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Uber Eats ya permite operar a todos los “riders” como autónomos

La plataforma de reparto lanzó un piloto de su nuevo modelo autónomo hace poco más de una semana y, tras el éxito cosechado, ha decidido implantarlo de forma generalizada y oficial en toda España

Rider Uber Eats
Rider Uber Eats larazon

El modelo autónomo de Uber Eats llega antes de lo previsto. Poco más de una semana le ha bastado a la plataforma para probar el piloto de su modelo autónomo y corroborar su éxito. El pasado 29 de agosto la compañía informó a los “riders” de Castellón, Jerez de la Frontera, Granada, Albacete y Lérida de que ya podían trabajar como autónomos. Estos fueron los primeros “riders” de Uber Eats en toda España que pudieron repartir por cuenta propia para la plataforma desde que entró en vigor la “Ley Rider”. Hoy, 7 de septiembre, Uber Eats considera culminada la prueba de su modelo piloto con éxito y ha decidido implantarlo de manera generalizada y oficial en toda España.

“Ante el éxito del piloto, hoy lanzamos nuestro nuevo modelo para todos aquellos repartidores que quieren trabajar como autónomos, en cumplimiento de la regulación vigente, en el resto de España. Este nuevo modelo incluye importantes cambios que le ofrecen al repartidor mayor control sobre su actividad, como por ejemplo la posibilidad de establecer su tarifa libremente”, explican fuentes de Uber Eats a LA RAZÓN. Desde la compañía afirman que ya son miles los repartidores que han mandado los documentos necesarios para operar como autónomos y que su modelo cumple con la “Ley Rider”. Además, recuerdan que el nuevo modelo autónomo se combinará con las flotas de repartidores subcontratados, dando lugar a un modelo híbrido.

Aunque los sindicatos y el Gobierno han amenazado con tomar medidas contra lo que consideran un incumplimiento de la normativa, por el momento se desconocen las actuaciones que llevarán a cabo. En concreto, desde el Ministerio de Trabajo, presidido por Yolanda Díaz, no se descarta que las empresas digitales tengan que asumir “responsabilidades administrativa” e incluso “penales”.

Novedades: tarifa libre, sin valoraciones ni penalizaciones

El cambio más importante con el que Uber Eats pretende garantizar la independencia de los “riders” y esquivar la presunción de laboralidad de la “Ley Rider” es que el repartidor autónomo puede fijar el precio de los repartos. Los “riders” que operen como autónomos pueden “determinar el precio mínimo por kilómetro en cada pedido y recibir únicamente ofertas que sean iguales o superiores a la tarifa elegida”, detalla la firma de las mochilas verdes en un post de su blog. Además, los repartidores pueden cambiar esta tarifa en cualquier momento y tantas veces como quieran, a diferencia de lo que ocurre con el multiplicador de Glovo. Por otro lado, los “riders” también tienen acceso a sus ingresos cada vez que completan una entrega y pueden elegir si cobrar semanal o diariamente con Flex Pay. Adicionalmente, pueden decidir si aceptan pedidos en efectivo o solo a través de la app.

En el nuevo modelo autónomo de Uber Eats, los “riders” pueden ver toda la información de un pedido antes de confirmarlo, para elegir con libertad si quieren aceptarlo o rechazarlo o ignorarlo, en cuyo caso, no se penalizará de ninguna manera. Entre la información que se les aporta, se encuentran los puntos de recogida y entrega, así como la distancia a recorrer.

Para refutar la presunción de laboralidad recogida en la “Ley Rider”, Uber Eats también ha eliminado las valoraciones. Los repartidores no pueden ser evaluados de ninguna forma. Ni clientes ni restaurantes pueden calificar su servicio dando una valoración positiva o negativa. Y la última novedad introducida en la app de Uber Eats es que los repartidores autónomos con una cuenta activa tienen la posibilidad de elegir a un sustituto o delegado para que entregue pedidos en su lugar. “Los repartidores autónomos pueden sustituir a otros siempre que ambos tengan una cuenta activa en Uber Eats”, detalla la compañía en el post.