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Las rebajas, ¿en efectivo o con tarjeta?

  • Los españoles gastaremos unos 121 en las rebajas de este año/Foto: A. R. Roldán
    Los españoles gastaremos unos 121 en las rebajas de este año/Foto: A. R. Roldán

Tiempo de lectura 2 min.

11 de enero de 2019. 09:38h

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11/1/2019

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La mitad de los españoles tiene previsto acudir a la fiesta de la rebajas en busca de ropa y complementos, según un estudio elaborado recientemente por Fintonic. De media, nos gastaremos 121 euros solo en este sector. A lo que habría que sumar el desembolso que hagamos en tecnología, mobiliario, etc., sectores en los que también podemos encontrar suculentos descuentos durante estas fechas.

A la hora de pasar por caja, seguimos recurriendo al efectivo. “El efectivo sigue siendo la forma de pago más habitual de los españoles, pero no su preferida”, de acuerdo con los datos del I Índice de Ciudades Cashless de Mastercard elaborado en abril del pasado año. Tenemos la percepción de que es el medio de pago más aceptado y no hay duda de que es el más accesible. Pero pagar con tarjeta tiene ventajas que no pueden conseguirse si se abonan las compras en efectivo, como descuentos extra en comercios, la devolución de una parte de las compras, mayor protección sobre los bienes comprados o la posibilidad de distribuir los gastos en varias mensualidades con o sin intereses.

Rebajas dobles

Desde el 7 de enero, en algunos comercios incluso antes, los escaparates de las tiendas están repletos de descuentos que pueden sobrepasar incluso el 50%. Este tanto por ciento puede ser algo mayor aprovechando las ventajas de las tarjetas con descuentos que ofrecen algunos bancos.

Por ejemplo, los titulares de una Cuenta Nómina de ING que paguen con sus tarjetas en la tienda online Asos obtendrán un 5% de descuento sobre el precio de venta gracias al servicio Shopping Naranja, que aglutina descuentos en más de una docena de marcas.

Openbank ofrece a sus clientes descuentos en moda, hoteles y viajes, restaurantes, transporte, ocio y belleza y salud al pagar con las tarjetas asociadas a sus cuentas. También la tarjeta de crédito WiZink ofrece descuentos en decenas de marcas, desde supermercados hasta perfumerías o tiendas de electrónica.

No son los únicos, otros bancos como Coinc, Bankia o Deutsche Bank ofrecen a sus clientes clubs de descuentos, con los que se pueden obtener suculentas ofertas, explican desde el comparador financiero HelpMyCash.com y añaden que “es importante revisar los términos y condiciones de cada oferta, sobre todo en lo relativo al modo de compra para disfrutar del descuento y a si estas promociones se aplican siempre o quedan excluidos, por ejemplo, los productos rebajados”.

También hay tarjetas que directamente devuelven una parte del importe que se gaste. Es el caso de la Tarjeta Única de Bankinter asociada a la Cuenta Nómina que devuelve el 2% de todas las compras aplazadas o de la tarjeta Oro de bankintercard que devuelve el 5% de todas las compras aplazadas el primer año. En estos casos, debemos tener presente que las compras pagadas a plazos devengan intereses, por lo que lo que ganaremos por un lado lo perderemos por el otro, advierte HelpMyCash. No obstante, si tenemos pensado financiar algo, la bonificación nos permitirá reducir el coste final.

Por ejemplo, si realizamos una compra de 500 euros y la pagamos con la tarjeta Oro de bankintercard, obtendremos una bonificación de 25 euros. Si devolvemos el dinero en seis meses con un TIN del 24%, los intereses serán de 35,58 euros, es decir, que el coste final de la financiación habrá sido de 10,58 euros, equivalente a haber usado una tarjeta con un interés de alrededor del 7%.

Distribuir los gastos

Si pagamos al contado o con tarjeta de débito, el dinero se esfumará en el mismo momento en el que pasemos por caja. Si pagamos con tarjeta de crédito el margen de maniobra será mayor. No solo porque podremos devolver el dinero en varios meses, sino porque podemos pagar el total del dinero dispuesto a final de mes o a principios del mes siguiente sin intereses, una vez recibida la siguiente nómina. Es decir, que podemos distribuir el gasto de las rebajas en dos meses sin pagar de más.

Por ejemplo, si queremos aprovechar enero para renovar nuestros electrodomésticos y necesitamos adquirir un frigorífico de 300 euros y una lavadora de otros 300, podemos abonar la primera al contado y la segunda con tarjeta de crédito con pago a fin de mes. Así, los primeros 300 euros desaparecerán de nuestra cuenta al instante, mientras que los siguientes 300 podremos pagarlos en la siguiente mensualidad, cuando ya hayamos cobrado.

Mayor protección

Si abonamos una compra en efectivo, nos tenemos que ceñir a la garantía del comercio y a la del fabricante. Si pagamos con tarjeta, podemos conseguir un extra de protección, eso sí, solo con aquellas tarjetas que incluyan un seguro de protección en compras. Este tipo de pólizas, que son gratuitas y van incluidas en algunos plásticos, aunque muchos consumidores lo desconozcan, cubren contingencias como el robo o el daño accidental de los bienes que se hayan pagado con la tarjeta.

Es importante leer atentamente el contrato de estas tarjetas, para saber en qué casos se activan, cuáles son las coberturas, cuál es el límite de dinero que cubren y cuáles son las exclusiones. Por ejemplo, la tarjeta Oro de Wizink, que es gratuita, incluye un seguro que cubre el robo de las compras y la rotura de los bienes, además de situaciones tales como si se compra un producto y luego se encuentra más barato en otro comercio o si se compra una entrada y luego no se puede asistir al evento.

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