El Banco de España cuestiona subir las pensiones un 8,5%: «No es el mejor momento»

Desmonta los Presupuestos solo 24 horas después. Hunde el PIB al 1,4%, frente al 2,1% del Gobierno. Rebaja el crecimiento a la mitad y dispara tres puntos la inflación

Sede del Banco de España en Madrid
Sede del Banco de España en Madrid

Apenas un día después de que el Gobierno presentara los Presupuestos y un nuevo cuadro macroeconómico para el siguiente ejercicio, el Banco de España abrió un socavón de distancia y empeoró ampliamente la previsión de crecimiento marcada por la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, para el próximo año –sobre la que se han cimentado las cuentas públicas de 2023–. Así lo pone de manifiesto el supervisor bancario en su «Informe trimestral de la economía española», que actualiza las proyecciones hasta 2024, en el que advierte de los peligros que se ciernen sobre España y avisa de que la economía patria no recuperará los niveles prepandemia al menos hasta 2024. En concreto, el Banco de España recorta al 1,4% el alza del PIB en 2023 –siete décimas menos que lo previsto por el Gobierno (2,1%) y la mitad que su anterior cálculo de junio–; dispara la inflación al 8,7% en 2022, un punto y medio más, y al 5,6% en 2023, tres puntos por encima respecto a la estimación previa; y eleva la tasa de paro el próximo año siete décimas por encima de la previsión del Ejecutivo, hasta el 12,9%.

Previsiones Banco de España
Previsiones Banco de España FOTO: Teresa Gallardo

Ángel Gavilán, director general de Economía del Banco de España que realizó la presentación del informe, justificó este «sustancial» recorte por la «ralentización de la economía, la persistencia de tasas de inflación elevadas, el endurecimiento de las condiciones financieras» y al peligro de las «prolongadas distorsiones del mercado de la energía», que han conducido a un «empeoramiento de las perspectivas a corto plazo», por lo que en los dos próximos trimestres la evolución económica depende «fundamentalmente» de la evolución de la guerra en Ucrania y del alcance del frenazo generalizado de las economías.

Aunque en este informe el supervisor bancario pasa de puntillas sobre la subida de las pensiones para el próximo año –solo indica que revalorizar con el IPC «por encima del crecimiento potencial de la economía» propiciaría «una política fiscal expansiva» en 2024–, en declaraciones a LA RAZÓN posteriores a la rueda de prensa Gavilán mostró sus reticencias sobre el incremento del 8,5% anunciado por la ministra Montero. «Tomando en consideración todos los indicadores y el actual y el futuro contexto económico, no sería el mejor momento para hacer una subida tan elevada».

Aunque el director económico reconoció que no le corresponde al Banco de España tomar este tipo de decisiones, sino que «es el Gobierno quien las toma», sí dijo que «nosotros solo podemos indicar las consecuencias e implicaciones que puede tener, a corto, medio y largo plazo y, en este caso, una medida de tanto peso puede tener un efecto negativo sobre las pensiones futuras». Gavilán cree que habría que haber apostado por una «mayor contención en esta subida. Habría sido lo más adecuado en este momento». El regulador presentará «en un par de semanas» un nuevo informe en el que detallará más en profundidad sus conclusiones sobre las implicaciones de esta subida.

Estas proyecciones del Banco de España no llevan en absoluto al optimismo, al menos hasta 2024, pese a que el levantamiento de la mayor parte de las restricciones frente a la pandemia «ha impulsado la actividad en el segundo trimestre», favorecido por la reactivación del turismo en los meses de verano –de ahí esa mejora en la previsión de PIB para este año–. Sin embargo, augura una ralentización en el crecimiento –se ha reducido del 1,5% que tuvo en el segundo trimestre hasta el 0,1% con el que cerró el tercero– y en la creación de empleo por la caída de la actividad económica. Por eso, ha revisado al alza la tasa de paro prevista para 2023, hasta el 12,9%, una décima más sobre la que prevé cerrar este año y siete por encima de la previsión del Gobierno. Incluso pronostica que este desempleo se mantenga por encima del 12% –en el 12,4% exactamente– hasta que finalice 2024, cuando la ministra Calviño cree que se situará ese año ya en el entorno del 11%.

Pese a que el regulador destaca también el buen comportamiento de los contratos indefinidos, que mostraron un crecimiento interanual por encima del 20% en los meses de verano, advierte de que este aumento se ha debido principalmente al crecimiento de los contratos fijos discontinuos y de los contratos a tiempo parcial, un 22,6% y un 24,4% del aumento total del empleo indefinido.

El Banco de España alerta también de que la recuperación económica es «todavía incompleta», y se encuentra dos puntos por debajo de los valores prepandemia, con un bajón evidente en los índices de empleo, de consumo, de inversión empresarial, de dinamismo del mercado inmobiliario y con una desaceleración de las exportaciones. Especial preocupación muestra sobre el encarecimiento de la energía, que ha «reducido el poder de compra y debilitado el gasto y el consumo».