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El Gobierno da un golpe de mano en Indra y echa a los consejeros contrarios a sus planes

SEPI y sus aliados fuerzan la marcha de cuatro independientes que se oponían al Ejecutivo

Fachada de la sede central de Indra en Madrid
Fachada de la sede central de Indra en Madridlarazon

El Gobierno ha consumado sus planes de limpiar de la dirección de Indra a todos aquellos que se oponen a sus planes. La Sociedad Estatal de Partipaciones Industriales (SEPI), en alianza con SAPA Placencia y Amber Capital, han tomado el control del consejo de la compañía tecnológica tras nombrar en la junta de accionistas a Jokin Aperribay como consejero dominical por el grupo vasco y promover el cese de cuatro consejeros independientes contrarios a los planes del Gobierno. Un representante de Amber Capital, que cuenta con algo más del 4% de Indra y es máximo accionista también de Prisa, ha formulado durante las intervenciones una petición para introducir un punto fuera del orden del día de la junta con el objetivo de cesar a Alberto Terol, Carmen Aquerreta, Ana de Pro y Enrique de Leyva. Asimismo, la reelección de Isabel Torremocha, también independiente, no ha salido adelante, con lo que el recién nombrado Francisco Javier García Sanz y Silvia Iranzo quedan como únicos independientes.

Aperribay, miembro de la familia fundadora de SAPA Placencia, ha recibido el 53,1% de los votos para ser consejero, pese a contar con un informe en contra de la Comisión de Retribuciones. Un porcentaje prácticamente idéntico al de accionistas que han apoyado los ceses. Junto a Aperribay, han renovado su mandato como consejeros Miguel Sebastián, Antonio Cuevas, Francisco Javier Sanz y Luis Abril, este ejecutivo, todos con votaciones por encima del 90% de los accionistas.

El consejo resultante de la junta queda compuesto por dos consejeros independientes, tres dominicales, el presidente no ejecutivo de la compañía, Marc Murtra -nombrado por el Gobierno también en medio de fuertes críticas-, Abril e Ignacio Mataix como consejeros ejecutivos, Guillermo Guerra como secretario y Fabiola Gallego como vicesecretaria del consejo. A estos debería unirse próximamente Juan Moscoso, que será el tercer consejero de SEPI después de que el holding público haya superado el 25% del capital, que le permite optar a un nuevo representante.

Con esta junta, se da por cerrada una crisis de gobernanza entre la SEPI y parte de los independientes que se desató con el relevo el pasado año de Fernando Abril Martorell ante la intención de la entidad pública de iniciar una “nueva etapa de la compañía”.

La junta ha contado con más de un 75% de los accionistas del grupo presentes y se han aprobado también todos los puntos procedimentales, como las cuentas, el informe de sostenibilidad, las remuneraciones o la propuesta de aplicación del resultado. Asimismo, Deloitte ha sido reelegido como auditor de la sociedad.

Junta tensa

La junta ha elevado el tono cuando un representante de Amber, el máximo accionista de Prisa y accionista de Indra con algo más del 4%, ha propuesto una votación adicional para cesar a cuatro consejeros independientes: Alberto Terol, Ana de Pro, Enrique de Leyva y Carmen Aquerreta. El representante de Amber ha justificado su petición en que la compañía necesita una mayor estabilidad y una “reestructuración más amplia” en su consejo.

Tras esta solicitud, los consejeros, Alberto Terol y Enrique de Leyva han tomado la palabra para considerar que la decisión “dañará gravemente” a la compañía. Terol se ha referido con ironía a que había dimitido con efecto en las próximas 24 horas antes de la junta con lo que era un cese que le afectaba “poco”. El consejero ha tildado la decisión de cesar a cuatro independientes de “disparatada” y ha señalado que tanto él como otros consejeros han intentado “entender los planes del Gobierno” en materia de defensa para que estos fueran tenidos en cuenta en la estrategia de la compañía.

Por su parte, De Leyva ha asegurado que no es una persona a la que se pueda “doblar el brazo” y ha asegurado que no tenía intención de seguir en una empresa controlada por la SEPI y sus aliados.

Líneas estratégicas

Antes del enfrentamiento dialéctico y las votaciones, Murtra y Mataix han pronunciado sendos discursos marcados por la apuesta de la compañía por fortalecer su rama de defensa dado el cambio de contexto que ha traído consigo la invasión rusa de Ucrania. Murtra ha asegurado que la tecnológica española debe ser el polo que consolide el sector de la defensa español, ya que tiene capacidades para ello al ser un líder tecnológico capacitado para liderar proyectos a nivel nacional e internacional. El presidente de la firma ha puesto en valor la necesidad de alinearse con el Gobierno para alcanzar los objetivos de defensa en un momento de aumento presupuestario de estas partidas y a una semana de la cumbre de la OTAN que se celebrará en Madrid. Murtra ha recalcado que el sector de la defensa español sigue contando con problemas de falta de escala y capacidad inversora, así como “lagunas” en capacidades críticas que deben ser llevadas. Además, fuera del marco español, el presidente de la firma ha subrayado que Indra debe seguir abriendo nuevos mercados al tiempo que se fortalece en los países clave para el grupo.

También ha tenido palabras para Minsait, compañía que se focalizará en los segmentos de mayor valor añadido y margen y cuya capacidad operativa independiente se reforzará. Al respecto de Minsait, Mataix ha destacado que confía en que tanto la filial tecnológica como Indra consigan más grandes proyectos de fondos europeos “muy pronto”.

Mataix ha celebrado que 2021 ha sido un año récord en ingresos y carteras, así como la vuelta al dividendo, prevista para julio con 0,15 euros por acción. Entre otros aspectos, ha abordado la importancia para el grupo de que el proyecto europeo del futuro sistema aéreo de combate FCAS avance, así como de mantener balanceados los costes en el actual escenario de inflación y gestión de la cadena de suministros.