Las mejores técnicas para ahorrar gasolina este verano

El precio de los combustibles está en nuevos máximos históricos. El litro de gasolina cuesta ahora 12 céntimos más que antes de la entrada en vigor del descuento de 20 céntimos y el litro de diésel está tres céntimos más caro

Una persona tras pagar el combustible este jueves en una gasolinera de Bilbao
Una persona tras pagar el combustible este jueves en una gasolinera de Bilbao FOTO: Luis Tejido EFE

El precio de los combustibles no tiene techo y para la mayoría de los trabajadores las vacaciones ya han comenzado o están a la vuelta de la esquina. Esta es la receta “perfecta” para que el viaje en coche de ida y vuelta a su destino vacacional le salga por un ojo de la cara. En concreto, esta semana el precio medio de la gasolina en España ha vuelto a superar un nuevo máximo histórico al situarse en 2,141 euros euros por litro. Por su parte, el precio medio del litro de diésel ha superado por segunda semana consecutiva el listón de los dos euros (2,076 euros). Aplicando el descuento obligatorio de 20 céntimos que aprobó el Gobierno el pasado 1 de abril, los españoles pagan una media de 1,941 euros por litro de gasolina y 1,876 euros por el diésel.

La escalada imparable de los carburantes en las últimas semanas no solo se ha comido ya la totalidad de esta ayuda, sino que el litro de gasolina se paga ahora 12 céntimos más caro que la última semana de marzo (1,818 euros) y el diésel tres céntimos más caro que el importe que marcaba a finales de marzo (1,837 euros por litro). En este contexto de precios disparados, estos ocho trucos le permitirán ahorrar hasta 10 euros cada vez que llene el depósito.

1. Buscar las gasolineras más baratas

Simplemente comparando entre las gasolineras de una misma provincia se pueden encontrar diferencias de hasta 12 euros, según indica la revista de coches Auto Bild. Este artículo recopila varias herramientas para encontrar la gasolinera barata más cercana.

2. Repostar los lunes y evitar los sábados

Los expertos marcan el lunes como el día de la semana más económico para repostar, mientras que los sábados son el día más caro. También se recomienda repostar por la mañana mejor que al mediodía, especialmente en verano porque el calor afecta afecta a la densidad de los combustibles y entra menos masa en el depósito de combustible.

El ‘efecto lunes’ le permitirá ahorrar entre un 1% y un 2% en gasolina y diésel. La justificación de este ahorro los lunes no tiene nada que ver con la demanda de producto, sino con un aspecto burocrático, explica la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). “El lunes es el día de la semana en que se deben comunicar los precios de venta de los carburantes a la Unión Europea para realizar controles de precios, y la información que se transmite está claramente distorsionada para hacer creer que España tiene un nivel de precios de carburantes más bajo del que realmente posee, y que salga mejor parada de lo que refleja la realidad” en la comparación estadística, señala la OCU.

3. Evitar los festivos y días de operación salida

Los días de operación salida y los festivos suelen ser más caros. Por lo que si tiene previsto hacer un viaje en coche para Semana Santa o incluso antes, por ejemplo, para acudir a las Fallas, es mejor que planifique con antelación cuándo le saldrá más a cuenta echar gasolina.

4. Conducción eficiente

La conducción eficiente es un modo de conducción que permite reducir el consumo de carburante y la contaminación. La Dirección General de Tráfico (DGT) recoge varios consejos para lograr una conducción eficiente:

  • Salir sin acelerar. No es necesario pisar el acelerador al arrancar, lo que hace es consumir carburante inútilmente.
  • La 1ª, solo para salir. Utilice la primera para iniciar la marcha, sin abusar del acelerador. Ponga segunda marcha tras dos segundos o 5-6 metros recorridos.
  • Anticipar el cambio. Acelere de forma progresiva, sin pisar el pedal a fondo. En motores de gasolina, se debe cambiar entre las 1.500-2.500 revoluciones; en los diésel, entre las 1.300-2.000.
  • Marchas largas. Se deben utilizar marchas largas a bajas revoluciones el mayor tiempo posible.
  • Velocidad constante. Conducir a una velocidad lo más uniforme posible, sin acelerar ni frenar innecesariamente, permite limitar el desperdicio de energía y combustible.
  • Moderar la velocidad. El aumento de la velocidad implica un aumento mucho mayor del consumo de combustible y hace que este se dispare.
  • Usar el freno motor. En el momento en que se detecte un obstáculo o una reducción de la velocidad de circulación en la vía, levante el pie del acelerador intentando evitar la frenada brusca. El motor actuará como freno y el consumo será cero.
  • Pendientes. En las subidas hay que procurar circular en la marcha más elevada posible aunque tengamos que pisar más el acelerador. Mientras, en las pendientes descendientes la DGT recomienda levantar el pie del acelerador sin reducir de marcha y dejar bajar al coche por su propia inercia.

5. Comprobar la presión de los neumáticos

Los neumáticos deben ir hinchados a la presión indicada por el fabricante y según las condiciones climatológicas. Conducir usando neumáticos con una presión de 0,5 bares inferior a la correcta hace que el consumo aumente en un 2% en áreas urbanas y un 4% en las interurbanas.

6. Planificar bien el viaje

Consultar previamente el camino que debe seguir para llegar a su destino y elegir la opción más rápida, fácil y segura le permitirá realizar una conducción más eficiente con el consecuente ahorro de combustible. “Alargar solo 10 minutos el viaje de una hora provoca un aumento del consumo en gasolina o gasoil de hasta un 14%”, advierte RACE (Real Automóvil Club de España).

7. Dejar solo lo imprescindible en el maletero

No es conveniente usar el coche como almacén, ya que “conducir con 100 kilos de peso innecesarios a bordo ocasiona que el consumo de combustible, en un coche de tamaño medio, se dispare un 6%”, avisa RACE.

8. Controlar el gasto en climatización

Cuando viaje en autopista el aire acondicionado será una mejor alternativa que si abre las ventanillas del coche. La segunda opción, además de ser más insegura, ocasiona mayor resistencia al entrar aire en el vehículo y esto deriva en un mayor consumo de combustible. Mientras, en la ciudad, abrir las ventanillas es más eficiente que usar el aire acondicionado.