El Gobierno prepara otra ofensiva fiscal con una nueva subida de impuestos al margen de los ricos

La ministra de Hacienda detallará las medidas “en los próximos días”. El Gobierno responde a la rebaja tributaria del PP con nuevos gravámenes

El Gobierno ha decidido responder a la bajada de impuestos de las comunidades autónomas del PP con una contraofensiva en sentido inverso, es decir, con un nuevo paquete fiscal que implicará una subida de impuestos al margen del anunciado para gravar a las grandes fortunas. Su entrada en vigor estaría prevista para 2023 y será “detallada en los próximos días”. Así lo ha explicado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que aunque no ha adelantado ningún detalle, entre líneas ha podido extraerse que irá por el mismo camino de las aprobadas para la banca y las energéticas.

Lo que sí ha confirmado es que este paquete de medidas tendrán dos vías de tramitación. Según ha concretado, algunas “estarán incluidas” en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado que se presentará previsiblemente el mes próximo y otras se harán en una “norma específica”, llevada a cabo con una “tramitación rápida” para que tenga efecto inmediato en el próximo ejercicio.

Este anuncio, deslizado en plena negociación presupuestaria entre los socios de coalición después de que Podemos denunciara el “atasco” y el “bloqueo” de las conversaciones, intenta destensar la situación con este nuevo paquete tributario, anunciado por Montero en la sede del PSOE de Ferraz después de la reunión de la Ejecutiva socialista. La ministra confirmó que los “nuevos” Presupuestos Generales para el año 2023 estarán listos “en tiempo y forma” porque “ambas formaciones” saben de la “importancia” de contar con unos Presupuestos y se mostró convencida de que PSOE y Podemos llegarán a “ese acuerdo pronto. Que esté en tiempo y en forma significa que el 1 de enero entran en vigor, independientemente de que se aprueben el día 30, el día 4, el día 5, el día 6″.

Este anuncio marca dos caminos en la nueva estrategia de Moncloa: plantar cara a la estrategia tributaria del PP -que Montero ha calificado como “regalos fiscales al 0,2% de la población”- y acercarse a las posiciones moradas para facilitar un acuerdo en las nuevas cuentas públicas. En la misma línea de sus últimas declaraciones, la titular de Hacienda ha vuelto a declarar que “menos impuestos supone menos médicos, menos profesores y menos becas, además un recorte del Estado del Bienestar que abre el camino a la privatización de los servicios”.

Hoy mismo, el líder de PP, Alberto Núñez Feijóo, ha emplazado al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, a que baje del 10% al 4% el IVA de productos básicos de la cesta de la compra, como carne, pescado, aceite, agua, pasta seca o conservas, algo que, a su juicio, es lo “razonable” en este momento para hacer frente a la subida de la inflación. Feijóo también ha censurado que el PSOE haya votado en contra de la propuesta popular de bajar el IRPF a las rentas medias y bajas de menos de 40.000 euros.

La respuesta de Montero ha sido clara e inmediata: no se bajan porque supondría vaciar la fiscalidad de contenidos y además beneficiaría a quien más consume. En la misma línea ha negado que las bajadas fiscales significan mayor recaudación, como defiende el PP. “Si piensan que la bajada fiscal aumenta la recaudación por qué la aumentan cuando se encuentran las arcas vacías? Es tan obvio que no se sostiene”.