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Así se salvó Toys «R» Us de la quiebra en España y Portugal

Los responsables de que Toys "R"Us Iberia se salvara, y con ello los 1.300 empleos directos que genera en España, han explicado la estrategia que siguieron

Imagen de una tienda de Toys R Us. REUTERS/Carlo Allegri/File Photo
Imagen de una tienda de Toys R Us. REUTERS/Carlo Allegri/File Photolarazon

Toys "R"Us seguirá operando en España y Portugal después de que su equipo directivo y la sociedad de inversión Green Swan se enfrentaran y lograra vencer a los "hedge funds"-fondos de inversión libre- que la llevaron a la quiebra en su país de origen, Estados Unidos, y otros como Reino Unido.

En un inusual ejercicio de transparencia en este tipo de operaciones, los responsables de que Toys "R"Us Iberia se salvara, y con ello los 1.300 empleos directos que genera en España, han explicado la estrategia que siguieron y que, fundamentalmente, se basó en "rebelarse"contra sus dueños, que ordenaron su liquidación.

Todo estalló en setiembre de 2017, cuando la cadena de jugueterías, acuciada por su elevada deuda y en manos de fondos ajenos al sector desde 2005, se acogió en Estados Unidos a un proceso equivalente al concurso de acreedores español con el objetivo de ganar tiempo para lograr inversores y poder seguir activa.

Fracasado dicho intento, entró en liquidación el 14 de marzo en EEUU, lo que supuso el cierre de 800 tiendas y la destrucción de 30.000 empleos, y en otros países, como Reino Unido.

Esa noche, los responsables mundiales de Toys "R"Us ordenaron la liquidación de la compañía en España, Portugal y Francia por considerar que vender activos en dichos países sería más rentable que intentar salvar el negocio, ha explicado el entonces consejero delegado de la juguetera en Iberia y Francia, Jean Charretteur.

Entre dichos activos, destacan las 28 tiendas que la compañía tiene en propiedad en España (26) y Portugal (2) y que Charretteur ha calificado de "joyas de la corona".

"Decidimos desobedecer esa orden y salvar la compañía", ha subrayado Charretteur, hoy presidente de la nueva Toys "R"Us Iberia y que en todo momento contó con el respaldo de su equipo directivo.

Con el fin de que los fondos no pudiera disponer de los inmuebles y venderlos, la sociedad tenedora de los mismos solicitó el concurso de acreedores, según Charretteur, quien en reiteradas ocasiones había defendido que Toys "R"Us era viable en España.

En paralelo, para impedir que los fondos pudieran quitar los poderes al equipo capitaneado por Charretteur y nombrar nuevos gestores, solicitaron el concurso para las dos sociedades tenedoras de las acciones de Toys "R"Us Iberia.

Para impedir que el juez diera el visto bueno al plan de liquidación propuesto por los fondos, Toys "R"Us Iberia se declaró "acreedora"de su filial inmobiliaria, alegando que ésta le tenía que devolver los alquileres que le había cobrado de más.

Así, Charretteur y su equipo lograron tiempo para poder encontrar inversores que creyeran en la compañía y asegurara su continuidad.

Tras meses de búsqueda y después de recibir varias ofertas, el equipo directivo llegó a un acuerdo con la sociedad de inversión portuguesa Green Swan para comprar conjuntamente la compañía, que comparten al 40 y 60 %, respectivamente.

El montante de la operación, que contó con el asesoramiento de Rothschild y los abogados de Cuatrecasas, se eleva a 80 millones de euros, entre precio de compra y plan de negocio para los próximos años.

"Cuando me hablaron de esta operación dije, no. Pensé, si está en concurso es porque la empresa está mal. Pero cuando me explicaron por qué había entrado en concurso me quedó claro", ha apuntado hoy el presidente de Green Swan, Paulo Andrez, quien ha alabado el esfuerzo realizado por el equipo directivo de Toys "R"Us para mantener a flote la compañía.

"España 1-hedge funds 0, conseguimos ganar la batalla", ha asegurado Andrez, que también ha destacado el papel de sindicatos y trabajadores, sin los que no habría sido posible sacar adelante el plan para mantener la compañía operativa en España y Portugal.