Adelgazar para volver a ganar dinero

Catalunya Caixa es el resultado de la fusión de Caixa Catalunya y las cajas de ahorros de Tarragona y Manresa. La operación se formalizó en julio de 2010, en el último intento de las cajas por resolver entre ellas mismas los problemas de solvencia que las aquejaban. La mayoría de las operaciones de concentración se llevó a cabo entre entidades de la misma comunidad por imperativo de los gobiernos autonómicos. El problema de fondo, su debilidad, la politización de sus órganos de gobierno y su estructura jurídica (tenían capital, pero un dueño) hizo que todos los intentos fracasaran. Así, en septiembre de 2011, el FROB entra como accionista de CX, Unnim (otra caja de cajas catalanas) y Novagaliciacaixa (el resultado de unir las dos cajas gallegas).

La entidad que ahora preside José Carlos Pla ha sido dirigida en diferentes momentos de su historia por Françesc Maciá (ex presidente de la Generalitat) o Narcís Serra (ex vicepresidente del Gobierno). Catalunya Caixa se presenta para su venta con unos beneficios de 187,3 millones de euros en los nueve primeros meses del pasado año, según los últimos datos publicados oficialmente. En 2011 registró unas pérdidas de 1.135 millones, que se dispararon hasta los 11.856 millones en 2012.

La buena noticia para la caja es que su actividad típicamente bancaria parece funcionar. En 2012, su peor ejercicio, salió adelante. Tuvo un resultado positivo de 220 millones. Sus ingresos (margen bruto) se situaron hasta septiembre en 1.062,4 millones. Dispone de 4,1 millones de clientes y es la segunda entidad bancaria por tamaño en Cataluña. Los recursos que maneja de éstos (40.824 millones de euros) superan con creces los créditos concedidos (31.753).

CX se ha sometido a un importante proceso de adelgazamiento que formaba parte de la autorización de la Unión Europea para la entrada del Estado en su capital. Su activo ha pasado de 77.601 millones a 68.200 en un año. Tiene un «core capital» del 10,8%, el triple que en el momento de su nacionalización. Además, ha pasado de tener 1.164 oficinas (865 de ellas en Cataluña) a 715 a cierre del tercer trimestre de 2013. Cuenta con 4.600 empleados (6.845 a cierre de 2011).