Opinión

Nuevos impuestos en 2023

Las novedades tocarán el bolsillo de las clases medias y grandes patrimonios

La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, en Sevilla
La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, en SevillaEUROPA PRESS - EDUARDO BRIONESEUROPA PRESS - EDUARDO BRIONES

Este año llega con novedades que afectarán a los contribuyentes de clase media y grandes patrimonios. Con más subidas que bajadas. Pese a que se han aprobado incentivos y rebajas temporales, tendrán poco impacto en la recaudación. En cambio, las subidas sí harán mella en los bolsillos de los grandes contribuyentes, que han visto como sus rentas y patrimonios se han reducido por la inflación, subiendo la presión fiscal encubierta.

En el IRPF, se eleva la cuantía que obliga a declarar a 15.000 euros a aquellos con varios pagadores. Adicionalmente, se amplían determinadas reducciones sobre rendimientos del trabajo, pero cuando no superen los 21.000 euros. Así, las rebajas van encaminadas a determinados colectivos. Sin embargo, no se han aplicado otras medidas para paliar los efectos de la fiscalidad en frío. Otro cambio es que se penalizan las rentas del ahorro, que incrementarán su tributación un 2%. Si vende inmuebles, acciones, fondos o criptomonedas, el tipo máximo ha subido al 28%.

Se estrena además elimpuesto temporal a las grandes fortunas, que se configura como un tributo directo, personal y complementario al patrimonio para gravar los patrimonios netos superiores a 3 millones de euros. Ha sido fruto de un parto difícil y accidentado, con una tramitación parlamentaria rápida y disparatada, por lo que muchos le auguran poco tiempo de vida debido a que genera doble imposición e invade competencias autonómicas, siendo bastante probable que se declare inconstitucional. Su cuota se determina aplicando unos porcentajes entre el 1,7% y el 3,5%, existiendo un mínimo personal y exenciones análogas sobre la vivienda habitual y la empresa familiar, descontándose las cuotas de IP, lo que se traduce en un castigo dirigido a las comunidades que tuvieron la osadía de bonificar patrimonio.

Con un impacto limitado, destaca negativamente nuestra elevada presión fiscal. Los despachos reciben muchas consultas para cambios de residencia, fundamentalmente a Portugal, y es triste que perdamos a potenciales inversores y grandes patrimonios. No obstante, se puede evitar su pago, al igual que patrimonio, con una adecuada planificación fiscal con el régimen de empresa familiar.