Los propietarios suben los precios de los nuevos alquileres para protegerse del tope del 2% a sus actualizaciones

La Agencia Negociadora asegura que la oferta también se ha reducido como respuesta a la cada vez mayor inseguridad jurídica del sector

Anuncio de una vivienda en alquiler en el escaparate de una inmobiliaria
Anuncio de una vivienda en alquiler en el escaparate de una inmobiliaria FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Los propietarios de viviendas en alquiler están optando por incrementar los precios de los nuevos contratos de arrendamiento para protegerse del tope del 2% impuesto por el Gobierno a la revisión de precios. Así lo asegura la Agencia Negociadora del Alquiler (ANA). «Los propietarios, en los nuevos contratos, están subiendo el precio del alquiler como respuesta el tope del 2% fijado por el Gobierno para la actualización de las rentas, en un intento de no perder poder adquisitivo a futuro», asegura Borja de Andrés, director comercial de ANA.

De Andrés asegura que los propietarios, a los que también afecta la inflación, intentan garantizarse más ingresos ante la incertidumbre de no saber hasta cuándo durará la medida. En un primer momento, el Gobierno anunció que se aplicaría hasta junio. Sin embargo, después fue prorrogada hasta finales de año junto al resto de políticas acordadas para amortiguar los efectos económicos de la guerra de Ucrania.

El tope al alquiler es otra más de las decisiones que, a juicio del sector, han contribuido a incrementar su inseguridad jurídica. Un problema que está provocando, según ANA, que el parque de viviendas en alquiler esté menguando. «Los propietarios, tanto los particulares como las empresas, no saben si va a haber un nuevo Real Decreto que “cambie las reglas en mitad de la partida”, como ya ha sucedido anteriormente, y que haya nuevas reglas en el alquiler, casi siempre en contra de los propietarios, y que hagan inviable destinar una vivienda al alquiler», explica De Andrés. Por eso, añade, muchos han decidido poner sus viviendas a la venta. “Estamos notando una especial escasez de oferta de viviendas en alquiler, y si se comprueban los datos que ofrecen los portales inmobiliarios, en comparación con septiembre de 2021, en la Comunidad de Madrid, se he producido un descenso de más del 20% de anuncios de viviendas en alquiler”, subraya De Andrés.

Reducción de oferta

Tal y como asegura ANA, Idealista calcula que en el primer trimestre del año, el «stock» de vivienda disponible para alquilar se ha desplomado un 37%, con derrumbes tan importantes como los sufridos por las ciudades de Barcelona (58%) o Tarragona (-47%). Aunque lo cierto es que en ciudades como Sevilla y Málaga (-50%) o Las Palmas (49%) y Valencia (47%) no existe límite de precios alguno como en las ciudades catalanas y el desplome de la oferta también es muy acusado.

Más allá de la posible inseguridad jurídica en el sector, este portal identifica varias razones que explican la reducción de oferta. Para empezar, que el punto de partida este año era muy alto. Durante la pandemia, la oferta se disparó exponencialmente. Servihabitat calcula que en 2020 lo hizo un 50%, mientras que idealista lo eleva hasta el 78%, lo que llevó al hundimiento de precios. Entre los motivos que provocaron este aumentó están las restricciones para contener la propagación del coronavirus, que redujeron entonces el alquiler turístico en España al mínimo, lo que desplazó un gran número de estos alojamientos hacia el arrendamiento a largo plazo. Además, los confinamientos y la generalización del teletrabajo redujeron la demanda en el centro de las grandes ciudades. A ello se sumó, según el análisis que hizo entonces idealista, la paralización en la toma de decisiones de la demanda ante la incertidumbre sanitaria y económica que se vivía por el coronavirus.

Pero ahora, esos condicionantes que dispararon la oferta se han dado la vuelta para hundirla. Con el anuncio el pasado año de la vuelta a las universidades, el fin de muchos de los Erte puestos en marcha por las empresas para combatir los efectos de la covid, la vuelta del turismo y de los pisos turísticos y con el teletrabajo convertido en una herramienta híbrida en franco retroceso, la oferta para alquiler ha caído. Y a menor oferta, los precios suben. Y esta reducción de la oferta, como aseguran desde ANA, está presionando al alza los precios.