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El “top ten” en tendencias tecnológicas para los inversores

  • Jon Medved, CEO de OurCrowd
    Jon Medved, CEO de OurCrowd

Tiempo de lectura 4 min.

08 de marzo de 2019. 10:12h

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J.D..  7/3/2019

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La tecnología en educación es la primera apuesta de los inversores según se puso de manifiesto en la convención de la israelí OurCrowd, una de las plataformas globales líderes en en capital riesgo celebrada esta semana en Jerusalén. Su potencial, explicaron los analistas, es enorme “porque se tiene que hacer inteligente”. La segunda posición del “Tech Trends 2019” lo ocupa la alimentación. En este ámbito destacan las “start-ups” que están innovando en la reducción de los azúcares añadidos sin eliminar el sabor dulce. También se incluyen en el ranking las siguientes: la tecnología verde, el análisis de datos, la bioquímica y los tratamientos médicos personalizados, los dispositivos para detectar desastres naturales y abordar sus emergencias, la ciberseguridad, la agricultura, los coches voladores y la robótica.

La iniciativa emprendedora y el ecosistema de innovación y start-ups en Israel sigue pujante. Desde su impulso en la década de los 90 a raíz de las llegada de cientos de miles de inmigrantes judíos procedentes de los países comunistas, sobre todo de la extinta Unión Soviética, y de la puesta en marcha de planes gubernamentales para fomentar la tecnología y la I+D+i y, de manera muy especial el capital riesgo, han ido en alza, aunque han tenido que superar algún que otro bache que puso a prueba la fortaleza de este sistema. Yozma fue el detonante de este boom. “La chispa que lo prendió todo”, como dicen por estas tierras de Oriente Medio. El gran motor que hizo que la semilla que se empezó a plantar desde la fundación del Estado de Israel, incluso antes, brotara con gran vigor y tuviera incidencia en todo el mundo.

Hoy en día, apenas 27 años después, este pequeño país, con una población de algo más de 8,7 millones de habitantes, tiene unas 5.000 start-ups registradas y es el proveedor de tecnología e innovación de las multinacionales más punteras. Cualquier nombre que le venga a la cabeza -Google, Amazon, Microsoft, Intel, Oracle, Toyota, eBay, PayPal...- ha sido “partner” de esas compañías emergentes o, en no pocos casos, han adquirido algunas de ellas. En 2018, las enseñas israelíes recaudaron, según estimaciones no oficiales, más de 6.500 millones de dólares. Es el tercer país tras Estados Unidos y China, en número de compañías que cotizan en el Nasdaq, y uno de los líderes mundiales en “venture capital”. El marco desarrollado en los últimos tiempos lo favorece: universidades que figuran entre las mejores de los ranking globales, centros de tansferencia del conocimiento, un centro tecnológico comparable al MIT -Technion-, una estrecha relación entre la sociedad y el aparato productivo, una fuerte internacionalización, una apuesta decidida de las autoridades con aportaciones de hasta el 85%, incluso a fondo perdido en circunstancias determinadas, y un afán por construir Israel generando riqueza.

El presidente de OurCrowd España, David Hatchwell, quien también está al frente de la Fundación Hispano-Judía en nuestro país, que “ese mismo empuje de la sociedad para impulsar un entorno emprendedor ha calado en el sector público. La Administración ha tomado decisiones valientes que también lo ha incentivado. El valor diferenciador con respecto a los gobiernos de otros países es que su nivel de asunción de riesgos es mucho mayor, sin importarle las críticas políticas”.

Uno de los grandes dinamizadores de este entorno es, sin duda, Jon Medved, CEO y fundador de OurCrowd. Él mantiene que con estas inversiones se consigue un doble objetivo: ganar dinero y hacer el bien mejorando la calidad de vida de los ciudadanos. En este contexto, tiene cabida el concepto de “patriotismo rentable”, favorecer el desarrollo y la consolidación del país al tiempo que los inversores y emprendedores obtienen beneficios personales.

La plataforma global de Medved es líder en inversiones de capital riesgo en Israel. Ayer anunció que “en solo seis años” ya ha alcanzado el billón americano, 1.000 millones de dólares, de inversión para 170 compañías, la mayoría israelíes, aunque también estadounidenses, australianas y asiáticas, y 18 fondos. “Hemos conseguido esta meta construyendo un modelo para la comunidad de inversores que democratiza el acceso a empresas increíbles”. Añadió que “las sinergias que hemos creado entre inversores, empresas y fondos ha permitido jugar un papel trascendental en la proyección de Israel como un líder mundial en innovación y tecnología.

Su red está integrada por más de 30.000 inversores registrados procedentes de 150 países, aunque la base principal continúa teniendo su origen en Estados Unidos, seguido de Asia. El número medio de inversiones realizadas por particulares fue de siete con una cartera de más de 350.000 dólares. “Las ‘start-ups’ no sólo necesitan dinero; también contactos, expertos asesores, mentores y oportunidades que les brindamos a través de nuestra alianza con multinacionales estratégicas”, agrega Medved.

A lo largo de 2018, OurCrowd ha apostado por 24 compañías de sectores muy diversos -medicina, movilidad urbana, alimentación, ciberseguridad, “big data” o agricultura, entre otros muchos. También ha dado salida a 29 que han sido adquiridas por gigantes como Samsung, Check Point Software, Canon, Nike, Uber, Continental AG, Comcast, Teradata, Snap, Intel, Oracle o Viber.

OurCrowd tiene oficina en España desde octubre de 2017. Ya ha conseguido un pequeño volumen de capital que, según Hatchwell, “crecerá paulatinamente”, al tiempo que está estudiando empresas españolas por las que podría apostar la plataforma de Jon Medved

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