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Black Friday, ¿a crédito o en efectivo?

La factura media por español ascenderá a 228 euros,

  • Vista de un cartel que anuncia el Black Friday en el escaparate de una tienda. EFE/ Ronald Wittek
    Vista de un cartel que anuncia el Black Friday en el escaparate de una tienda. EFE/ Ronald Wittek

Tiempo de lectura 2 min.

24 de noviembre de 2017. 16:16h

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24/11/2017

El viernes negro ha llegado para quedarse. La tradición, importada de los Estados Unidos, se ha convertido en todo un acontecimiento en España y es el pistoletazo de salida de la campaña de Navidad. La cascada de ofertas ha llegado hasta tal punto que algunos establecimientos, como Amazon, avanzan sus promociones varios días.

El 24 de noviembre ocho de cada diez españoles pretenden comprar, sobre todo productos de moda y electrónica. La factura media por español ascenderá a 228 euros, según un análisis de la plataforma de ofertas y catálogos Tiendeo. Otro estudio, en este caso elaborado por el portal de ofertas MasCupon, reduce ligeramente la cifra a 215 euros de gasto medio por consumidor.

Según este último análisis, en el que han participado 1.562 consumidores españoles, “las previsiones indican quees probable que los ingresos asciendan a casi 1.445 millones de euros, cantidad que empieza a acercarse a la de grandes potencias económicas como Alemania, que llegó a facturar 1.800 millones de euros en 2016, e incluso a superar ligeramente otras como Francia, que registró una suma de 1.350 millones de euros el mismo año”. La cifra supone también un aumento del 16 % con respecto a las ventas alcanzadas en 2016 en España.

¿Cómo pagar la factura del Black Friday?

La situación del viernes negro tiene sus pros y sus contras: por un lado, los consumidores pueden adelantar sus compras navideñas y comprar regalos considerablemente más baratos; por el otro, se incita al consumo en una época especialmente sensible para el bolsillo, ya que se acerca la Navidad y la temida cuesta de enero. De ahí que muchos se planteen comprar a crédito.

Sin embargo, financiar las compras con tarjeta conlleva ciertos peligros, puesto que se puede perder el control más fácilmente que abonando las compras en efectivo y tener la sensación de que se está gastando menos. Además, si aplazamos el pago de las compras la factura final se puede multiplicar debido a los intereses, señalan desde el comparador de tarjetas HelpMyCash, que suelen ser del 21 % de media.

Pero utilizar una tarjeta también tiene sus ventajas. Por ejemplo, se puede hacer frente a proyectos caros y, a la vez, aprovechar los descuentos de estas épocas. Por ejemplo, si se necesita un mueble nuevo, un ordenador o una pequeña reforma en casa y sea como sea se va a recurrir a la financiación porque es urgente y no se dispone de los ahorros necesarios, saldrá más barato si se aprovecha algún descuento del viernes negro.

Por ejemplo, si se financia una compra de mil euros con la tarjeta de crédito Oro de WiZink, que es gratuita y no requiere cambiar de banco, y se devuelve el dinero en seis meses, el coste sería de 71,16 euros (24 % TIN). Pero si, además, se aprovechan los descuentos del Black Friday y el coste del proyecto se reduce, por ejemplo, a 900, los intereses bajarán a 64,05 euros.

Si se va a contratar una tarjeta de crédito para financiar una compra, es importante fijarse tanto en el tipo de interés como en las cuotas anuales que tenga. Lo ideal: que sea gratuita, que su tipo de interés sea inferior a la media y que exija unos requisitos fácilmente asumibles. Un ejemplo sería la tarjeta de crédito de ING con un tipo de interés del 14,06 % TIN para las compras de más de 90 euros abonadas en tres, seis, doce o dieciocho meses, exenta de cuotas de emisión y de renovación, y disponible para los clientes que contraten la Cuenta Nómina de ING o la Cuenta Sin Nómina. Otro sería la Tarjeta Inteligente de EVO Banco, también gratis y con un TIN del 19,21 %. Está disponible para los titulares de la Cuenta Inteligente EVO, una cuenta corriente exenta de comisiones que, entre otras ventajas, permite sacar dinero gratis de todo el mundo.

La banca prefiere los pagos a crédito

Desde el punto de vista del banco, el pago con tarjeta es su prioridad, ya que supone un ingreso en concepto de comisiones. Por un lado, el dueño del TPV cobra una tasa de descuento al comerciante por el uso de la máquina y, por el otro, el propietario del terminal abona una tasa de intercambio al banco o a la financiera que ha emitido el plástico con el que ha pagado el cliente.

Es decir, que tanto la empresa que gestiona el TPV como la emisora de la tarjeta reciben una comisión por cada compra. Pero si además el cliente paga con su tarjeta de crédito y decide aplazar el abono en cómoda cuotas mensuales, el banco le aplicará intereses, por lo que los beneficios serán dobles.

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