El Gobierno baja la luz sólo un 2%

La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, suspende el impuesto de generación creado hace seis años y anuncia un bono social al consumo de calefacción en plena escalada del precio de la electricidad, que está en máximos anuales.

La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, suspende el impuesto de generación creado hace seis años y anuncia un bono social al consumo de calefacción en plena escalada del precio de la electricidad, que está en máximos anuales.

Plan de choque para mitigar la escalada del precio de la electricidad en el recibo de la luz. Con el megavatio en máximos anuales, anclado por encima de los 70 euros y picos de 80 en las horas de mayor consumo, la ministra del Transición Ecológica, Teresa Ribera, anunció ayer en su primera intervención en la comisión de Congreso de asuntos energéticos la suspensión con carácter inmediato del impuesto de generación eléctrica, que gravaba un 7% la producción desde 2012 para ingresar unos 1.700 millones con los que aliviar el déficit de tarifa de casi 27.000 millones que arrastraba el sistema. Con esta medida fiscal, se estima que el consumidor medio se ahorrará en torno a un 2% en el recibo final.

El impuesto de generación, introducido por José Manuel Soria, por entonces ministro de Industria, quedará reducido a un tipo del 0% pero no se eliminará del todo. La versión de Ribera para evitar su supresión total es que es necesario evaluar detenidamente la estructura de la fiscalidad eléctrica. La suspensión permite que este impuesto pueda volver a crecer desde el tipo del 0%, cuando las condiciones del mercado energético (abaratamiento de los precios del petróleo y del gas, y de los cobros por los derechos de emisión de CO2) hagan necesario volver a introducirlo, al caer otros ingresos impositivos contenidos en la factura eléctrica, como el IVA. Esta medida de choque fue demandada por el líder del PP, Pablo Casado, al considerar que las condiciones del mercado hacen viable fijar un tipo del 0%. De hecho, el Grupo Popular presentó esta solicitud en el Congreso de los Diputados para suspender este impuesto antes de la comparecencia de Ribera. «Esto se reflejará en la factura del consumidor grande y pequeño», remarcó la ministra.

Ribera también esbozó una batería de medidas aún por definir en la que destaca un complemento al bono social eléctrico para el consumo de calefacción en los meses invernales para las familias en riesgo de pobreza energética. Según un análisis de la comercializadora Aldro Energía, la calefacción supone el 44% del gasto energético en un hogar medio español entre noviembre y abril. La ayuda para calefacción «pretende ampliar la protección mediante una contribución directa», indicó Ribera, sin detallar la cuantía que se dedicará a esta ampliación del bono social, que consideró «insuficiente». «Se dará continuidad al actual bono, pero introduciendo con carácter inmediato mejoras que incrementarán la protección y facilitarán el acceso», subrayó.

Ribera expresó su deseo de avanzar en la descarbonización y electrificación de la economía que permitan una penetración del 32% de las tecnologías de generación renovables en 2030. A medio plazo, también indicó que su departamento estudia la modificación de la ley del sector eléctrico para reforzar el reconocimiento de los derechos de autoconsumo. La ministra ya había anunciado en el Senado que forma parte de las prioridades del Gobierno de Pedro Sánchez eliminar antes de que concluya el año el peaje de respaldo que pagan ahora las instalaciones de autoconsumo por tener conexión a la red general, conocido como «impuesto al sol». Dentro de este «impulso a las renovables» citó la necesidad de facilitar los contratos bilaterales. «España es uno de los pocos países de nuestro entorno donde la mayoría de la energía se negocia en el mercado mayorista», recordó Ribera. Asimismo, la ministra manifestó la urgencia en abordar el funcionamiento del mercado marginalista –responsable sólo del 30% del precio de la electricidad– para otorgar una retribución «más atractiva a las renovables, la fuente más barata de generación».

«El mercado marginalista era el adecuado hace dos décadas, cuando la penetracion de las renovables no era la actual», criticó. Con el actual «pool», independientemente del precio ofertado, el productor recibirá lo mismo que el último productor que haya entrado en el mercado.