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El 65% de la producción de Repsol es de gas natural

Josu Jon Imaz, consejero delegado de la compañía española, aseguró que actualmente, en términos productivos, resulta «casi más una gasista que una petrolera».

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Repsol produjo 690.200 barriles equivalentes de petróleo al día en 2016. Y, de ellos, el 65% fueron de gas natural, según comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La adquisición de Talisman, formalizada el 8 de mayo de 2015, fue una gran operación transformadora que ha convertido a Repsol en una empresa más global, con una mayor presencia en países de la OCDE y con más activos de exploración y producción de hidrocarburos. Al mismo tiempo, se trata de uno de los principales factores que sustentan el incremento del 23% que registró el año pasado la producción de petróleo y gas con respecto a 2015, cuando se produjeron 558.900 barriles de petróleo al día.

La petrolera ganó durante el pasado ejercicio 1.736 millones de euros, su mejor resultado de los últimos cuatro años. Si bien es cierto que la compañía realizó recientemente el mayor descubrimiento de petróleo de las últimas tres décadas en Estados Unidos y que los recursos hallados en Alaska ascienden a 1.200 millones de barriles de crudo ligero, también lo es que en la actualidad constituye uno de los productores de gas más importantes. De hecho, Josu Jon Imaz, consejero delegado de la empresa, aseguró que en términos productivos, «Repsol es casi más una gasista que una petrolera a día de hoy».

La producción de gas natural de la empresa, según los datos publicados por la CNMV, se incrementó el año pasado desde los 352.000 barriles equivalentes de petróleo al día hasta los 447.000. Es decir, un 26,9%. Los principales activos gasísticos de la compañía están localizados, por este orden, en Trinidad y Tobago, Estados Unidos, Venezuela, Indonesia, Bolivia, Canadá y Perú. En este sentido, la compra de Talisman reforzó la producción y las reservas de gas, especialmente en países como Estados Unidos, Canadá, Indonesia y Malasia.

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TRANSICIÓN ENERGÉTICA

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Si en 2010 las reservas probadas de Repsol ascendían a 1.100 millones de barriles equivalentes de petróleo (724 millones de gas natural, el 66% del total), en 2014 (último ejercicio antes de la adquisición de Talisman) escalaban hasta los 1.539 millones de barriles equivalentes de petróleo (1.098 millones de gas natural, el 71% del total). Desde la empresa apuntan que el año pasado las reservas probadas netas de Repsol fueron de 2.382 millones de barriles equivalentes de petróleo. Y, de ellas, el 75% –1.798 millones– eran de gas natural. Además, las fuentes consultadas reconocen que uno de los principales sondeos exploratorios de 2017 tendrá lugar en el segundo trimestre del año en aguas de Noruega, precisamente, para buscar gas. Así, el país nórdico, que es el primer productor gasista de Europa, representa una buena oportunidad de crecimiento para Repsol.

Aprobar una Ley de Cambio Climático para reducir el consumo de combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero fue uno de los compromisos de investidura que sellaron PP y Ciudadanos. Y a la hora de encarar la necesaria transición energética, cuya aprobación también recoge uno de los acuerdos, los expertos afirman que el gas natural reúne condiciones que lo hacen un combustible adecuado, ya que es abundante y barato, y las perspectivas de precio a medio plazo parecen estables y moderadas. Asimismo, resulta más limpio que los combustibles líquidos o el carbón, y bastante versátil, al poder emplearse en muchos procesos industriales, en los usos domiciliarios y en el transporte.

Por ello, y teniendo en cuenta el planteamiento estratégico de Repsol, la compañía está mejor preparada para afrontar un escenario energético, en plena transición, que debe contribuir a un futuro con menos emisiones. Fuentes de la empresa consideran el gas como la solución más eficiente para promover una evolución estructurada a un futuro de bajas emisiones. «Trabajamos en soluciones que permitan a la sociedad disfrutar de un futuro sostenible con bajas emisiones de gases de efecto invernadero. En este sentido, impulsamos un mayor protagonismo del gas natural en el mix energético mundial», destacan. Y es que las emisiones de dióxido de carbono por unidad energética asociadas al gas natural suponen, aproximadamente, la mitad que las vinculadas al carbón, sin tener en cuenta la diferencia de rendimiento existente entre las tecnologías relacionadas con estos combustibles en la generación eléctrica. Así, «nuestro portafolio de Upstream evoluciona hacia un mayor porcentaje de gas», agregan.