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De Guindos anuncia que el paro caerá del 25%

El Gobierno mejora las previsiones de desempleo tras aumentar el 0,3% el PIB el pasado trimestre

La mejoría en la economía española está dejando cortas las previsiones conservadoras del Gobierno. La primera de ellas, la más importante, la vinculada al empleo, que podría mejorar considerablemente en el presente ejercicio como consecuencia de un crecimiento más robusto de lo esperado. El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, avanzó ayer en este sentido que se estima una «ligera» mejoría de la ocupación durante la primera mitad del año que se traducirá en creación neta de empleo tanto en la Encuesta de Población Activa (EPA) como en términos de contabilidad nacional. De hecho, la revisión de los niveles de ocupación duplicará las previsiones iniciales contempladas en el cuadro macroeconómico del Gobierno. Este hecho llevó a De Guindos a anunicar que la tasa de desempleo del 25,9% prevista para este año podría descender «al entorno del 25% o situarse ligeramente por debajo».

Durante su comparecencia en la Comisión de Economía del Congreso, el ministro manifestó que la economía española creció un 0,3% en el cuarto trimestre de 2013, por encima del 0,1% registrado en el tercero, por lo que remarcó que la recuperación «ya es una realidad». Sin embargo, De Guindos reconoció que el crecimiento todavía es frágil. Esto impide una mayor reducción de la «inaceptable» tasa de desempleo, a pesar de la positiva contribución de la reforma laboral que, según el titular de Economía, «ha facilitado la eliminación de rigideces».

La mejora de los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social es un claro síntoma para el Ejecutivo de que «existen síntomas de estabilización» y también de «mejoría» en el empleo. A este respecto, las afiliaciones a la Seguridad Social desde el pasado mes de agosto y con ajuste estacional han aumentado en más de 110.000 cotizantes, «el mejor comportamiento de los tres últimos años». De Guindos subrayó que la evolución del desempleo registrado ha permitido acabar el año 2013 con un número de parados inferior al del año 2012 y se mostró confiado en que este hecho se refleje en la EPA de tal forma que 2013 «pase a ser el primer año, desde el inicio de la crisis, en el que se reduce el número de desempleados, de acuerdo con la Encuesta de Población Activa».

Tras agradecer a todos los españoles el esfuerzo para poder regresar a la senda de la recuperación, el ministro enumeró los datos positivos que alientan a la economía y que le llevan a afirmar que «lo peor del ajuste ha quedado atrás». Como en el sector inmobiliario, que después de ver caer los precios de la vivienda un 30% de media desde su nivel más alto podría «haber tocado suelo» en algunos segmentos.

En este escenario de renovado optimismo –excesivo, según la oposición– el Gobierno cumplirá con los objetivos de déficit estimados en el programa de Estabilidad. A todo ello contribuyen el desendeudamiento de las familias, la moderación de la inflación, la reducción de los costes laborales, la corrección del déficit externo, de la balanza por cuenta corriente y «la mayor prueba de saneamiento de la economía española que se intensificará en los próximos años». En este sentido, incidió en que el sector exterior seguirá siendo el motor del crecimiento y que la recuperación de la demanda interna se irá consolidando de manera progresiva.

Así, la previsión de crecimiento de las exportaciones de bienes para el año 2014 se mantendrá en tasas elevadas, en el orden del 6%, en términos reales. Prácticamente, en el mismo nivel del año 2013, dijo. «Por primera vez desde la crisis tenemos un escenario totalmente distinto, en el que vamos de menos a más», un hecho que han contrastado los inversores internacionales, duplicando la inversión directa extranjera hasta los 26.000 millones de euros el pasado mes de octubre.

Sobre la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Financiera (Sareb), De Guindos reveló que ha vendido 9.000 inmuebles en 2013, con una generación de caja bruta de más de 3.500 millones. De ellos, 2.800 millones corresponden a cobros resultantes de activos financieros y el resto, a ingresos de activos inmobiliarios. Una generación de caja que permitirá a la Sareb «hacer frente sin problemas» a sus gastos y a su deuda, además de amortizar una parte importante de la misma. Para 2014, la Sareb debe hacer frente a nuevos retos «muy importantes», como la gestión de los activos y finalización de obras paradas, que tendrá una inversión de unos 100 millones.