Más allá del mes de septiembre, el Consejo de Gobierno ha anticipado que se producirá una senda “gradual” de incrementos en los tipos de interés con el objetivo de reconducir la inflación hasta una tasa del 2% a medio plazo. “La alta inflación es un gran desafío para todos nosotros. El Consejo de Gobierno se asegurará que la inflación vuelve a su objetivo del 2% a medio plazo”, ha subrayado el BCE en el comunicado difundido este jueves.

En la lucha de la eurozona contra los precios desbocados, el BCE ha revisado notablemente al alza sus pronósticos de inflación para 2022 en la zona del euro. Así, los ha elevado hasta el 6,8%, frente al 5,1% calculado en las previsiones que hizo en marzo. La institución decidió además finalizar las compras de deuda pública y privada de la zona del euro el 1 de julio próximo ante la fuerte subida de la inflación. El programa de compras de activos (APP) concluirá así en las próximas semanas y el BCE reinvertirá íntegramente el principal de los bonos adquiridos que vayan venciendo durante un período prolongado tras comenzar a subir los tipos de interés.

En los últimos meses, el BCE ha estado acometiendo una reducción en el volumen de compras. En abril adquirió activos por valor de 40.000 millones, mientras que en mayo pasaron a ser 30.000 millones y está previsto que en junio el volumen se reduzca hasta 20.000 millones. En su última reunión, celebrada en abril, el Consejo de Gobierno del BCE había indicado que el fin de las compras se produciría en el tercer trimestre, pero todavía no había dado una fecha. En las últimas semanas, tanto la presidenta de la institución, Christine Lagarde, como el resto de miembros del Comité Ejecutivo, habían adelantado que probablemente las compras netas finalizarían en julio.

Subida del euribor y de las hipotecas

Como consecuencia de los avisos de subidas de tipos, el euribor, principal indicador al que están referenciadas las hipotecas, lleva unos meses al alza. El euríbor a doce meses, el indicador que más se usa en España para calcular las cuotas de las hipotecas, sigue disparado y marca en tasa diaria nuevos máximos desde 2014, por encima ya del 0,61%. El pasado 20 de abril, el indicador registró por última vez una tasa diaria negativa, en el -0,014 %. Según confirmó el Banco de España la semana pasada, el euríbor cerró mayo con una tasa mensual del 0,287 %, superior al 0,013 % de abril, y del -0,481 % que tocó en mayo de 2021. La media provisional de junio está ya en el 0,52%. Esta fuerte subida del euríbor se produce en un momento en el que los bancos centrales han empezado a endurecer aún más de lo previsto su política monetaria ante una inflación que se mantiene en máximos históricos.

Como consecuencia de la subida del euríbor, las cuotas de los créditos hipotecarios se encarecerán de forma importante. Según el dato de mayo, estos préstamos podrían subir entre 600 y los 1.200 euros anuales dependiendo del importe de la hipoteca. Una carga más para los hogares, que ven como la inflación empeora drásticamente sus condiciones de vida y poder adquisitivo.

Muy cerca del peor escenario

En el caso del escenario adverso, el BCE preveía hace tres meses una inflación media del 5,9% en los Diecinueve de la eurozona, mientras que el escenario severo, el más pesimista, consideraba un alza de precios anual del 7,1%. Es decir, la nueva previsión del 6,8% está muy cerca del peor escenario posible. Para 2023, el incremento de precios se moderará al 3,5%, frente al 2,1% estimado hace tres meses en el escenario central (2% en el adverso y 2,7% en el severo). El alza de precios para 2024 todavía estará por encima de objetivo del BCE, al situarse en el 2,4% de acuerdo a las nuevas previsiones, cinco décimas más que el escenario central de marzo (1,6% en el adverso y también 1,9% en el severo). En el caso de la inflación subyacente, el BCE también ha realizado incrementos generalizados en sus proyecciones. Así, el dato se situará en el 3,3% este año (siete décimas más que la previsión de marzo), mientras que en 2023 será del 2,8% (un punto más) y en 2024 alcanzará el 2,3% (cuatro décimas más).

El nuevo cuadro de previsiones arroja una estimación de crecimiento del producto interior bruto (PIB) de la eurozona del 2,8% este año, frente al 3,7% estimado en marzo (2,5% en el escenario adverso y 2,3% en el severo). Para 2023, el BCE prevé que el PIB de los Diecinueve crezca un 2,1%, siete décimas menos (2,7% en el escenario adverso y 2,3% en el severo); al tiempo que en 2024, el incremento también será del 2,1%, en comparación con el 1,6% anterior (2,1% en el escenario adverso y 1,9% en el severo), informa Ep.

El BCE informó además en Fráncfort tras la reunión del Consejo de Gobierno en Ámsterdam de que hoy mantuvo el tipo de interés de las subastas semanales en el 0%, el de la facilidad marginal de crédito en el 0,25% y el de la facilidad de depósito en el -0,25%, según un comunicado.