CatalunyaCaixa «suelta lastre» y vende su gestora inmobiliaria por 40 millones

La operación, realizada con dos firmas de EE UU, se cerrará a final de año

José Carlos Pla, presidente de CatalunyaCaixa
José Carlos Pla, presidente de CatalunyaCaixa

Madrid- CatalunyaCaixa anunció ayer la venta de su división inmobiliaria, CatalunyaCaixa Inmobiliaria (CXI), a un consorcio de inversores internacionales formado por las firmas estadounidenses Kennedy Wilson y Värde Partners. Fuentes cercanas a la entidad nacionalizada cifraron la operación en «unos 40 millones de euros» y señalaron que la venta está sujeta a que se pacten algunos aspectos tecnológicos y laborales. Con este movimiento, el banco adelgaza su estructura antes de su subasta pública. La previsión del banco controlado por el FROB es que el acuerdo se cierre en el último trimestre de este año.

CatalunyaCaixa se convierte así en la primera entidad bancaria que vende su plataforma de administración y gestión de activos inmobiliarios en España. CXI gestiona actualmente un volumen de activos de más de 8.700 millones de euros, informa Efe, tanto de la propia CatalunyaCaixa como del «banco malo» (Sareb), al que el pasado año traspasó los inmuebles de más de 100.000 euros.

La inmobiliaria de CatalunyaCaixa está dirigida por Eduard Mendiluce y cuenta con una plantilla de más de 200 personas. El anterior presidente de la entidad, Adolf Todó, puso hace unos meses a la venta esta división en el marco del proceso de reestructuración del grupo, que según los planes del Gobierno volverá a subasta en el último trimestre de 2013.

Según CatalunyaCaixa, la venta de CXI «ha suscitado un gran interés por parte de un elevado número de inversores institucionales, en su mayoría internacionales», como lo demuestra el hecho de que han participado en el proceso más de 25 candidatos.

Además, dicho proceso «se ha completado en un período de tiempo muy reducido», lo que permitirá la desinversión de la plataforma inmobiliaria con anterioridad al inicio del proceso de venta de la entidad.

El banco catalán asegura que el cierre de esta transacción le permitirá obtener plusvalías directas y focalizar su actividad en la banca minorista, tal y como le exige Bruselas. En la operación de venta participaron N+1 y Deloitte Abogados como asesores financiero y legal de CatalunyaCaixa, respectivamente, mientras que PwC y Uría Menéndez asesoraron a los compradores, Kennedy Wilson y Värde Partners, que participan en esta operación como socios de una «joint venture».

CatalunyaCaixa cerró el primer semestre del año con un beneficio neto de 183 millones de euros, frente a los 1.444 millones de euros que perdió en el mismo período de 2012.