La crisis aumenta el consumo de productos fabricados en España

La Razón
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Los efectos de la crisis económica se han dejado notar entre otros indicadores de la economía en el Producto Interior Bruto (la riqueza nacional), en la demanda interna y en las importaciones. Los tres se han reducido a medida que avanzaban los problemas. La diferencia es que, mientras la demanda interna ha caído un 0,8% en el primer trimestre del año en curso, las importaciones lo han hecho en 6,9%. ¿Cómo se interpreta esta diferencia? En parte por la difícil situación por la que atraviesan muchas familias españolas, que ha limitado su consumo hasta lo estrictamente imprescindible. Otra parte hay que achacarla a la sustitución de productos importados por productos fabricados en España, según la Secretaría de Estado de Comercio.

Efecto sustitución

El hecho de que España haya conseguido en el mes de marzo exportar más de lo que ha comprado en los mercados exteriores (20.288,6 millones por 19.653,7 millones) por primera vez en los últimos 42 años es consecuencia de la ganancia de productividad de la economía española, que no tiene parangón en ninguno de los grandes estados de la Unión Europea.

Según el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, uno de los ejemplos más claros de la sustitución de productos importados por aquellos fabricados en España se encuentra en el sector del automóvil. De acuerdo con los datos publicados por Anfac, en el primer trimestre se han vendido en España 180.724 turismos, un 11,5% menos que en el mismo periodo del año anterior (204.118). Las matriculaciones del primer trimestre de este año son sólo ligeramente inferiores a las realizadas en marzo de 2007 (173.716), cuando la crisis estaba larvándose. En el primer trimestre de 2007 se vendieron en España 410.667 turismos.

Frente a una caída de las ventas del 11,5%, las importaciones han descendido en el primer trimestre nada menos que un 27,8%. El descenso de las matriculaciones en el segmento deportivo (34,7%), ejecutivo (30,4%) o lujo (39,4%), por no decir las de todoterreno grandes (51,0%), viene a significar que las ventas se han trasladado hacia segmentos de vehículos más pequeños y más asequibles, producidos en su mayoría en territorio nacional.

Las ventas de vehículos de los segmentos pequeño y medio-bajo han caído sólo un 8,4% y un 5,4%, respectivamente en los tres primeros meses del año.

Caída de precios

Todo hace pensar que las importaciones van a seguir una senda descendente en los próximos meses, hasta que la economía española recupere su tono, lo que no se espera que ocurra antes del próximo año.

España importó en el primer trimestre productos por importe de 60.632 millones de euros. Si se tiene en cuenta la caída de los precios, tanto de las exportaciones (-1,3%) como de las importaciones (-3,7%), el aumento real de las primera fue del 5,3% y el descenso de la segunda, del 3,3% en términos interanuales.

Bebidas y electrónica

El descenso de las importaciones de productos energéticos (petróleo, gas y carbón) en un 8,4% es una de las consecuencias de la atonía de la economía española. Eso ha permitido ha reducir el déficit comercial en este sector un 7,5%, hasta los 11.221 millones de euros. El sector no energético ha quintuplicado su superávit, hasta 7.174 millones. El efecto sustitución que se ha producido en el sector del automóvil se ha podido trasladar también a las bebidas (las compras bajan un 15,4%), sobre todo a las «premium», y a la electrónica de consumo (-22%).