Opinión

Los españoles siguen perdiendo renta y poder adquisitivo real

La escalada de precios y los tipos de interés han contraído el consumo. Con las subidas salariales no se ha cerrado la brecha abierta en 2022

Varias personas compran aceite en un supermercado de Madrid, donde algunas estanterías permanecen vacías a causa de la huelga indefinida de transporte.
Varias personas compran aceite en un supermercado de Madrid, donde algunas estanterías permanecen vacías a causa de la huelga indefinida de transporte.Fernando VillarAgencia EFE

Nos enfrentamos las economías de la OCDE a una progresiva caída del poder adquisitivo de nuestros ciudadanos cuyos dos ejes principales de afectación son: La guerra de Ucrania y la crisis del COVID, que han contribuido a producir un efecto de shock demoledor en las cadenas globales de creación de valor. Siendo lo expuesto así, los ciudadanos españoles son los que más han perdido. La renta disponible ha bajado un 5,1% respecto a 2019, mientras la media ha crecido un 0,8% respecto al nivel precovid. Estos datos hacen referencia a la comparación de los ingresos reales per cápita en el conjunto de 2022 y de 2019.

La renta disponible es el dinero que les queda a las familias tras hacer frente a las obligaciones tributarias, es decir, tras restar a los ingresos de un hogar los impuestos y las cotizaciones sociales. Esta renta puede destinarse al consumo o al ahorro. Y como es lógico, tiene una relación directa con la inflación. Podemos afirmar que el ahorro acumulado durante 2019, se está resintiendo. La continua escalada de precios y los tipos altos nos están llevando a una contracción del consumo (las hipotecas contratadas ya están un nivel interanual de -15,97%. En todo caso, este año ya se están produciendo mayores subidas salariales, lo que previsiblemente mitigará en alguna medida la pérdida de poder adquisitivo de los españoles, pero nunca será suficiente para recuperarla en los rangos anteriores al comienzo de las tensiones inflacionistas que nos golpean.

En este sentido, frente al 2,8% de 2022, la evolución de los salarios ya pactados por convenio en los primeros meses 2023 apunta a una aceleración de las demandas salariales, con un crecimiento del 4,71% en los convenios firmados entre enero y abril.

Funcas afirma que se producirá un repunte de precios del 4,2% este año y del 2,8% en 2024, para repuntar otro 2% de media en 2025. En todo caso, con las subidas salariales estimadas no se cerrará la brecha abierta el pasado año, al no haber acordado patronal y sindicatos en el AENC una subida con efecto retroactivo sobre 2022, cuando la inflación media se situó en el 8,4%. Deberíamos reflexionar para otorgar una mayor estabilidad política que permita un clima de inversión suficiente que otorgue una mayor capacidad de creación de trabajo bien remunerado.

* Ramón Gascón es profesor del EAE Business School