Inmobiliario

Las viviendas en precio de mercado vuelan de las manos de sus dueños: las “ventas exprés” en menos de una semana suben al 20%

En febrero el porcentaje era del 15%. Otro 15% se traspasa en un periodo que oscila entre una semana y un mes

Edificio en construcción donde se anuncia la venta de viviendas
Edificio en construcción donde se anuncia la venta de viviendasJesús G. FeriaLa Razon

A los propietarios que venden sus viviendas a precios ajustados al mercado se las quitan casi literalmente de las manos. El porcentaje de pisos que se traspasa en menos de una semana se ha incrementado de forma notable en los últimos meses. Si en febrero pasado el 15% de las viviendas que se vendieron no llevaba ni una semana anunciada en la web del marketplace inmobiliario idealista, en diciembre ese porcentaje se había incrementado hasta el 20%. A esta porción se suman otro 15% de unidades que tardaron en encontrar comprador un plazo también relativamente corto, entre una semana y un mes, frente al 17% del mes de febrero.

En el caso de las capitales, los casos de “ventas exprés” son más frecuentes, sobre todo en los grandes mercados. Según los datos de idealista, el mayor porcentaje de ventas en menos de una semana se da en Granada, donde el 34% encontraron comprador en menos de siete días. Le siguen Pontevedra (31%), Salamanca (30%), Tarragona (29%), Santa Cruz de Tenerife (28%), Lleida (27%), Albacete (27%) y Barcelona (26%). Después se sitúan las ciudades de Almería (25%), Madrid (25%), Girona (24%), San Sebastián (24%), Guadalajara y Málaga (23% en ambos casos).

En el extremo opuesto se encuentran la ciudad de Teruel, donde el porcentaje de viviendas en “venta exprés” fue de solo el 3%, a la que sigue Ceuta, con el 4%. A continuación se encuentran las ciudades de Zamora, Lugo (6% en ambos casos), y Ciudad Real (9%), las únicas ciudades con un porcentaje inferior al 10%. En Ceuta (48%), Zamora (34%), Teruel (30%), Lugo (30%) o Burgos (23%) un importante porcentaje de vendedores tiene que armarse de paciencia ya que tardan más de un año en dar salida a las viviendas.

Demanda solvente

Para Francisco Iñareta, portavoz de idealista este dato de ventas exprés “confirma que a pesar del encarecimiento de la financiación, todavía hay una demanda capaz de responder rápidamente a ofertas de viviendas en precios de mercado o que suponen claramente una oportunidad. Posiblemente durante los próximos meses veremos cómo el número de compraventas se enfría, pero la demanda cualificada seguirá activa y cerrando operaciones rápidamente”, pronostica Iñareta.

Sociedad de Tasación también ha detectado este fenómeno de las “ventas exprés” en un segmento de mercado muy concreto, el de la vivienda nueva. Su consejero delegado, Juan Fernández-Aceytuno, aseguró ayer durante la presentación de las previsiones del sector de la tasadora para este año que“hay muy poco stock de vivienda nueva y el tiempo de absorción es cada vez menor. La vivienda nueva en Madrid, Barcelona o Málaga a los 15 días ha desaparecido del mercado. No hay mucho tiempo para decidir si compras o no”, aseguró Fernández-Aceytuno. Esta circunstancia propiciará que los precios de la vivienda nueva se mantengan al alza dado que, la escasez de producto disminuye el poder de negociación de los compradores.

La escasez de vivienda nueva es más acuciante en Madrid y Barcelona. Según el último informe sobre la cuestión de Sociedad de Tasación, que data del mes de mayo y que analiza todas las promociones de uso residencial -sin iniciar, en construcción y terminadas, con fecha máxima de cinco años de antigüedad respecto a la fecha de alta-, en los municipios de Madrid de más de 50.000 habitantes había entonces 411 promociones de vivienda nueva que sumaban 18.355 casas, con un stock disponible de 3.088 unidades. Esta cantidad suponía una reducción de 1.377 viviendas en el último año, un 30,8%. La situación era más crítica en el caso de la ciudad de Madrid, en la que el “stock” se había reducido desde las 2.507 hasta las 1.542 unidades, un 38,5% menos. Con estas cifras, Sociedad de Tasación aseguraba que, si se mantenían los ritmos actuales de absorción, la oferta de vivienda nueva podría agotarse en cinco meses en la Comunidad de Madrid y en cinco en el caso de la capital catalana.