El 5G en el desarrollo industrial y en la sociedad

►Telefónica apuesta por esta tecnología y ofrece a sus clientes redes especializadas de alto rendimiento

La compañía colabora con empresas de todos los sectores
La compañía colabora con empresas de todos los sectores FOTO: Dreamstime

La evolución de la red móvil 5G ofrece un sinfín de posibilidades más allá del aumento de ancho de banda, ultra baja latencia y cobertura a millones de dispositivos. Más que una evolución, nos encontramos ante una gran revolución. Obtener todo el valor potencial de las redes 5G requiere llevar la transformación digital de las telcos a un nuevo nivel, enmarcado en los siguientes tres pilares: especialización, APIficación y colaboración. En lo que concierte al primer pilar, se trata de tener redes especializadas de alto rendimiento, es decir, de la capacidad de generar, a partir de una red 5G física, «múltiples subredes» virtuales mediante software que sean capaces de satisfacer la demanda concreta de determinados usuarios en cuanto a velocidad, capacidad, retardo y garantía de servicio. La APIficación, es lo mismo que ofrecer las capacidades de red como servicio a través de APIs (Application Programming Interface). Este concepto representa un cambio en la forma de consumir los recursos de las redes, de forma que las capacidades de red pueden ser incorporadas en las aplicaciones tanto de los operadores como de terceros de manera sencilla, estándar, rápida y programable. En cuanto a la colaboración, es lo que se llama red de redes. Es decir la combinación de las redes 5G con otras redes, como pueden ser las satelitales, que va a permitir establecer capas de red colaborativas con el objetivo final de proporcionar una mayor ubicuidad y capacidad local.

Telefónica ha apostado y está apostando firmemente por estas tecnologías. Desde el área de Innovación de Telefónica España ya se han realizado, en colaboración con sus clientes, algunas pruebas de concepto relacionadas con la parte de especialización, ofreciendo redes especializadas de alto rendimiento. Destacan dos proyectos: «Slicing 5G para servicios críticos», realizado en Vigo, donde se desplegó una red 5G en el campus de la Universidad de Vigo. Se crearon tres subredes virtuales, una de ellas dedicada a servicios críticos como es el de seguridad del campus, garantizando la ultra-baja latencia y el alto ancho de banda necesarios para el control remoto del robot Spot de Boston Dynamics, que era el encargado de realizar la tarea de videovigilancia. Spot enviaba a través de esa subred especializada varios streams de vídeo en tiempo real tanto al puesto de control remoto como a una tableta que usan los servicios de seguridad a los que daba apoyo. Esta subred especializada garantizaba todas las comunicaciones sobre dicha subred, independientemente del nivel de saturación de las otras dos.

Un segundo proyecto, «Network Slicing en el sector hotelero», realizado con la cadena hotelera Meliá, concretamente en el Hotel Meliá Serrano en Madrid, donde se dotó de cobertura 5G al interior del hotel y se desarrollaron varias redes móviles virtuales, capaces de funcionar de forma independiente, gracias al network slicing 5G de Telefónica. De esta manera, los huéspedes se conectaron a una subred 5G mientras que los propios sistemas del hotel se conectaron a otra subred 5G diferente, garantizando que las prestaciones de cada red no se vieran afectadas por el tráfico de la otra.

Camino por recorrer

Telefónica seguirá realizando proyectos de co-innovación para asegurar que todas las novedades y despliegues tecnológicos se adecúan a las necesidades reales de sus clientes. La compañía lleva ya casi cuatro años colaborando con empresas en averiguar la utilidad real del 5G y su impacto en el desarrollo industrial y en la sociedad. Ha contribuido significativamente en posicionar a España como el país de la UE con mayor número de casos de uso 5G. Es pionera en esta revolución, redefiniendo la forma en que desarrolla servicios, así como su relación con sus clientes y con el resto del ecosistema de internet. Pero 5G todavía tiene que recorrer un largo camino.