¿En qué consiste y cómo te beneficia la deflactación del IRPF?

Esta medida, que implementará la Comunidad de Madrid en el ejercicio fiscal de 2022, evita la subida silenciosa de impuestos por el efecto de la inflación

Imagen de archivo de una persona usando la calculadora
Imagen de archivo de una persona usando la calculadora FOTO: Pexels La Razón

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció este lunes el adelanto a 2022 de la deflactación de la tarifa autonómica del IRPF, con el objetivo de que la rebaja tenga efectos en la declaración de la Renta que los madrileños presentarán el año que viene. En un principio, la medida iba a entrar en vigor en 2023 para verse reflejada un año después, pero Madrid ha decidido adelantarla para que las familias gocen de mayores recursos en los actuales momentos de necesidad. Además, la deflactación no irá dirigida únicamente a la tarifa sino también al mínimo personal y familiar, aunque no se hará conforme al IPC, sino según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCL). La deflactación del IRPF está en el centro del debate político, pero en qué cosiste deflactar el IRPF y cómo beneficia a los contribuyentes. LA RAZÓN lo explica en este artículo.

Para entender en qué consiste deflactar el IRPF y cómo le afecta la inflación, primero hay que conocer el funcionamiento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). El IRPF es un tributo progresivo que grava las rentas obtenidas durante el año por los residentes de España. Los ingresos anuales se dividen por tramos y a estos se les asigna un porcentaje de impuestos a pagar. Los tramos son los siguientes:

1º Con ingresos hasta 12.450 euros, la retención es del 19%.

2º Entre 12.450 euros hasta 20.200 euros, se retiene el 24%.

3º Entre 20.200 euros y 35.200 euros, pagará el 30% de IRPF.

4º De 35.200 euros a 60.000 euros, se retiene el 37%.

5º De 60.000 euros a 300.000 euros, la retención es del 45%.

A partir de los 300.000 euros pagará el 47% de IRPF.

El problema de estos tramos es que no se adaptan a la inflación, por lo tanto, si su salario se actualiza conforme a la inflación para hacer frente al aumento del coste de la vida también pagará más impuestos a efectos reales porque sus ingresos aumentan. De esta manera, lo que se produce es una subida silenciosa de impuestos que prácticamente anula el efecto del incremento salarial, ya que aunque este solo pretendía equiparar su salario al coste de la vida, acabará perdiendo poder adquisitivo al pagar más impuestos.

Por ejemplo, si su salario está indexado al IRPF y en 2022 cobra 20.000 euros, en 2023 pasaría a ganar 21.220 euros, teniendo en cuenta que la inflación media acumulada hasta agosto es del 6,1%. Con el salario de 2022, su retención de IRPF ascendería a 4.177,50 euros (2.365,5 euros por los primeros 12.450 euros de ingresos y 1.812 euros por los 7.550 euros restantes hasta alcanzar la suma de 20.000 euros). En cambio, en 2023, con un salario de 21.220 euros pasaría a pagar 4.521,5 euros de IRPF (2.365,5 euros por los primeros 12.450 euros de ingresos, 1.860 euros por los 7.750 euros restantes hasta alcanzar los 20.200 euros del segundo tramo y 306 euros por los 1.220 euros que pertenecen al tercer tramo hasta alcanzar los 21.220 euros de salario). Es decir, el aumento salarial le costaría 404 euros extra en impuestos, lo que, en la práctica, reduciría su poder adquisitivo.

Deflactar el IRPF evita la subida silenciosa de impuestos

La deflactación del IRPF pretende poner solución a ese problema. Básicamente, consiste en adaptar este impuesto para evitar que la subida de salarios destinada a combatir el incremento de gastos que ha ocasionado la inflación aumente el tipo medio del IRPF que paga el contribuyente, ocasionándole una pérdida de poder adquisitivo, sobre todo en los casos en los que la capacidad económica real no aumenta, ya que el salario crece en menor medida que la inflación.

“Deflactar consiste en eliminar de un valor monetario los efectos producidos por los cambios en los precios (inflación). Por lo tanto, deflactar consiste en convertir una magnitud medida en términos nominales en otra expresada en términos reales. En el caso del IRPF, si no se hace nada, conlleva que cada vez más gente pague más impuestos, ya que no se tiene en cuenta el incremento del coste de la vida”, explica Bankinter en su blog. Dicho de forma más sencilla, si con una inflación del 6,1% se rebaja el IRPF en la misma medida para compensar el efecto del aumento de precios, los contribuyentes pueden mantener su poder adquisitivo.

No obstante, como la declaración de la Renta de 2023 no se hace hasta 2024, lo que ha decidido la presidenta de la Comunidad de Madrid es adelantar la deflactación del IRPF a la declaración de la Renta de 2022, que se realizará el próximo 2023. En esta misma línea ha ido del Consejo General de Economistas de España, que también se muestra a favor de esta medida. Según sus cálculos, deflactar el IRPF un 1,5% supondría un ahorro entre 9 y 136 euros, mientras que si se hace un 6,5% el ahorro sería de entre 109 y 263 euros.

En un primer escenario, un contribuyente que en el 2021 ingresó 22.000 euros y que en el 2022 disfrutó de un incremento salarial de 1,5%, pagará 74,17 euros más de IPRF, pero podría ahorrarse 9,34 euros de esta cantidad si la tarifa se deflactara en un 1,5%. Si el contribuyente ganaba 300.000 euros en 2021 y en 2022 también subió su sueldo en un 1,5%, el ahorro de por la misma deflactación sería de 136,48 euros. El CGE realiza este mismo ejercicio en el caso de que la subida salarial y la deflactación fuera del 3%, en cuyo caso el ahorro en el IRPF ascendería a 18,67 euros para el contribuyente que en 2021 ganaba 22.000 euros y 349,88 euros para el de 300.000.

Este ahorro podría ser aún mayor, de entre 109 y 263 euros, si además de la tarifa también se ajustan a la inflación -en este caso, al 6,5% con el que cerró 2021- otros componentes del IRPF, como los mínimos personales o los gastos del trabajo. Bajo este supuesto, el contribuyente que en el 2021 ganaba 22.000 euros disfrutaría de un ahorro de 109,09 euros (si su salario subió un 1,5% y se deflacta ese mismo importe) o 118,42 euros (si subió un 3%). Son unas cifras que se elevan a 263,52 y 476,92 euros, respectivamente, para el contribuyente con 300.000 euros de ingresos.