Alcistas ocasionales

La Razón
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El mercado despidió ayer una semana extraña en la que el tímido crecimiento de la economía de la eurozona quitó presión a Draghi y su posible activación de nuevos planes de estímulo. No obstante, el guardián del euro sigue con la escopeta cargada, y con eso, hoy por hoy, a los inversores les basta. La crisis de Gobierno en Italia no le interesó ni a su propio mercado y el parqué de Milán se disparó un 1,62%, el triple que la media europea, con una nueva rebaja en el coste de financiación de la deuda transalpina y, por tanto, de su prima de riesgo. El mundo al revés, debieron pensar algunos. Los alcistas ocasionales, los que mejor se mueven en periodos de inestabilidad, se llevaron la mejor parte. En Madrid, el Ibex 35 superó los 10.100 puntos con un tímido avance del 0,34% a pesar de la banca, que cerró con pérdidas. Sólo Santander –plano– y Banco Popular (+0,68%) lograron apuntalar el avance del selectivo, que probablemente hubiera entrado en pérdidas de haber cerrado todo el sector en «números rojos». La ponderación de los valores bancarios en el índice español es la mayor de entre las grandes bolsas europeas.