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Ácido hialurónico, la molécula tan útil... y tan rentable

A finales de 2019 se prevén ventas mundiales de este producto a la industria farmacéutica de casi 8.500 millones de euros

  • Ácido hialurónico, la molécula tan útil... y tan rentable

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18 de septiembre de 2019. 11:03h

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Pepe Varela.  19/9/2019

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El ácido hialurónico es de uso común en la industria oftalmológica, cosmética, ortopédica, de suplementos dietéticos y farmacéutica, entre otras. Sin embargo, de todas ellas, y según datos difundidos por la agencia Reuters, es en este último sector, en el que se prevé un mayor crecimiento, a nivel mundial y en los próximos años de las ventas de esta molécula. Y, según esa misma agencia de noticias, en esa subida tendrá mucho que ver el uso que se hace del ácido hialurónico en la elaboración de productos elaborados relacionados con el cuidado de la piel.

Ana María Arango Quijano, directora general de la clínica FEMM Cirugía Estética, explica que «el ácido hialurónico es capaz de realizar un gran número de funciones fisiológicas dentro de nuestro organismo. También tiene amplias aplicaciones en áreas como el de la curación de heridas en la piel, tratamiento de osteoporosis; cirugías ortopédicas y oculares –especialmente operaciones de cataratas y trasplante de corneas– o biomarcador para diferentes tipos de cáncer, principalmente en los de próstata y mama». Es decir, que hacernos parecer más jóvenes no es el único uso que podemos darle al ácido hialurónico.

Sin embargo, es, sin duda, el más popular y conocido, algo que sabe muy bien el sector cosmético al invertir miles de millones de euros cada año en el desarrollo de productos cosméticos que lo contienen. Sobre esta aplicación, la directora general de FEMM, experta en análisis financiero de mercados, explica que «actualmente, laboratorios de todo el mundo están desarrollando y comercializando muchos productos capaces, mediante el control del nivel de humedad de la piel, de moderar e, incluso, de revertir, las muestras más visibles de envejecimiento de la piel: las arrugas».

Un mercado que crece y crece

¿Y en qué se traduce esta creciente demanda de productos en cuya formulación interviene el ácido hialurónico? En un reciente reportaje publicado en «Market Research Future» se señalaba que «diversos análisis de mercado prevén unas ventas mundiales de ácido hialurónico a la industria transformadora, para finales de este año 2019 de casi 8.850 millones de euros. Dicha cifra supondrá que, desde el año 2013 hasta ahora, las ventas de ácido hialurónico habrán experimentado un crecimiento anual medio del 9,2%».

El doctor Ramón Calderón Nájera, desde enero de este año presidente de Secpre, la sociedad científica que aglutina a los cirujanos plásticos de toda España, explica que «como norma general, éste es el porcentaje de ácido hialurónico que llevan la mayoría de los productos que podemos encontrar en el mercado (aunque también los hay que apenas llegan al 1%). A partir de aquí, y aunque los laboratorios productores recomienden un precio de venta a las marcas para las que trabajan, esas grandes multinacionales no suelen hacer mucho caso de las recomendaciones». A las palabras de Ramón Calderón, Arango Quijano añade que «teniendo en cuenta que el coste de elaboración del ácido hialurónico es bajo, su venta deja unos grandes márgenes de beneficio a las grandes –y pocas– multinacionales del sector que comercializan productos con este ingrediente, el cual, y en muchas ocasiones, ha sido elaborado por pequeños laboratorios que trabajan para estas grandes empresas».

La innovación

Hay casos de cremas cuyo coste de producción es de apenas 30 euros y que luego, en el lineal del comercio, están a 300 euros. Lo normal es que este incremento se deba a que, por lo general, al precio venta al público haya que sumarle un 75% de costes de marketing y un 25% de coste de producción.

Hay que tener presente que, cuando se trata de grandes fabricaciones cualquier rebaja, por mínima que sea en el precio final, acaba afectando mucho a la rentabilidad. Sin embargo, esto es algo que no afecta tanto a los pequeños productores, por ser volúmenes de producción y venta más pequeños.

El doctor Ernesto Pérez Hernández es experto en innovación en medicina estética. El doctor explica que «un principio activo como el ácido hialurónico lo pueden utilizar, como ingrediente de sus productos cosméticos, tanto pequeños productores como marcas blancas. Sin embargo, y a partir de aquí, la diferencia de calidad y eficacia de productos de diferentes gamas está en las inversiones que se realicen en innovación. Invertir en investigación, más desarrollo, más innovación (I+D+i) es realmente costoso y, a menudo, esto es algo que sólo queda al alcance de los grandes laboratorios».

Y es que, en algunos casos, y según datos de «Market Research Future», dichas inversiones pueden suponer hasta 1.000 millones de euros, en un gasto que se puede extender en hasta 10 años.

Barata de quitar

María del Val Díez, directora general de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa) y vicepresidenta de la patronal europea del sector Cosmetics Europe sostiene que «las patentes además repercuten en el precio porque se tienen que extender durante 20 años y son la mejor protección contra la falsificación». Resumiendo: la arruga no es barata de quitar, así que mejor cuidarnos la piel para que nos dure, sin ellas, lo máximo posible.

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