Entrevista

«Una empresa depende del mercado, y eso es lo más democrático que existe»

Fernando Núñez, presidente del Grupo Ibérica, cumple hoy 43 años como emprendedor al frente de 35 compañías y 1.366 empleados

Fernando Núñez en la sede central de su grupo, junto al Teatro Real
Fernando Núñez en la sede central de su grupo, junto al Teatro RealGonzalo PérezLa razón

Un día como hoy, 43 años atrás, Fernando Núñez se lanzaba al mundo empresarial abriendo una asesoría, «dos despachos y dos sillas que pasábamos de uno a otro según llegaban las visitas». Hoy el presidente del Grupo Ibérica «pilota» 35 empresas, da empleo a 1.366 personas y ha facturado 414 millones de euros en 2022, aparte de los resultados de Burger King, de la que tienen un 5%. También es miembro del Comité Ejecutivo de la CEOE, dirige su propia fundación, es patrono del Teatro Real y se ha puesto al frente del Club Deportivo Toledo, porque la ópera y el fútbol son sus otras pasiones. Buen momento para hacer balance.

« Empezamos con una asesoría y los 80 fueron un buen momento para las asesorías. A partir de ahí fuimos adquiriendo empresas, las que veíamos mal las comprábamos y las levantábamos o vendíamos... Hicimos un gran esfuerzo con Burger King, nos convertimos en su primera franquicia europea. A partir de ahí empezamos a crecer, desarrollándonos en distintos sectores... en el de los coches, el inmobiliario, y así hasta hoy.

Su grupo está presente en restauración, automoción, distribución, consultoría... ¿El secreto es diversificar?

Creo que no es una cuestión de diversificación, es de oportunidad. Si tu ves una oportunidad en el mismo sector no tienes por qué irte a otro. Y es también muy importante saber a qué vas, qué puedes aportar a una empresa, en qué puedes cambiarla. Hay algo de intuición, no voy a negarlo, pero también trabajo y la idea de hasta dónde puedes llegar aportando algo distinto. Si es para dejar algo igual no me interesa. Por ejemplo somos la única firma de capital 100% español que se mete en una financiera, ¿por qué? Porque entendimos en su momento que en el mundo del renting había que estar allí. Vengo del mundo del automóvil y siempre he creído que el futuro del sector no es la venta sino el servicio, y hoy estamos entre las grandes en el sector.

¿A qué otros sectores augura un buen futuro?

Nosotros tenemos otra gran empresa en el mundo de los drones. Somos número uno en España y probablemente en Europa, y no hacemos más porque la legislación no nos deja. La legislación española y europea es muy restrictiva, muy conservadora, pero puedo decir que el dron va a cambiar todo: el mundo de la corografía, de la fotografía, la agricultura, el transporte, etc. El ordenador revolucionó todo y el dron viene a darle movilidad a esa revolución. Va a revolucionar muchas tecnologías en el trabajo. También somos líderes en Consultoría y Asesoría, en el suministro de datos para información televisiva y telecos, y en sectores tradicionales como la distribución de alimentos.

¿Qué otros factores determinan el éxito?

Al final una empresa depende del mercado, y esto es lo más democrático que hay, donde la calidad y el precio te lo marca la gente, el público. Al final es la gente la que compra, la que te dice si lo estás haciendo bien o mal, que en la relación calidad/precio le estás ofreciendo lo que quiere. Porque a veces no es cuestión de ofrecer más caro o más barato, sino ofrecer a precio justo lo que el cliente espera. Nosotros salimos todos los días a vender escobas y la gente nos dice si las quiere o no, y nosotros nos debemos a esa gente.

¿Un empresario se relaja?

La pandemia nos enseñó que no te puedes dormir. Antes hacías un producto y este se hacía un sitio, pero hoy lo que ahora está bien en diez minutos está regular y en otros diez está mal. O flexibilizas o el mercado te dice que te equivocas. Ahora es muy importante un factor como la novedad, que sale en cualquier parte del mundo y en cualquier momento...

¿Qué opina de la igualdad en las empresas?

Es un problema que me preocupa. Ahí debemos y se puede hacer un esfuerzo empresarial mucho más importante. Pero entiendo ese esfuerzo como el de adaptarse a las circunstancias de cada persona. Deberíamos tener un departamento para adaptar nuestros trabajos a las personas, a los medios... independientemente de los sexos. Porque cuando hablas independientemente de los sexos es cuando hablas de igualdad. Somos distintos en todo, en capacidades, en necesidades, en esfuerzo. Creo que hoy nadie cuestiona que un hombre y una mujer son iguales, pero hay que fijarse en las desigualdades económicas, físicas o familiares.

¿En España hay pocos empresarios de gran éxito?

En primer lugar, según el criterio de proporcionalidad, creo que España ha dado grandes empresarios como Emilio Botín, Amancio Ortega, Florentino Pérez, etc... Pero si tienes un mercado pequeño, no te puede dar más. También hay un factor para mí muy importante, el hecho de que no hemos estado formados, sobre todo en idiomas. Si el 90% de los empresarios de mi edad tuviéramos los conocimientos idiomáticos suficientes hubiéramos ganado mucho más. Hemos vivido una formación muy centrífuga, no hemos salido al extranjero. Hemos nacido trabajando y acostándonos trabajando, pero ahora los jóvenes salen a conocer otros idiomas y otros mercados y sociedades.

¿Cómo surgió la idea de crear su propia fundación?

Mi padre, que era funcionario por las mañanas y sastre por las tardes para sacar adelante a sus hijos y que estos estudiasen, siempre nos decía que hay que devolver a la sociedad lo que nos da, porque al final somos lo que la sociedad nos está dando. Aquella frase siempre me ha perseguido. De ahí la necesidad de crear una fundación que defiende na cultura abierta, donde se pueda expresar cualquier pensamiento, porque si no creamos cultura no creamos seres humanos. Creo que tenemos que hacer ese esfuerzo, y si yo tengo los medios para poderlo hacer, me sentiría indigno si no lo hiciera. Yo creo mucho en la sociedad civil, la cultura tiene que hacerla la sociedad civil, que pida lo que necesite y no lo que le venga impuesto.

¿Qué piensa al ver a sus hijos tomar decisiones en el grupo?

Para mí no tendría sentido esto sin ellos. Muchas veces ni disfrutas de lo que tienes, pero haces lo que haces porque sientes que tu familia está implicada. Si no pensara así no estaría trabajando a mis casi 70 años. Quiero dejárselo todo a mi familia, pero transmitiéndoles unos valores y una forma de entender la vida. Fernando y Natalia son capaces de sacarlo adelante, y dejárselo es lo que da sentido a todo.