Los funcionarios, bajo lupa: cobrarán más por objetivos y si progresan en sus carreras

El Gobierno aprueba el anteproyecto de ley de Función Pública, que reconoce la función del directivo público profesional y establece la obligación de evaluar a los empleados públicos

Protesta de empleados públicos convocados por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF)
Protesta de empleados públicos convocados por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) FOTO: Alberto R. Roldán La Razón

Con críticas de los sindicatos, el Gobierno ha aprobado este martes en primera ronda el anteproyecto de ley de la Función Pública, que establece una mayor profesionalización de la gestión y las carreras públicas, con una evaluación continua del trabajo de los funcionarios, así como complementos salariales para incentivar la progresión y el desempeño de los objetivos.

El anteproyecto incorpora “elementos de transformación, mejora y modernización de la Administración General del Estado” para modernizar la Función Pública y plantea la necesidad de establecer una “planificación estratégica” para alinear los objetivos de la Administración con la política de recursos humanos y adaptar la selección de personal con las necesidades de la Administración. Esta ley se suma a la actualización de los criterios de promoción interna, que ha desatado una oleada de críticas sindicales y generado un gran malestar entre buena parte de los funcionarios.

En este sentido, una de las reformas significativas es la incorporación de la evaluación del desempeño del funcionario. Esta medida, que será de carácter obligatorio, perseguirá una mejora de la productividad y la adecuación de la carrera profesional al cumplimiento de las funciones.

A través de este procedimiento se valorará periódicamente la conducta profesional y se medirá el rendimiento o el logro de resultados de los empleados públicos. La finalidad es mejorar la productividad de las diferentes unidades y la calidad de los servicios públicos, según ha destacado el Ministerio de Hacienda y Función Pública en un comunicado.

Los complementos salariales serán de dos clases. El primero es el complemento de carrera. Este retribuirá la progresión que se vaya alcanzando en la carrera profesional. Su cuantía será la misma para todo el personal funcionario del mismo grupo o subgrupo de clasificación profesional que lo tenga reconocido.

El segundo complemento es el de desempeño. El acceso al mismo estará vinculado a la superación de las evaluaciones de desempeño planteadas durante la carrera profesional, las cuales tendrán carácter obligatorio.

De esta manera, las retribuciones complementarias quedarán en cuatro categorías: el complemento de destino, el complemento específico, el complemento de desempeño y el complemento de carrera. A estos hay que sumar el renombrado complemento por servicios extraordinarios, que es el que retribuye los servicios prestados fuera de la jornada ordinaria o la actividad extraordinaria desarrollada en el puesto de trabajo.

Directivo público

El texto también regula la carrera horizontal, con un sistema de tramos para poder ascender sin necesidad de cambiar de puesto de trabajo, y reconoce la figura del directivo público profesional con funciones de desarrollo de políticas y programas públicos. Tendrán esta consideración las personas titulares de subdirecciones generales o de otros ámbitos que se asimilen a estas. Y que estarán ocupados equitativamente por hombres y mujeres,

Asimismo, cada Ministerio deberá constituir una unidad especifica para la inclusión de personas con discapacidad.

Esta normativa forma parte de la reforma contemplada en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), como ha informado la portavoz del Ejecutivo y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.