Iberia no descarta dejar de volar a Caracas

Como ya han hecho otras compañías como Lufthansa y LATAM Airlines

Aviones de Iberia en el aeropuerto de Barajas

El presidente de Iberia augura una segunda mitad del año con tensiones en el sector por la caída de precios, el Brexit y la situación de Iberoamérica.

Luis Gallego, presidente de Iberia, augura una segunda mitad del año complicada en el sector de la aviación comercial por la situación de debilidad de algunos países iberoamericanos, el exceso de capacidad en algunas regiones en las que opera la compañía española de bandera y una fuerte presión sobre los ingresos. A estas circunstancias se ha unido hace sólo una semana la aprobación de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, que ha desplomado el valor de IAG en bolsa y ha sembrado de incertidumbres los próximos meses por la caída de la libra. Luis Gallego cree que “los inversores volverán a confiar en IAG”, aunque en el corto plazo puede producirse mucha volatilidad. “Iberia –ha destacado- se encuentra en mejor situación económica que otros años para hacer frente a la situación y capear el temporal”.

Luis Gallego, que en encuentra en Sanghái con ocasión de la inauguración del vuelo que une la capital económica de China con Madrid, que ha supuesto el reencuentro de la compañía con Asia, ha recordado el exceso de capacidad que se registra en Brasil, Argentina y Venezuela, por la difícil situación económica que atraviesan, y que ha llevado a Iberia a reducir sus conexiones con Sao Paulo a una diaria (llegó a tener dos). La aerolínea tiene previsto reducir a cinco frecuencias semanales desde una diaria sus vuelos con Río de Janeiro nada más que finalicen los Juegos Olímpicos de verano. En el caso de Venezuela, adonde mantiene tres frecuencias semanales con Caracas, Gallego es algo más pesimista: “Volamos, tenemos los fondos retenidos y nos gustaría seguir volando y recuperar el dinero”, dando a entender que las operaciones con aquel país tienen los días contados.

Iberia ha comenzado a volar a Sanghái con tres frecuencias semanales cubiertas por un Airbus A-330-200, para atraer a parte de los 400.000 turistas chinos que visitan anualmente España. Para ello, la compañía ofrecerá 46.000 asientos anuales en cada sentido. La nueva ruta es el producto de un acuerdo de promoción con El Corte Inglés y la Comunidad de Madrid para “vender la marca Madrid y por extensión, la marca España, y desarrollar el turismo de compras”. Los datos de Egatur indican que el turista chino es uno de los más que mas ingresos genera y además, con una particularidad: los turistas procedentes de China gastan buena parte de su dinero en la primera escala que hacen en Europa. La apertura de una línea aérea suele generar un comercio derivado de 150 millones de euros anuales. Iberia ha contratado a tres tripulantes chinos para cada uno de los aviones que operan esta ruta con el fin de competir con las aerolíneas de estos países, que han empezado sus conexiones con España. Representantes de Iberia mantuvieron ayer una reunión con empresarios españoles que están presentes en Sanghái (Coca-Cola, Osborne, Inditex o Día) para impulsar acuerdos similares a los que mantiene British Airways con empresas británicas en China.

Gallego está convencido de las posibilidades de ofrecer Madrid como punto de enlace de las rutas entre Asia y América Latina y competir con las compañías del Golfo que ofrecen sus escalas de Doha o Dubai y con las que vuelan atravesando el Pacífico. El próximo 1 de agosto, Iberia reabrirá la ruta con Johannesburgo (Sudáfrica) y el 18 de octubre comenzará a volar a Tokio.

El atentado del aeropuerto de Estambul abre un nuevo frente de incertidumbre en el sector. Recuperados los tráficos de París y Bruselas, tras los trágicos atentados de noviembre y febrero, respectivamente, al tráfico internacional puede volver a resentirse. Estados Unidos ha prolongado hasta mediados de agosto la recomendación a sus ciudadanos para que no viajen a Europa, lo que ha provocado un descenso en las reservas en la rutas que unen ambos continente. Las amenazas terroristas han provocado que Iberia haya cerrado sus operaciones con Luanda (Angola), Accra (Ghana), Lagos (Nigeria) y Estambul.

En relación con la decisión de Reino Unido de abandonar la Unión Europea, Gallego asegura que no se ha detectado nada extraño en la demanda (“la gente no va a dejar de volar a Londres”), pero una libra esterlina en caída libre tiene consecuencias en los ingresos, que sólo se pueden corregir atajando los costes.

Preguntado por el resultado de la sentencia que tiene que pronunciar el Tribunal Supremo sobre el ruido que emiten los aviones al despegar del aeropuerto de Madrid, Luis Gallego aventuró que limitar las operaciones en Barajas “acarrearía un daño tremendo a Madrid y a España”. También se refirió a las huelgas intermitentes de los controladores aéreos franceses, “que tanto cuesta a las compañías aéreas. Hay que tomar una solución europea para regular el espacio aéreo de la UE”.