España duplica las capturas para la merluza sur con las nuevas cuotas aprobadas por la UE

La flota española alcanza las 9.900 toneladas permitidas en 2023, la mayor cuantía en 8 años y la segunda mayor del siglo para esta especie. Planas vota en contra de la reducción de los días de pesca para el Mediterráneo

Como viene siendo la tradición comunitaria, este martes los Veintisiete han alcanzado su acuerdo anual para fijar las cuotas de pesca del año que viene tras una noche en vela de arduas negociaciones que habían comenzado este domingo.

El ministro de Agricultura y Pesca, Luis Planas, se ha mostrado satisfecho después de que España haya conseguido 9.900 toneladas de cuota pesquera para la merluza del sur, una cifra que dobla la cifra de este año y que supone la mayor cuota para la flota española en los últimos 8 años.

De esta cifra, que supone un gran incremento respecto al aumento del 10% que planteaba la propuesta inicial de la Comisión Europea, se beneficiarán 1.200 barcos de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco.

La cuota de caballa han registrado un aumento de 20% que prevé para España 29.439 toneladas de esta especie pescada por unos 900 barcos en el Cantábrico y que supone dejar atrás un episodio de multa de 5.500 toneladas de multa hasta el año pasado, por lo que Planas ha dado esta situación por “recuperada”.

En relación al abadejo, el lenguado y las unidades funcionales de cigala, el ministro ha señalado que España ha cumplido también sus objetivos al lograr el mantenimiento de las cuotas pesqueras asignadas frente a las reducciones que planteaba la Comisión, de un 11% en el caso del lenguado, del 10% para el abadejo y del 36% para la cigala.

Otro tema que Planas ha calificado de “complejo”, debido al número de Estados debido al número de estados miembros implicados ha sido la pesca de la anguila, para la que se ha llegado a un acuerdo de veda de seis meses de forma continuada o en bien en dos periodos de 3 meses consecutivos, como pedía España.

Dentro de los puntos negros, España ha votado en contra del acuerdo en el Mediterráneo porque cree que el método escogido por la Comisión Europea no es el más adecuado. El Ejecutivo comunitario plantea una reducción de las capturas que supone unos diez días menos de pesca. Se basa en en un plan plurianual que entró en vigor en el año 2020 y que persigue una reducción del 40% en cinco años. Este porcentaje de reducción se calcula según las jornadas en las que se salió a faenar entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2017. España cree que, se se mejorasen las redes, no tendría que llevarse a cabo esta reducción que perjudica a los pescadores.